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Apronten sus tarjetas

El futuro del comercio internacional reposa en internet y en su expansión

La totalidad del comercio internacional y de los negocios pasará por plataformas electrónicas y los países en desarrollo deben crear sin demora las condiciones para aprovechar las oportunidades que ofrece, dijo hoy Jack Ma, fundador y consejero delegado de Alibaba, la mayor compañía del sector.
25.04.2017 12:53
2017-04-25T12:53:00

En una jornada de conferencias dentro de la Semana del Comercio Electrónico que auspicia la Agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), el ejecutivo aconsejó a los gobiernos de naciones en desarrollo promover el comercio electrónico, sin esperar regulaciones, porque de lo contrario la brecha digital con los países ricos se hará más grande.

En un debate al que asistieron ministros de Comercio e Industria de varios países llegados a Ginebra para profundizar en la reflexión sobre el comercio electrónico, Ma recordó que su negoció empezó hace 15 años moviendo algunas decenas de miles de dólares y que cerró 2016 con una cifra de negocios de 550.000 millones de dólares.

Si hubiese escuchado los temores que reinaban entonces en China, sobre la falta de regulación, la burocracia o la proliferación de productos falsificados, nunca habría construido el imperio que es actualmente Alibaba, dijo.

"El comercio electrónico es para jóvenes y pequeños negocios, no traten de convencer a los triunfadores, porque ellos no quieren arriesgar", afirmó ante la audiencia.

Sin embargo, los desafíos para hacer del comercio electrónico una experiencia mundial todavía son enormes, con el 55 por ciento de la población mundial que carece de acceso a internet, según datos mencionados por el director general de la Unión Internacional para las Telecomunicaciones (UIT), Houlin Zhao.

El responsable ejecutivo de Alibaba recordó que se espera que para 2020 los usuarios de internet lleguen a 5.000 millones, una cifra que ejemplifica el potencial del comercio electrónico.

Este área de negocio no sólo depende de una conexión de internet, sino de infraestructuras viales que permitan salir los productos de su lugar de producción y llegar al consumidor, de los servicios postales y del funcionamiento adecuado de las plataformas de pago electrónico.

El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo, comentó hasta qué punto los retos son enormes para quienes intentan hacer negocio con el comercio electrónico en los países pobres, como ocurre con el sitio web Jumia, de Costa de Marfil.

"Ellos pretenden ser el Amazon de África", indicó Azevedo, pero sus esfuerzos chocan con una pobre conectividad, con el mal funcionamiento de los servicios postales -un 20 por ciento de envíos que vuelven a los almacenes- y con una proporción importante de pagos electrónicos que no pueden concluirse.

"Además, necesitan contratar gente de fuera para poder superar los escollos burocráticos", lamentó el responsable de la OMC.

Una decena de países que se han unido en un grupo denominado "Amigos del comercio electrónico" (Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Kenia, Nigeria, México, Pakistán, Sri Lanka y Uruguay) han propuesto encargar a la OMC la elaboración de regulaciones para este sector.

Esta idea fue cuestionada por Ma: "la mayoría de países en desarrollo no tienen comercio electrónico, pero sí que tienen regulaciones. Esto me da miedo", dijo, tras plantear varias veces que la fuerza para hacer crecer este negocio provendrá del sector privado y no de los gobiernos.

Sin embargo, Azevedo defendió las regulaciones como una manera de establecer "estándares comunes" y de "compartir buenas prácticas" y descartó que se intente "controlar" la forma como funciona el comercio electrónico. 
EFE