No comprarán avión presidencial
A seguir haciendo dedo
Pese al preacuerdo económico y el visto bueno dado por el Ministerio de Defensa en torno a la compra de dos aviones para Presidencia, que adelantáramos meses atrás, el presidente José Mujica decidió dar marcha atrás en el negocio. Adujo temas "económicos y de oportunidad".
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En mayo informábamos que Presidencia pretendía comprar dos aviones de origen británico, que podrían cumplir funciones de aeronave presidencial y avión ambulancia.
En aquella ocasión, el vocero de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), Álvaro Loureiro, confirmó a Montevideo Portal que Presidencia le pidió a la FAU que realizara un asesoramiento técnico de las aeronaves para luego decidir sobre la posible compra. La Fuerza Aérea realizó la inspección y "vio con buenos ojos" la adquisición de estas aeronaves.
Se trata de dos aviones Hawker Siddeley HS 125 (hoy British Aerospace, tras la fusión de la compañía British Aircraft Corporation en 1977). Uno de ellos es la versión 700A (en orden de vuelo y matriculado CX-CIB) y el segundo versión 600A (fuera de orden de vuelo y probablemente para ser utilizado como fuente de repuestos, matriculado CX-CBS),
La compra rondaría poco más de dos millones de dólares, e incluía además de ambas aeronaves el programa de mantenimiento de motores para el CX-CIB que garantiza su reparación y/o reemplazo. El avión 700A seria equipado como avión ambulancia como configuración primaria y transporte presidencial como secundaria.
Pese a que había un acuerdo económico por la compra, el presidente José Mujica decidió suspenderla.
Según informa hoy La República, Mujica tomó esta decisión Mujica el pasado 18 de julio, después de realizarse el acto oficial por la Jura de la Constitución. Al terminar la ceremonia, el presidente se trasladó a su despacho y ordenó suspender la firma del acuerdo.
De acuerdo a la información del matutino, Mujica sostuvo que la adquisición ameritaba un análisis político y técnico con más profundidad, mientras fuentes cercanas aseguran que se trató de un tema "económico y de oportunidad", al entender que una compra de este tipo podría ser vista como un mal mensaje en tiempos de "austeridad".