javier cha
 
Eduardo
Brenta
 

Miembro fundador de la Vertiente Artiguista (FA) en la cual integra actualmente la Directiva Nacional y la Mesa Ejecutiva. Fue presidente de la Junta Departamental de Montevideo en 2003-2004, y desde 2005 ocupa una banca en la Cámara de Representantes.

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24.07.2009 09:58

Y sin embargo, qué cerca…

El Presidente de la República explicitó sus consideraciones relacionadas con el proyecto de reubicación de los restos de José Artigas. Expresó que no se trata de un simple traslado, sino de “llevar adelante el ideario artiguista”. Puntualizó en la importancia de sacar (al Prócer) “de esa oscuridad ideológica en la que está sumido” y reclamó que Artigas debe ser “pensamiento vivo y guía de la política doctrinaria uruguaya”.

No vamos a realizar consideraciones respecto al traslado de los restos del Gral. Artigas, no vamos a entrar en ese debate. Queremos introducirnos en otra discusión, en el significado del ideario artiguista, ese es el debate que temen, el de enfrentar el ideario artiguista fuertemente identificado con el destino de los más humildes, de los más infelices.


En 1989 un grupo de ciudadanos provenientes de distintos sectores de la izquierda y de los partidos tradicionales, conformamos la Vertiente Artiguista, no elegimos casualmente ese nombre sino que sentimos siempre la identidad de nuestras convicciones más profundas, con el ideario del Jefe de los Orientales.


José Artigas encabezó la revolución agraria en el Río de la Plata, fueron sus soldados, los paisanos pobres, los indios insurrectos, los esclavos que ganaban su libertad incorporándose al ejercito independientista.


La traición de Buenos Aires, que entregó al poder español y portugués, el territorio de la Banda Oriental, provocó el éxodo del pueblo oriental. Tras el Jefe de los Orientales, se fueron los mismos que lucharon bajo su bandera, los criollos pobres, indios, negros, zambos, mujeres y viejos.


Desde su campamento en Purificación, Artigas dictó las principales resoluciones de su gobierno revolucionario, el Reglamento de Tierras que decretaba la expropiación y el reparto de las tierras de “los malos europeos y peores americanos” emigrados a raíz de la revolución, el Reglamento aduanero que gravaba fuertemente la importación de mercaderías extranjeras competitivas de las manufacturas y artesanías de tierra adentro, etc.


Molestan muchos estas definiciones, no es políticamente “correcto” para algunos decir que estas tierras la de los “malos europeos y peores americanos”, serán entregadas a los “los mas infelices que serán los mas privilegiados”.


La reforma agraria artiguista, logró que “ los gauchos alzados comenzaran a gustar del trabajo honrado, levantaban ranchos y corrales, plantaban sus primeras sementeras” como lo consignaban, De la Torre, Julio Rodríguez y Lucía Sala.


Que parecido suena esto con las opiniones de los uruguayos que hoy, muestran el fruto de su trabajo, gestado en las cooperativas sociales que el gobierno promovió.
Que cercano al ideario artiguista que suena el Plan Ceibal que acercó al mundo antes que nadie a los hijos de los uruguayos asentados en el interior profundo.


Que lejos del ideario artiguista, los militares que levantaron sus armas contra el pueblo, desconociendo aquello de que, “mi autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia soberana”.
Que lejos del pensamiento del prócer, la afirmación del fiscal de gobierno Bernardo Bustamante acerca de la “despreciabilidad que caracterizaba a los indicados documentos” refiriéndose a los títulos de propiedad que Artigas había expedido en el campamento de Purificación.


Queríamos evitarlo pero es imposible:
- que lejos ese frío mausoleo, de aquel Jefe de los Orientales rodeado por el calor de su pueblo, en el éxodo del pueblo oriental.
- que lejos ese frío mausoleo mudo, de los compromisos sociales expresados en el ideario artiguista,
- que lejos esos soldados que ahogaron en sangre la lucha del pueblo paraguayo por su independencia y soberanía del ideario artiguista de la Patria Grande
- que cerca ese frío mausoleo, de la tumba de muchos uruguayos que junto al General del Pueblo, lucharon por la libertad.
- Que cerca de Ubagesner Chávez Sosa y Fernando Miranda cuyos cuerpos también fueron enterrados, para intentar enterrar sus ideas.
- Que cerca del fondo del Río de la Plata donde yacen los restos de miles de uruguayos y argentinos asesinados por las dictaduras de ambos países.


La primera bandera artiguista que intentaron desaparecer, que flamea en los techos de los balcones de las casas de los uruguayos, es la bandera de Otorgués, la que el Gral. Seregni levantó el 26 de marzo de 1971, consolidando la unión de los orientales honestos por los cambios.
Que lejos de los intereses de algunos y que cerca de la mayoría de la gente, son sus ideales de justicia para los más humildes.


Si quieren debatir, empecemos por el punto de partida de nuestras raíces como orientales, empecemos por acercarnos al Artigas de carne y hueso y no al Artigas que trajeron del Paraguay, décadas después de su fallecimiento y que siguió siendo olvidado por años dentro de un depósito del puerto de Montevideo.

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