La sellada
La sellada: Por Milena Brum

La nueva ola del “café gourmet”: cinco cafeterías para visitar en Pocitos y Parque Rodó

La moda de las cafeterías llegó para quedarse: recorrimos algunas de las mejores de Montevideo y te dejamos algunos piques imperdibles.
13.07.2018 12:12
2018-07-13T12:12:00

Hay algo en las bebidas calientes que invita a la unión, al encuentro, y más cuando vienen acompañadas de algo rico (no hay que mirar más lejos que la clásica de mate y bizcochos).

Aunque el mate siempre vaya a ser la bebida de preferencia para muchos, el café es otra delicia amarga que se ha ido ganando nuestros corazones. Y pensar que no hace mucho, lo veíamos sólo ¡como un simple digestivo para tomar después del almuerzo!

Lejos están esos días, ahora el café tiene el rol de protagonista en la gastronomía uruguaya y con la cantidad enorme de emprendimientos centrados a su alrededor, no hay quien se lo quite. Nuestra tendencia natural hacia juntarnos alrededor de una infusión se ve alimentada por centenares de cafeterías y cafecitos desperdigados por la capital.

Tanto es así que, en algunos barrios podés encontrar hasta tres cafés en la misma cuadra. Esta abundancia de propuestas de calidad puede resultar intimidante hasta para los más aficionados; por eso seleccionamos cinco que, de una manera u otra, destacan sobre los demás...

En Parque Rodó (y alrededores):

La Tostaduría - Canelones 2154 esq. Joaquín Requena

Fruto de un balance perfecto entre un espacio moderno e industrial con una calidez y familiaridad típica de los bares de antaño, La Tostaduría es único en Montevideo. Es un proyecto realizado en conjunto por Café Nómade, que comenzó sobre una moto como un café móvil, y MVD Roasters, que tuesta y distribuye granos de distintos orígenes para el llamado café de especialidad.

El edificio inmediatamente llama la atención por sus altas fachadas de vidrio. Después de esta primera impresión, nos damos cuenta de que la transparencia está presente a través del local. El espacio amplio y abierto, diseñado por Taller Capitán, deja en exhibición cada parte del proceso de producción: desde la tostadora de granos en constante funcionamiento hasta el café hecho en el momento. Además, podés elegir entre cuatro métodos de preparación y conversar con el barista sobre cada uno.

En La Tostaduría destaca el entendimiento de lo que es la experiencia global del café, que por supuesto no sería tal sin algo apetitoso con qué tomarlo. Un Flat White con un croissant de queso, por ejemplo, sale alrededor de $160.

Escaramuza - Pablo de María 1185 esq. Charrúa

Todo aquel que ha visitado Escaramuza concuerda que es un lugar al cual no se puede ir sólo una vez, ya sea por su calidad como librería, restaurante, o café. Justamente, lo especial de Escaramuza es la experiencia que se crea al fusionar estos elementos y la armonía que se rompería si uno de ellos faltara.

Una enorme casona antigua alberga la librería y café, que se extiende al patio exterior bajo un gran árbol que provee sombra en días soleados. En la librería se ven adultos y niños ojeando libros de arte, literatura, filosofía, y demás. Escaramuza es un centro cultural, con talleres de distintas disciplinas y una agenda cultural anunciada en su página web, donde se pueden encontrar también reseñas de libros y artículos de opinión.

Para disfrutar plenamente de la experiencia que brinda Escaramuza, no hay que verlo como un café sino como una escapada de toda una tarde, para tomarse el tiempo. De todas maneras, cabe destacar que el café en sí es excelente, los budines (de limón, de banana) deliciosos, y el té en hebras un espectáculo. También ronda los $160 por persona.

En Pocitos:

Doña Inés - Miguel Barreiro 3293 y Alejandro Chucarro

Entrar al pequeño local de Daniela Inés y Marcela, dos docentes de secundaria que cumplieron su sueño de emprender juntas, es transportarse a otra época. Marcela cuenta que buscaron crear la experiencia de una antigua casa de té, y entre las dos se encargan de eso con cariño, atención, y cuidado puesto hasta en el más mínimo detalle.

La decoración es de estilo vintage: las paredes empapeladas con diseños de flores y sosteniendo espejos de marcos elaborados, un placard de madera exhibiendo tazas de porcelana, candelabros decorados, con rosa y rojo como colores principales. Para completar, suena jazz y swing de los años 30 y 40 en Estados Unidos, como Billie Holiday y Ella Fitzgerald.

El cappuccino de Doña Inés es uno de los mejores en Montevideo por la consistencia ideal de su espuma de leche. Hay también chocolate y dulce de leche caliente, ideal para este invierno. Ofrecen meriendas completas con distintas combinaciones de bebidas, tortas, scones, y sandwiches por alrededor de $400. La torta húmeda de ron y coco, recomendación de Marcela, es absolutamente exquisita.

La Dulcería de Xime Torres - Jaime Zudáñez 2855 esq. Roque Graseras

Ximena Torres es cocinera, emprendedora, comunicadora, sommelier, y conductora de "La Vuelta Al Plato" en TV Ciudad. También es dueña de La Dulcería, un lugar con un ambiente agradable y casual que, valga la redundancia, se especializa en dulces.

Lo más lindo de La Dulcería es sentarse en la barra contra la ventana y disfrutar de un café mirando a la gente caminar por las veredas, al mejor estilo parisino. El menú es muy variado, con tentadoras opciones saladas y dulces sofisticados para todos los gustos. Podés encontrar chocolates y bombones artesanales, bagels salados, biscotti, cupcakes elaborados de distintos sabores, generosas porciones de torta; todo expertamente elaborado. Los macarons en particular son imperdibles (especialmente junto a la ventana, para completar la experiencia francesa).

Recomendamos visitar La Dulcería para apaciguar antojos de algo dulce, pero teniendo en cuenta que estos van a ser cada vez más frecuentes. Si preferís lo salado, también ofrecen croissants, scones, y opciones de desayuno, brunch, y almuerzo todos los días. Un frappuccino con cinco macarons sale alrededor de $300.

En ambos barrios (y más):

The Lab Coffee Roasters

El culto al café da un giro original en The Lab, una cafetería en donde la experiencia de tomar un buen café se enriquece con un enfoque educativo. Es un emprendimiento de Verónica, una ingeniera química que unió sus pasiones para crear este laboratorio. Todo el café es tostado en el sitio, rotando granos de distintos orígenes.

El local original está en Pocitos (Av. Dr. Luis Alberto de Herrera 1057) y se han expandido a Cordón (Constituyente 2046), Ciudad Vieja (Sarandí 285), y el MNAV (Av. Tomas Giribaldi 2283). El espacio en Pocitos es de dos pisos y está decorado con instrumentos de laboratorio, que le dan un toque especial. El del Museo es mucho más pequeño con mesas al aire libre, perfecto para días lindos. Cuentan con ocho métodos distintos de preparación del café, ideal para experimentar y probar los matices que deja cada uno.

Lo que caracteriza a The Lab son sus baristas, quienes con gusto explican desde las características de cada grano de origen, al molido y tostado, hasta sus métodos de preparación, realizados en la mesa. Un café con método especial sale alrededor de $135, también se pueden comprar granos recién tostados o molidos para llevar.

Por Milena Brum | @milebrum