El secretario de Estado, Colin Powell, cuestionó si realmente el presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, puede continuar siendo el líder de ese país caribeño.
"Pienso que, como ha comentado mucha gente, él tiene que examinar si es o no capaz de continuar como presidente de forma efectiva", dijo Powell en unas breves declaraciones tras reunirse con el ministro de Exteriores de Bulgaria, Solomon Passy.
"Espero que en este examen cuidadoso él (Aristide) tenga en cuenta el interés del pueblo de Haití. Pero él es el presidente democráticamente elegido de Haití", añadió Powell.
El presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, controla el 85 por ciento del tráfico de cocaína en ese país, dijo este jueves un narcotraficante haitiano en un tribunal de EEUU.
Beaudoin "Jacques" Ketant aseguró en una audiencia donde fue condenado a 27 años de cárcel que el gobernante haitiano transformó a esa nación caribeña en un "narco-país".
"El (Aristide) controlaba el mundo de la droga en Haití", expresó Ketant en un tribunal de Miami.
Ketant se declaró culpable el año pasado de colaborar con varios carteles colombianos de drogas para introducir unas 33 toneladas de cocaína en EEUU.
Su abogado, Rubén Olivia, manifestó que el Ejecutivo haitiano presuntamente era "el padrino" porque todas las personas involucradas en el narcotráfico tenían que "pagarle al gobierno".
Aristide expulsó al narcotraficante de Haití después de que éste y sus guardaespaldas fueron acusados de golpear a un oficial en una escuela a la que asistían su hijo y los de varios diplomáticos de EEUU.
De acuerdo con los documentos presentados en el tribunal, el haitiano contactaba a personas para que transportaran cargamentos de cocaína de los carteles de Barranquilla, Cali y Medellín desde Colombia, Curazao y Panamá, a través de Haití, para luego ingresarlos en EEUU entre 1986 y 1997.
También fue acusado de sobornar al coronel Joseph Michel Francois para que permitiera pasar los cargamentos de drogas a través de aeropuertos haitianos.
Francois está acusado en su país, junto a otros militares que derrocaron en 1991 a Aristide, de una matanza de 20 civiles ocurrida en la ciudad de Gonaives el 22 de abril de 1994.
Los sobornos también eran pagados a empleados de los aeropuertos internacionales de Miami y Nueva York, según las investigaciones.
Ketant, de 40 años, también fue multado hoy con 15 millones de dólares y se ordenó confiscarle una cantidad igual.
Otras personas acusadas en el mismo caso fueron juzgadas en 1998 y recibieron condenadas de entre seis años de cárcel y cadena perpetua.