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Juego rudo

Tras su airada ruptura con Canadá, Arabia Saudita podría afrontar nuevas críticas

El bombardeo a un autobús con niños en Yemen no contribuye a mejorar su imagen internacional.
10.08.2018 18:38
2018-08-10T18:38:00

Arabia Saudita quiere acallar las críticas con una política exterior de mano dura, pero el mortífero bombardeo aéreo en Yemen y la crisis diplomática con Canadá incrementarán la presión internacional sobre el reino, según los analistas.

Al menos 29 niños murieron el jueves en un bombardeo aéreo atribuido a la coalición militar liderada por Riad, en una provincia controlada por los rebeldes hutíes en el norte de Yemen, suscitando una ola de reprobación y peticiones de investigación de la ONU, pero también de Estados Unidos, aliado de Arabia Saudita.

La coalición sostiene que apuntaba a un autobús que transportaba "combatientes hutíes". En el lugar, varios periodistas pudieron gran número de niños heridos llegar a los hospitales después del ataque contra el autobús.

"La guerra tiene cada vez menos adeptos entre la comunidad internacional, especialmente en el Congreso estadounidense", afirma a la AFP Sigurd Neubauer, especialista independiente de los países del Golfo, que menciona un conflicto que provocó en tres años "la peor crisis humanitaria" en el mundo según la ONU.

"Este tipo de ataque se convirtió desgraciadamente en la norma y no la excepción", añade.

La coalición fue acusada varias veces de haber bombardeado civiles en Yemen desde el inicio de su intervención en 2015, destinada a restablecer el gobierno, expulsado del poder por los rebeldes hutíes apoyados por Irán.

El ataque del jueves lo calificó de "operación militar legítima", justificada, según la alianza, es respuesta al lanzamiento de un misil de los rebeldes el día anterior contra la ciudad saudita de Jizan, que mató a una persona.

Pero frente a las persistentes críticas internacionales, la coalición anunció el viernes la apertura de una investigación.

"¡No más excusas!", se indignó en Twitter Geert Cappelaere, el director regional del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) para Medio Oriente y África del Norte. "¿El mundo necesita realmente ver más niños inocentes muertos para detener la cruel guerra de Yemen?", reaccionó.

"Grotesco, vergonzoso, indignante. Flagrante desprecio por las reglas de la guerra cuando un autobús con niños inocentes se convierte en un objetivo", reaccionó el secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados, Jan Egeland.

"Acallar las críticas"

La polémica sobre este mortífero bombardeo se sucede tras la rotunda ruptura diplomática del reino con Canadá esta semana.

Las autoridades sauditas, indignadas después de que la embajada canadiense pidiera públicamente la "liberación inmediata" de militantes de derechos humanos encarcelados en el reino, expulsaron al embajador de Canadá, congelaron las relaciones comerciales y suspendieron las becas de estudios a sus ciudadanos en la nación norteamericana.

Esta reacción virulenta por una declaración que Canadá ratificó tras la expulsión de su diplomático, podría afectar a los esfuerzos de Riad para atraer inversiones extranjeras. Ahora bien, estas últimas son indispensables para un ambicioso proyecto de reforma destinado a reducir la dependencia saudita al petróleo, según los expertos.

La crisis diplomática con Canadá señala cómo la Arabia Saudita del príncipe heredero del reino Mohamed bin Salmán no tolera ninguna crítica, ya sean internas o externas, dicen los analistas.

"Los dirigentes sauditas no están especialmente preocupados de la influencia que pudiera tener Canadá", explica el gabinete de análisis Eurasia. "Más bien desean acallar las críticas por parte de los países europeos principalmente, que podrían surgir con respecto a otros temas".

Los responsables sauditas insisten de manera privada en el hecho de que, según ellos, el respeto por las sensibilidades culturales y la diplomacia a puerta cerrada, incluso sobre asuntos delicados como los derechos humanos, son un planteamiento más eficaz que las denuncias públicas.

Descontento creciente

Canadá lamentó que las potencias occidentales, en especial Estados Unidos que proporcionaron miles de millones de dólares en armas a la coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen, no la hayan apoyado públicamente.

"A falta de una posición fuerte de Estados Unidos [bajo el mando de Donald Trump] sobre los derechos humanos y los valores democráticos, los dirigentes árabes son cada vez menos proclives a tolerar los consejos de los occidentales sobre las reformas políticas", explica el gabinete Eurasia.

"El presidente Trump hizo de las relaciones con Riad un elemento central de su política en Medio Oriente", explica a la AFP Perry Cammack, de la Fundación regional de Irán. "Pero el descontento es creciente en el Congreso", continúa.

"Entre el aumento de tensiones diplomáticas hacia Canadá y las atrocidades continuas en Yemen, es muy posible que el Congreso intente restringir de manera significativa la intervención estadounidense en el conflicto yemenita", según Cammack.

AFP