Mujica podría recibir el alta gracias a la mejoría de los últimos días. Igual su situación preocupa.
El principal líder del sector mas votado de la izquierda llegó el lunes a su día número 23 de internación por una insuficiencia renal.
Después de dificultades para su diagnóstico, una recaída con reaparación de los síntomas cutáneos que causaron la internación, un traslado de sanatorio para quedar menos expuesto a las manifestaciones populares de afecto y quedar a mano de el equipo especializado en afecciones renales del Casmu, un montón de visitas, varias caminatas por los pasillos y, según cuentan, varios cigarrillos fumados a escondidas, José Mujica parece estar cerca de abandonar su internación hospitalaria.
La mejora de los últimos días indica el retroceso de la insuficiencia renal y se expresó en una mejora en el color de los riñones y la suspensión de varios medicamentos para el futuro ministro de ganadería.
Estos hechos fueron manejados por Lucía Topolansky, su compañera y electa diputada, que se mostró optimista respecto a una muy próxima alta médica para Mujica.
De todas formas la situación del referente de izquierda no deja de ser preocupante. Las afecciones renales en casos de edad avanzada son difíciles de revertir, en todo caso se las puede mantener controladas pero ello depende mucho de la calidad de vida y las prácticas saludables del paciente. En el caso de una de las figuras más relevantes del entramado político de la izquierda la combinación cotidiana de estrés político y administrativo con vida sana y relajada aparece como una ecuación utópica.