NOBEL DE QUÍMICA
Dos por uno
Se entregó el premio Nobel de Química a dos científicos por sus descubrimientos en relación con los canales de las membranas celulares. La distinción en Economía correspondió a Robert F. Engle y el británico Clive W. J. Granger.
El Premio Nobel de Química distingue este año a dos científicos cuyos trabajos han tenido gran relevancia en la Medicina, concretamente para el entendimiento de enfermedades del riñón, el corazón o el sistema nervioso.
Los estadounidenses Agre, de 54 años, y MacKinnon, de 47, han consagrado sus estudios al comportamiento del agua y las sales (iones) en las células, y cada uno de ellos ha hecho a lo largo de su trayectoria profesional descubrimientos relevantes.
En 1988, Agre logró demostrar algo que ya se sospechaba desde mediados del siglo XIX, y es que las células están dotadas de canales específicos para transportar el agua, elemento que al fin y al cabo comporta el 70 por ciento del cuerpo humano.
Agre aisló primero una proteína de membrana y un año más tarde se dio cuenta de que debía tratarse del canal de agua sobre el que tanto se especulaba.
El catedrático en Bioquímica y Medicina en la Universidad John Hopkins de Baltimore (EEUU), es miembro en su país de diversas sociedades científicas, entre ellas, la American Society de Biología Celular y la de Nefrología, así como de la Academia de Ciencias.
Su colega Roderick MacKinnon ha sido distinguido por su descubrimiento de otro tipo de canales en la membrana celular, los canales de iones.
La Academia de Ciencias sueca recuerda en su nota explicativa que en 1998 MacKinnon sorprendió al mundo científico al lograr descifrar la estructura de un canal de potasio, lo que ha posibilitado que los investigadores "vean" el flujo de los iones a través de los canales y cómo estos se abren y cierran dentro de la célula mediante una serie de señales específicas.
Los canales de iones desempeñan un papel importante en el funcionamiento del sistema nervioso y muscular. MacKinnon, catedrático de Neurobiología Molecular y Biofísica en la Universidad estadounidense de Rockefeller, ha afirmado en diversas entrevista que su amor por la Ciencia nació cuando era prácticamente un niño y ya de pequeño sentía pasión por el microscopio, que le permitía observar hierbas, hojas o insectos.
En 1978 terminó sus estudios de Bioquímica en la Universidad de Brandeiws, cerca de su Boston natal. Cuatro años después, se doctoró en medicina en la Tufts University.
Aunque su idea inicial era practicar la medicina -trabajó en el Hospital Beth Israel en la prestigiosa Universidad de Harvard- acabó dedicándose exclusivamente a la investigación.
Por su parte, el estadounidense Robert F. Engle y el británico Clive W. J. Granger son los ganadores del Premio Nobel de Economía 2003, por sus estudios sobre métodos estadísticos en series temporales económicas, comunicó hoy el Banco de Suecia.
Engle merece el premio por los métodos de análisis de series temporales económicas con volatilidad temporal variable, según la explicación del galardón.
Su colega Granger por "métodos de análisis de series temporales económicas con tendencias conjuntas variables".
El Nobel de Economía está dotado con 1,3 millones de dólares.
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