Contenido creado por Gerardo Carrasco
Salud

Es muy tarde, quédese por favor

Geriatra del GACH: ante las fiestas "a los mayores no hay que tentarlos con reuniones"

Alberto Sosa adelantó que se trabaja en recomendaciones para las fiestas navideñas. El problema serían los regresos a los residenciales.

01.12.2020 11:38

Lectura: 4'

2020-12-01T11:38:00
Compartir en

Alberto Sosa es director académico del Centro de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Montevideo y miembro fundador de la Asociación de Gerontología del Uruguay.

Es también integrante del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), designado en marzo por e gobierno para diseñar estrategias de lucha contra el coronavirus. Entrevistado por Informativo Sarandí, el profesional se refirió a la situación de los adultos mayores ante la proximidad de las tradicionales fiestas decembrinas.

Durante el reportaje, Sosa recordó que la actual pandemia "ha afectado a toda la población, no solo las personas mayores. Algunos s han adaptado mejor que otros, pero los que han sufrido más son los que padecen alguna patología previa, especialmente patologías mentales".

En ese sentido, destacó que "la vejez no es una enfermedad" y que en ocasiones se agrupa "a todas las personas de 65 años para arriba como si fueran enfermos, y no es así. Dentro de ese grupo hay muchas personas activas, robustas y con buena salud física y mental". Por ello, entiende más sensato un criterio que no se base sólo en la edad sino en la vulnerabilidad, atendiendo la fragilidad de las personas.

Sin embargo, entiende que "es indiscutible que ese grupo de más de 65 años es el que tiene tasa de mortalidad más alta y debe protegerse más, pero no hay que estigmatizarlo", y sí tener en cuenta el ya mencionado concepto de fragilidad, que considera varios parámetros (fragilidad, enfermedades preexistentes, frecuencia con la que se enferma, consumo de medicamentos, condición física, etcétera).

Para Sosa, a esos adultos mayores "no hay que tentarlos con reuniones, con sacarlos", y en caso de hacerlo se deben cumplir con las debidas precauciones, como la distancia social y el correcto uso de los tapabocas.

"Todos los colegas estamos de acuerdo en la eficacia del distanciamiento y el uso de tapabocas. Peor no es cualquier tapabocas", destacó, llamando la atención sobre el correcto uso de dicho objeto.

"Tiene que estar dentro de una bolsita especial, hay que lavarse bien las manos con alcohol antes de ponérselo y al quitárselo" y además "llevarlo en la calle, porque hay lugares donde la gente se junta".

"La gente mayor tiene que estar separada -no me gusta decir aislada - de los posibles focos de contaminación", afirmó, consciente que eso puede pegar fuerte en el estado de ánimo y el humor". Por ello, es recomendable que busquen "actividades lúdicas" y mantengan los contactos telemáticos con familiares y allegados.

"En este momento creo que lamentablemente no se puede hacer que los ancianos salgan de sus casas, los que están solos o los que están en lugares de internación". Y en caso de salir "tomar las máximas precauciones. Si un anciano que vive en una casa de salud sale y va a una reunión y quiere reingresar, se constituye un problema muy serio" advirtió.

En cuanto a la situación de las fiestas de fin de año, señaló que en el GACH "se ha estado leyendo toda la evidencia internacional y tomando nota" de lo ocurrido en situaciones similares en el extranjero como en el Día de Acción de Gracias en EEUU, y las celebraciones del año nuevo judío. "Es evidente que luego de todas esas reuniones los casos aumentaron", dijo.

En concreto, subrayó que en las fiestas "no se va a privar la liberta e nadie, pero hay que proteger a los que están adentro (de las casas de salud). Antes de salir debe consultar al médico, no reunirse con mucha gente, y cuando vuelva va tener que hacer una cuarentena, sino eso se puede convertir en un volcán". Todas esas recomendaciones "las estamos estudiando".

Finalmente, el geriatra señaló que el reciente aumento de contagios se debe "a un debilitamiento de las medidas de prevención. Casi un 40% de los brotes surgen de reuniones familiares".