Contenido creado por Gerardo Carrasco
Vida de perros

Vida de perros. Por Andrés Peirano

Adoptamos un perro: todo lo que hay que saber antes, durante y después

Una guía para ayudar a seleccionar, recibir y adaptar al perro al nuevo hogar.

02.12.2021 14:59

Lectura: 7'

2021-12-02T14:59:00
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En su nueva columna, el entrenador canino Andrés Peirano -cuya cautivante historia podés conocer aquí- ofrece una serie de recomendaciones útiles para quienes estén interesados en sumar un perrito al hogar.

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La llegada de un nuevo integrante a la familia es, sin duda, es un acontecimiento que cambia tanto nuestra vida como la del perro; ya sea adoptado o no debemos pensar en varios detalles antes de tomar una decisión que afectará a largo plazo nuestra dinámica familiar y la vida de ese nuevo compañero de cuatro patas.

Entender que nos vamos a hacer responsables de un ser con emociones, sentimientos y necesidades, que debemos atender y satisfacer; va a ser lo primero a considerar y en base a esto vamos a seleccionar al compañero que mejor se adapte a las dimensiones del hogar, nuestra rutina diaria y la capacidad de brindarle lo que necesita.

Adoptar un perro es darle una segunda oportunidad a un ser que más allá de haber tenido todo en su contra, sigue siendo noble y en la mayoría de los casos, cargan con una historia de maltrato, abuso y por supuesto de abandono; es por esto que deberemos tener una especial sensibilidad y comprensión a la hora de recibirlo e incorporarlo en nuestro hogar. Adoptar no es incorporar un nuevo adorno a la casa o un nuevo juguete para los niños, es un acto de amor que debe encararse con responsabilidad.

A la hora de analizar, previamente a la adopción, debemos evaluar qué es lo que pretendemos; con esto me refiero a si busco un cachorro, un perro ya adulto o un perro ya en la tercer edad. Cada una de estas opciones tendrá sus características particulares; todo cachorro necesitará que se le dedique tiempo, educación y paciencia, un cachorro algo va a romper o masticar o va a hacer sus necesidades en un lugar inapropiado y va a estar lleno de energía. Además de esto es probable que venga con trastornos asociados al destete prematuro y al abandono, el asesoramiento de un profesional desde el primer día, será de vital ayuda en este caso; un cachorro tiene todo por aprender.

Si bien un perro adulto no tendrá todos los requerimientos que tiene un cachorro, también puede estar lleno de energía; un perro se considera adulto al año de vida y hasta los diez años no entrará en la tercer edad. Pero sin lugar a dudas habrá una diferencia considerable entre un perro de un año y un perro de seis años, por ejemplo.

Cuando hablamos de adoptar un perro en la tercera edad, mayor a los diez años de vida, hablamos de un perro que ya va a tener muchas cosas muy arraigadas y si bien no hay duda de que podemos adaptarlo al nuevo hogar, ya que no hay casos perdidos, es probable que sea un perro más tranquilo al que deberemos respetar sus tiempos y preferencias, acorde a la etapa de la vida en la que está. Estos son los perros menos adoptados en los refugios y personalmente considero que aquellas personas que les brindan el calor de un hogar, son especialmente destacables. Si bien adoptar en cualquier caso es salvar una vida, adoptar un perro ya entrado en años es también, por lo menos, darle un final digno al mejor amigo del hombre.

Luego de tomada la decisión de qué es lo que se adapta de mejor manera a nuestras capacidades para no caer en negligencias; debemos pensar en cómo lo vamos a recibir.

Debemos determinar un área específica para el descanso, con una cama cómoda, su área de alimentación con sus platos de comida y agua, los juguetes adecuados para que se enfoque e interactúe con nosotros, de la mejor manera y un área adecuada donde hacer sus necesidades; lo que no quita que deberemos prever rutinas de paseo y desgaste energético. En el caso de los cachorros y adultos jóvenes, deberemos seleccionar juguetes que satisfagan la necesidad de masticación y en el caso de perros altos o perros en la tercer edad, recomiendo especialmente la utilización de platos elevados para cuidar la columna.

Ya hablando de la adaptación al hogar, vamos a separar esta en tres etapas; la primera semana, el primer mes y el tercer mes. A continuación especificaremos detalladamente cada una de estas, pero lo importante a comprender es que el proceso completo de adaptación llevará un promedio de tres meses por lo que la paciencia va a ser nuestro mejor aliado y la frustración nuestro peor enemigo.

Primera semana:

Es importante entender que las conductas en esta etapa no serán definitivas, el perro necesita tiempo para entrar en confianza y mostrarte su verdadera personalidad, es en este momento cuando más debemos recordar que es un ser que pasó por mucho en su vida, ya sea corta o larga.

•             El perro se encontrará nervioso y raro en su nuevo hogar

•             Probará los límites, puede subirse a los muebles o tomar como juguetes objetos que no lo son

•             Es probable que haga sus necesidades en lugares inapropiados

•             Llora o ladra al quedarse solo, muchos manifestarán un trastorno de ansiedad por separación

•             Se sobresalta con ruidos o movimientos bruscos, puedes notar que no duerme tranquilo

•             Durante el paseo puede reaccionar mal ante otros perros o con miedo ante diferentes estímulos y probablemente no sepa pasear en la correa por lo que tirará

•             Puede que se esconda y gruña si te acercas, dale tiempo y espacio

•             Se puede mostrar posesivo con su comida o juguetes

•             No se siente cómodo con otros animales y puede mostrarse gruñón

•             Puede que le cueste comer o que coma con mucha ansiedad

Primer mes:

En esta etapa ya debemos estar atentos a problemas de comportamiento, si todo va bien el perro deberá mostrarse más adaptado.

•             Se muestra más tranquilo, se calma más rápido y conoce su lugar en el hogar

•             Entiende donde debe hacer sus necesidades y se controla adaptándose a las rutinas

•             Es probable que siga llorando o ladrando cuando queda solo

•             Acepta, interactúa y se relaja con otros animales en el hogar

•             Conoce los limites pero puede estar todavía confundido sobre cómo comportarse

•             Confía más en el humano y comienza a mostrar su personalidad

•             Ya no se muestra posesivo con sus juguetes o su comida

Tercer mes:

Si bien cada individuo tiene su ritmo de adaptación, ya se debería sentir en casa, si lo notas inquieto, ansioso, miedoso en exceso o defensivo, debes contactar un modificador de conducta.

•             Se siente completamente tranquilo en casa y permanece relajado cuando está solo

•             El vinculo con la familia, tanto humana como animal, se fortalece cada día mas

•             Acepta los limites y esta completamente adaptado a las rutinas

•             Se comporta correctamente en el paseo y es disfrutable tanto para el perro como para su guía humano

•             No se sobresalta ni con ruidos ni con movimientos bruscos y duerme profunda y tranquilamente

•             Interactúa en el hogar mostrando plenamente su personalidad y no genera conflictos de ningún tipo

Adoptar es un acto de amor y si bien puede parecer más complicado que comprar hay que recordar que comprar no significa evitar problemas de comportamiento, sino que simplemente es, asegurar una forma física y muchas veces una gran variedad de problemas veterinarios; dale una segunda oportunidad a un perro y ayuda a mejorar el gran problema de sobrepoblación canina a través de la adopción y tenencia responsable.

Andrés Peirano

apeiranok9h@gmail.com

Instagram: @tig_herodog