Pacheco, Gestido y el poder
Sobre un libro de Jorge Chagas y Gustavo Trullén
El libro Pacheco: la trama oculta del poder, de Jorge Chagas y Gustavo Trullén se publicará próximamente. Esta obra ganó una Mención Especial en el Concurso MEC 2004, en la categoría ''Ciencias Sociales. Inéditos''.

En los capítulos 14 y 15, el libro relata el ascenso del general Oscar Gestido dentro del Partido Colorado a principios de la década del sesenta, y el papel que en ese proceso jugó Jorge Pacheco Areco.

dosmil30 adelanta algunos tramos de esos capítulos, que permiten un acercamiento a las figuras de Gestido y Pacheco, y sobre todo a una visión poco conocida de éste último.

Este tramo del libro aborda el pasaje del Gestido militar al político. Según los autores, el empresario Raúl Fontaina jugó un papel importante en la promoción del general a los primeros planos de la actividad partidaria.

''El gobierno decretó Medidas Prontas de Seguridad el 15 de abril y en esas circunstancias de catástrofe, recurrió a los servicios del militar que había demostrado dotes de administrador eficaz y probo. Gestido pasó a presidir la Comisión Nacional para Damnificados del Norte y Litoral del país. En ese organismo trabaría estrecho contacto con un hombre que impulsaría su carrera política: Raúl Fontaina''.

La figura de Gestido sería impulsada por los medios de comunicación en los que Fontaina tenía participación: SADREP en radio y la recién fundada SAETA en televisión. También por El Día, que pasaba a ser dirigido por Pacheco.

''El Día continuó durante 1960 con la prédica de unión colorada sobre la base del respeto a todas las tendencias internas. 'No se logra unidad, en efecto, si se pretende buscarla a base de la destrucción y la absorción de los ocasionales adversarios', advertían en el editorial del 25/9/60. Uno de los aspectos en el que ponían énfasis, era la idea de implantar la representación proporcional en la mayoría del Consejo Nacional de Gobierno, con el fin de abatir todo espíritu de prepotencia y arbitrariedad . En el editorial del 10/11/60 titulado Necesidad Nacional: Gobierno Colorado, expresaban que las bases para un entendimiento con la lista 15 debían ser libertad para concurrir a la lucha y realizarla: justicia para someter a ella los resultados de la lucha''.

(...) ''Pese al apoyo del tronco berretista y de los medios de comunicación que lo respaldaban, Gestido aún no era formalmente 'el candidato de la 14'. Entonces, desde las columnas de El Día se lanzó abruptamente su candidatura 'en decisión que estremeció los cimientos del viejo catorcismo', así recordaría Leonardo Guzmán. Tres periodistas del matutino tuvieron que ver en ello: Agustín Payovich, Rémolo Botto y el novel director, Jorge Pacheco Areco''.

Pacheco promovió personalmente la figura de Gestido, aun antes incluso de que el militar hiciera pública su adhesión al Partido Colorado.
''General Oscar Gestido, distinguido amigo, y cuando decimos amigo, tenemos presente el afecto, la recíproca consideración personal y las calidades humanas que han llegado a vincularnos estrechamente, al margen de la filosofía política y partidaria'', palabras de Pacheco Areco en ocasión de una visita de Gestido a El Día 22/3/63.

(...) ''Desde que asumió, sostiene Guzmán, Pacheco 'le imprimió un sesgo político diferente' a la línea habitual de El Día. Hasta ese momento, el matutino se identificaba con la Agrupación Joaquín Súarez, pero Pacheco 'cierra ese ciclo' y a través de 'una prédica donde la pluma la lleva el doctor Rémolo Botto, acompañado de otro editorialista Agustín Payovich, sustentan la tesis de apoyar a una figura nueva de un partido Colorado que estaba en ese momento en la derrota'. El catorcismo del período 1946-1958 comenzó a sufrir cambios que, hacia principios de los sesenta, le darán otra fisonomía. Guzmán rescata en este momento el instinto político de Pacheco para comprender los hechos y buscar un nuevo rumbo. Fontaina (h) confirma totalmente la versión de Guzmán, es Pacheco uno de los principales impulsores de Gestido como candidato''.

(...) ''El 29/5/61 el editorial de El Día titulado Hacia la Victoria expresó que para oponerse a los 'errores gubernativos' de nacionalistas y chicotazistas apoyarían una lista 'de unión colorada y batllista' que permitiera ejecutar un 'fecundo programa de gobierno'. Los candidatos debían reunir 'capacidad de trabajo, probidad, ecuanimidad y patriotismo'. Por eso, apoyan la candidatura de Gestido como primer titular del Consejo Nacional de Gobierno. Resaltaban que Gestido había demostrado 'en cometidos propios de su profesión y en actividades civiles relacionadas con demandas populares o reclamos del país, una idea superior del cumplimiento del deber'.''


GESTIDO EN EL GOBIERNO
En otro tramo, los autores pintan el panorama en el cual se desarrollaron las elecciones de 1962, en las que el Partido Colorado vio frustrados sus esfuerzos por recuperar el poder perdido cuatro años antes.

''Las elecciones del 25 de noviembre de 1962 presentaron algunas novedades. En primer término, la presencia de nuevos lemas electorales en los partidos menores: la Unión Popular, el Frente Izquierda de Liberación (FIdeL) y el Partido Demócrata Cristiano reformulación de la Unión Cívica en base a las experiencias venezolana y chilena de las corrientes socialcristianas. En el Partido Nacional la UBD se alió con el herrerismo ortodoxo -la Ubedoxia- en busca de neutralizar la influencia de Nardone, y otra parte del herrerismo continuó aliada al ruralismo, el Eje. Los nacionalistas volvieron a vencer a los colorados, aunque por una diferencia de sufragios mucho menor que la de 1958. La diferencia se redujo de cien mil votos a poco más de veintitrés mil. El herrerismo dejó de ser por primera vez, no por pérdida del caudal electoral sino por la división en varias fracciones. También disminuyó su participación en los gobiernos departamentales (retuvo trece) y perdió, entre ellos, Montevideo.

Dentro del Partido Colorado la 15 se impuso por 277.259 votos contra 167.085 a la Unión Colorada y Batllista. La lista 99 de Zelmar Michelini votó muy bien, 76.510 sufragios, lo que lo constituyó en una fuerza a ser tenida en cuenta. Lo más llamativo de estos comicios fue la derrota estrepitosa de la Unión Popular, una alianza entre el herrerista Enrique Erro y el partido Socialista. El FideL, en cambio, creció con 40.886 votos y la democracia cristiana, si bien descendió algo, mantuvo el electorado de la Unión Cívica.

El 1 de marzo de 1963 Gestido, vestido con un sencillo traje, ingresó al Palacio Estévez para jurar como miembro de la minoría en el Consejo Nacional de Gobierno, acompañado del electo diputado Jorge Pacheco Areco. El resto del Consejo quedó integrado por Daniel Fernández Crespo, Luis Giannattasio, Washington Beltrán, Alberto Heber, Carlos Penadés y Héctor Lorenzo y Losada por la mayoría; Alberto Abdala y Amílcar Vasconcellos por la 15.

La convivencia social estaba alterada por la vigencia de las Medidas Prontas de Seguridad, decretadas a raíz de un conflicto de los trabajadores de UTE. En una acción sindical inédita el sindicato del organismo estatal provocó un apagón a nivel nacional que afectó la luz y los teléfonos. En un editorial titulado Sindicalismo y Estado de Derecho del 25/2/63, El Día si bien reconocía los justos reclamos obreros, expresó que se trataba de 'una desproporción injusta entre la razón de una causa y los medios aplicados para lograr la justicia'. A este clima se le agregó un extraño incidente cuando las nuevas autoridades debían jurar ante la Asamblea General. El episodio del 'sillón vacío', provocado por una disputa entre la UBD y el herrerismo, tuvo ribetes de crisis institucional.

Dos semanas más tarde se realizó una cena de la UCB en los salones del Automóvil Club. Ahí Pacheco pronunció un discurso en el cual dijo que 'aceptamos con la investidura de representante nacional el imperativo de ante poner a todo otro interés, los más amplios y superiores de la República, y en tal sentido nuestra actuación, como buen batllista, demócrata y patriota, no podrá ser nunca de oposición sistemática'. Recordó que tanto desde la página editorial de El Día como en las tribunas defendió 'la política de unión colorada' y reivindicó el acuerdo alcanzado el 9 de noviembre pasado con la 15.

El 20 de marzo una delegación del batllismo principista de Rocha visitó El Día. Pacheco se dirigió a ellos expresando que era partidario de la consigna 'volver a los clubes' que desplegaba la UCB. Lo importante era revitalizar al batllismo, hacer funcionar la Carta Orgánica y los instrumentos de autoridad partidaria. Insistió en el tema de la unidad. La UCB y la 15 debían mantener vigente el acuerdo.

Pero en abril Luis Batlle pateó el tablero''.


Jorge Chagas y Gustavo Trullén son estudiantes de Ciencia Política en la FCS de la Udelar.
Han publicado libros sobre Historia Política y Sindical.


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