Vida de perros

Regla de tres

Al parque con tu perro: evita tres errores comunes que pueden causarte problemas

El entrenador canino Andrés Peirano explica como canes y humanos pueden disfrutar juntos de los espacios públicos.

08.04.2021 15:20

Lectura: 3'

2021-04-08T15:20:00
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En su nueva columna, el entrenador canino Andrés Peirano -cuya cautivante historia podés conocer aquí- ofrece recomendaciones para que esos ratos de soledad perruna no sean un problema.


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Al visitar espacios habilitados para perros sueltos o áreas verdes donde se reúnan las personas con sus perros, debemos tener en cuenta muchas cosas. Existen tres errores que son muy comunes y que nos pueden llevar a situaciones desagradables con nuestro compañero.

Desde que salimos de casa debemos siempre mantener un control del entorno para evitar que el can se vea expuesto a peligros o situaciones que puedan llegar a ser problemáticas. Por ello, el primer error es la falta de atención. Una buena conciencia situacional nos va a permitir adelantarnos al problema y evitarlo de mejor manera. Por ello, siempre debemos mantener la atención en nuestro compañero y en el entorno.

El segundo error más común es sacar un juguete en un momento de interacción social, cuando nuestro compañero esta interactuando con otros perros, y sobre todo si es un juguete que le genera un gran interés. Debemos tener en cuenta que el compartir es un concepto humano, y si nuestro compañero es fuerte psicológicamente o tiene tendencias dominantes, no va a tomar a bien que otros perros intenten jugar con su pelota, por ejemplo. Por más que demos un juguete a cada perro, es probable que si tiene mucho interés en los juguetes, termine monopolizándolos y tornándose posesivo con ellos.

Los momentos de interacción social ya aportan suficientes desafíos, sobre todo cuando los compañeros de juegos son extraños que estamos conociendo. Esto no significa que no podemos jugar con la pelota, sino que debemos apartarnos un poco, buscar un espacio más tranquilo y disfrutar del juego.

El tercer error consiste en permitir que una persona que no sea de nuestro núcleo trate de corregir a nuestro perro o le de premios gratuitamente. El único habilitado para hacerlo es el guía del perro, su referente, y permitir que terceros intervengan solo afectará de forma negativa nuestra posición social, ya que afecta a la jerarquía. Debemos recordar que los perros son animales jerárquicos y que un desconocido le de premios o le ponga límites afecta nuestra autoridad, desvalorizándonos jerárquicamente.

Por lo general, estos errores comunes terminan generando malas experiencias o momentos tensos que podrían evitarse. Si notamos que esto pasa con asiduidad y afecta el correcto comportamiento del can en sociedad, debemos recurrir a un adiestrador o modificador de la conducta para que nos guíe y así poder disfrutar juntos a pleno del parque.


Andrés Peirano

apeiranok9h@gmail.com

Instagram: @tig_herodog