Internacionales

Una de terror

Todos entran, algunos jamás salen: el alarmante “agujero negro” del metro de México

153 personas han desaparecido en el subterráneo de la capital mexicana en los últimos cuatro años.

31.01.2019 08:06

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2019-01-31T08:06:00
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Graciela bajó las escaleras del metro con su hija de la mano. Estaba en la estación de Chabacano, justo en el centro de la Ciudad de México. Un grupo de seis personas la acorraló. "Por esta nos dan 20", recuerda oírles decir. Intentaron raptarla. No lo lograron. Graciela forcejeó, luchó, consiguió soltarse y corrió con su hija hasta el interior de un vagón. Esta mexicana de 30 años podría haber sido la 154ª persona desaparecida en el metro de la capital de México. Tuvo suerte y no lo fue. Otras 153 personas no tuvieron esa fortuna.

"Pienso en aquellas personas que no pudieron escapar y que ahora recordamos como un número más en las mesas del Ministerio de Seguridad Pública", dijo Graciela en una entrevista concedida al periódico madrileño El País. Nadie para estar en condiciones de explicar lo que sucede en el metro de la ciudad de México. Y ni las 3.417 cámaras de videoseguridad repartidas por las 195 estaciones de la red subterránea ayudan a solucionar el grave problema.

Por la estación de Chabacano pasan miles de personas todos los días, dado que se trata de una estación céntrica y en la que se cruzan tres líneas del metro. Según información de la Fiscalía General de Justicia, recogida por el citado medio español, 153 personas fueron dadas como desaparecidas en la red de metro en los últimos cuatro años. De ellas, cerca del 65% de las víctimas vuelven a aparecer, a veces días o semanas más tarde. Pero hay una parte de esas personas (35%) que jamás volvieron a ser vistas. Sólo el año pasado se abrieron 43 nuevas investigaciones

El intento de secuestro de Graciela y su hija ocurrió el pasado domingo 13 de enero, cuando volvían a casa. La mujer prefirió no presentar denuncia ante el Ministerio Público, alegando que en otra ocasión tuvo problemas cuando denunció un asalto. Dice que las autoridades le pidieron todos los datos personales y la familia del ladrón consiguió obtenerlos. "Tuve una mala experiencia", recuerda Graciela, después de describir cómo los familiares del criminal se presentaron en la puerta de su casa y le pidieron que retirara la denuncia.

"Lo peor es que nos dicen que es un sitio con mucha gente, que eso no podría ocurrir allí [en el metro]." Graciela compartió lo que le sucedió en las redes sociales, y muchos la trataron de mentirosa.
Graciela sabe que lo que pasó no fue sólo un asalto fallido. "En ningún momento intentaron sacarme la cartera o el celular, querían llevarnos a mí y a mi hija", relató

Faltan denuncias

El sistema judicial y las autoridades aseguran que el mayor problema que enfrentan es que la mayoría de las familias no dan cuenta de la desaparición de las personas. "Pedimos a las víctimas que denuncien", dicen. Y, a pesar de tener conocimiento de varios casos, sin denuncia formalizada no pueden avanzar con una investigación. En consecuencia, justifica la Fiscalía, no es posible descubrir si existe o no un grupo de crimen organizado.

"Desgraciadamente, las cámaras no cubren todas las estaciones y no podemos hacer el seguimiento de lo que sucede", subrayó un portavoz de la Fiscalía al mencionado periódico.

Entre 2007 y abril de 2018, según estadísticas gubernamentales, 37.435 personas desaparecieron en el país. Un número que, admite, puede ser más elevado, ya que sólo una parte se informa. Más del 65% de los crímenes cometidos en México nunca son denunciados, pues la población considera que todo el proceso y formalismo son "una pérdida de tiempo". Más del 90% de los crímenes nunca se resuelven.

La violencia en el país es frecuente, sobre todo contra las mujeres. Por otra parte, en el metro de la Ciudad de México hay vagones exclusivos para mujeres, con el objetivo de reducir el número de casos de acoso sexual. Más de cinco millones y medio de personas usan diariamente el sistema de transporte público mexicano. Es el segundo más concurrido en el mundo, y sólo lo supera el abarrotado servicio público de Nueva Delhi, en India.

Los secuestros, recuerda la revista mexicana "Nexos", se dispararon entre 2006 y 2012, durante la presidencia de Felipe Calderón, cuando comenzó la guerra de la droga.

En promedio, todos los días 11 mexicanos desaparecen. Algunos nunca vuelven a aparecer.