Contenido creado por Julia Peraza
Las 40

“Nunca transé”

Las 40 de Pedro Bordaberry: “Me falta cintura para estar en la política”

Las razones de su anunciado retiro, las traiciones, la corrupción, su buena relación con Lucía, sus errores, el final de su padre. Por Gerardo Tagliaferro.

17.04.2018

Lectura: 26'

2018-04-17T00:00:00
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Dos chicas esperan en el pasillo de la planta baja del Palacio Legislativo, frente a la puerta del despacho de Pedro Bordaberry. Son las 16.45, me adelanté quince minutos a la cita y la secretaria me lo hace notar, pero además me informa que el senador está en una reunión de comisión y que antes de mi están ellas. Armate de paciencia, me digo, porque vas a tener para un buen rato.

Mientras converso con un amigo ujier, aparece Bordaberry. Son poco más de las 5. Entra a su despacho -y tras él las chicas- no sin antes darnos la mano a ambos y pedirme disculpas por la impuntualidad. "Este es buen tipo -dice mi amigo-. Saluda a todo el mundo y es el único que todos los fines de año se aparece con una bandeja de sándwiches para los porteros. Es un gesto ¿viste? Pero es el único que lo hace".

Felizmente, mi paciencia no debe soportar una tensión extrema, porque unos diez minutos después ellas ya están afuera y él mismo sale a buscarme. Caminamos unos metros hasta su pequeña oficina y me acuerdo de su primera campaña electoral: "Vamos con Pedro". Era entonces, sin duda, "el hijo de". Durante las horas previas a la entrevista repasé una que le realicé en aquel momento, para el semanario Crónicas. Fue tensa porque hubo muchas preguntas relacionadas con su padre y no le gustaron. Cuando la nota apareció me llamó para reconocer que lo publicado reflejaba puntillosamente el contenido de la charla, y confesó: "después que te fuiste pensé: éste me va a matar". Pero yo no mato una mosca, dije entonces y pienso ahora.

Se ha quitado el saco y se le adivina un cansancio que niega. En pocos días interpelará, una vez más, al ministro del Interior. ¿Será su última interpelación? Quizás el tiempo diga otra cosa, pero da la impresión de que espera con ansiedad que llegue febrero de 2020, cuando, según dijo, se irá para su casa. En ese momento serán 20 años de vida política. Al principio como "el hijo de" y ya hace mucho tiempo, claramente, con nombre propio.

 Por Gerardo Tagliaferro
 tagliaferro@montevideo.com.uy 

 

1) ¿Tiene sentido una nueva interpelación a Bonomi sabiendo que no va a producir ningún resultado concreto?

Mirá, lo mismo me decían en 2013 cuando interpelé a (Fernando) Lorenzo por el déficit fiscal, las empresas públicas y ANCAP, o cuando interpelé a (Roberto) Kreimerman que era ministro de Industria por la situación de ANCAP. A veces la gente espera que el resultado de una interpelación sea que cayó el ministro, cosa que sabemos es casi imposible, pero las interpelaciones cumplen también el rol de obligar a un ministro a expresarse públicamente o de exigirle cambios. Muchas veces esos cambios no ocurren en la misma noche, pero ocurren tiempo después. En el caso de ANCAP, a finales de 2015 cambiaron todo el directorio y se investigó y terminó como terminó. Interpelé a (Ricardo) Ehrlich por el tema educación anunciando lo que pasaba en las Pruebas Pisa y que no le daba el presupuesto para tener las escuelas en forma. De entrada dijeron que no y al año siguiente tuvieron que reforzar los rubros. Interpelé al ministro de Economía por el déficit, a Kreimerman por ANCAP, a Nin Novoa por la inserción internacional y la salida del TISA, y ahora a Bonomi por segunda vez. Son todos temas muy importantes que me parece necesario que se discutan en el Senado de un país democrático.

2) ¿Estás dispuesto esta vez a impulsar el mecanismo de la censura, sabiendo que no están los votos? En la anterior interpelación a Bonomi lo manejaste.

Sí, la vez pasada me hicieron esa pregunta y siempre respondo lo mismo: es una posibilidad, depende de las respuestas que dé el ministro. Uno primero tiene que escucharlo, porque si de antemano dice "te voy a censurar", el tipo va a decir "si me va a censurar, para qué vengo". Primero vamos a escucharlo.

3) A cualquier observador más o menos atento le puede dar la impresión de que no se van a poner de acuerdo Bordaberry y Bonomi.

Está bien. Yo voy a ir con la cabeza abierta para que me convenza y espero que él venga con la cabeza abierta para que yo lo pueda convencer.

4) Se está cumpliendo un año de que anunciaste tu retiro de la actividad política. ¿Ha cambiado algo?

Tenía que comunicarla hace un año porque había mucha gente que dependía de mi decisión de si iba a ser candidato, si seguía trabajando en la política conmigo. Entonces me pareció que tenía que actuar responsablemente y comunicarlo con anticipación. 

5) ¿Puede haber algo que te haga rever esa decisión?

Mirá, nunca digas nunca, pero yo he encarado la actividad política como una suerte de devolverle a la sociedad algo de lo mucho que la sociedad me dio a mí. Así me lo planteó Jorge Batlle cuando me ofreció (la subsecretaría de) el Ministerio de Turismo. Todos tenemos que aportarle algo a la sociedad, en el club del barrio, en la escuela, en la política. Y en 2020 va a hacer 20 años que entré en la política, y es mucho tiempo. Al que más le dio la sociedad, más tiene que devolver; yo estuve 20 años, se podrá estar de acuerdo conmigo o discrepar, pero nadie podría decir que no me rompí todo. Fui ministro de Turismo, de Industria, senador... equivocado o no, nadie podrá decir, en términos futboleros, "este tipo la robó". Creo que ya hice ese esfuerzo, ahora me imagino más haciendo otro tipo de aporte, más en lo micro: apoyando iniciativas de educación, tipo Los Pinos o la de Richard Read en la FOEB, o Impulso, Jubilar, Providencia, o lo que hace Ney Castillo en el Pereira.

“Voy a ir (a la interpelación a Bonomi) con la cabeza abierta para que me convenza”

6) Me imagino que tu retiro fue una decisión meditada largo tiempo. ¿En qué momento tomaste la determinación de comunicarlo?

Cuando terminó la elección pasada uno sintió que tenía que replantearse el futuro. Dejé pasar seis o siete meses y le pedí a Luis Eduardo González un estudio muy completo sobre qué posibilidades tenía de futuro. Hizo ese estudio, lo discutí mucho con Luis Eduardo -un capo, no solo técnicamente, sino como persona- y él me decía que seguro yo tenía cinco años más en el Senado, pero no veía otras posibilidades. De este período voy a salir con 59 años; si me quedo cinco años más saldría con 64, ya casi sin posibilidades de reinsertarme en el sector privado. ¿Qué tendría que hacer a los 64? Ver si me mandan a un ente autónomo o a una embajada... cosa que nunca hice y nunca voy a hacer. Entonces me pareció que era el momento adecuado para tomar esta decisión, reinsertarme en el sector privado y dedicarme a otras cosas.

7) ¿Fue un golpe muy duro la elección pasada?

Sí, claro, un resultado de esos es duro (N de R: el Partido Colorado, con su candidatura, obtuvo menos del 13% de los votos). Además en mi carrera política había ido siempre para arriba, fue la primera vez que bajé. Y creo que tuvo mucho que ver con errores míos. Decisiones que tomé en la campaña, estratégicas. De repente muchas personas me asesoraban y me decían "tenés que ir por este lado" y yo creía que no y había que haber ido por ese lado. Hubo mucha decisión política equivocada, en la formación de los equipos... Después que se pierde el partido el técnico dice "en lugar de poner a éste tenía que haber puesto a aquel", pero bueno...

8) Fue un golpe que te generó mucha bronca.

No, no me generó bronca.

9) ¿No fue bronca lo que te llevó a decir aquella frase que dijiste en la sede del Partido Nacional y tomó estado público: "vengo para que hagan mierda a Tabaré Vázquez"?

Ese fue un error por el que ya pedí disculpas, incluso con un comunicado. No me gusta cuando me equivoco salir a decir "no, eso no es lo que quise decir". De todas formas hay una diferencia: una cosa es que uno agarre un micrófono y diga "vengo a hacerlo mierda", y otra lo que uno comenta con un asesor a quien le iba a pasar información sobre ANCAP. En ese momento en el que nadie hablaba de ANCAP, yo decía que había que hablar del desastre que había ahí y lo que significaba para la economía. Y cuando me preguntaron si tenía esa información dije que sí, y la verdad es que es raro porque no es una forma de hablar habitual en mí. Me lo decía también mi señora.

10) Por eso te digo que había bronca.

No, no. Después me hizo acordar el muchacho que nos manejaba, que cuando íbamos para ahí en el auto iba (Germán) Coutinho y alguien más que no recuerdo, y Coutinho dijo dos o tres veces "nos hicieron mierda" (se ríe). Se ve que me quedó. Pero esto no es una justificación, fue un error mío, estuve mal, pedí disculpas en el momento y cuantas veces sea necesario lo voy a hacer.

11) ¿Lo de Sanabria y el Cambio Nelson influyó en la determinación de renunciar?

No, yo ya le había comunicado que no iba a ser candidato a muchas personas, te diría que varios meses antes de que sucediera lo de Sanabria. Lo que sí hizo lo de Sanabria fue demorar que lo hiciera público. Yo lo iba a anunciar en ese febrero y salta lo de Sanabria. Entonces dije "no lo voy a decir ahora porque van a decir que fue consecuencia de esto". Así que dejé pasar marzo y lo anuncié en abril. Lo de Sanabria, creo que el Partido lo manejó bien. Lo que él hizo no lo hizo en un cargo público, fue en su actividad privada, eso es lo primero. Pero pese a eso el Partido logró que Sanabria dejara la suplencia en la banca, que dejara de integrar el Partido, lo pasó a la comisión de ética, lo sancionó y le prohibió volver al Partido. Compará eso con Sendic y el Frente Amplio.

“Equivocado o no, nadie podrá decir de mí en términos futboleros, ‘este tipo la robó’”

12) ¿Cuál es la diferencia sustancial entre el Pedro Bordaberry que va a dejar la política y el que llegó a ella?

Veinte años, esa es la primera (se ríe). Yo creo que mi vida política tiene dos partes. Una primera que recuerdo con mucho cariño y alegría, que fue cuando estuve en el Ministerio de Turismo y en el de Industria. Ahí sentí que había hecho un aporte al Uruguay. En Turismo cambiando la cabeza, Uruguay Natural, abriendo mercados; en Industria abriendo industrias, cambiando la matriz energética, todo ese tipo de cosas. Sentí que hice un aporte muy grande. Después eso continuó con la candidatura a la Intendencia de Montevideo donde me fue muy bien, votamos con un 27%. En aquel momento no estábamos conformes, mirá hoy lo que sería. Y creo que hasta la elección de 2009 fue así. Después vine acá, al Parlamento, y te confieso que me rompo todo pero no es la actividad que más me gusta, porque es más desde la oposición, una actividad de control, de discutir, de pelearte, y eso no es lo que me gusta. Entonces creo que estos últimos años, como persona, no me ayudaron. En términos futbolísticos estás jugando de 5 después de haber jugado de 9, o de 10. Tenía 40 años cuando empecé en el Ministerio de Turismo, ahora tengo 57 y se tienen que sentir, pero espero poder recuperar aquello.

13) El ex senador blanco Walter Santoro me dijo una vez que la política era la actividad donde había visto las peores traiciones. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Es muy difícil, cuando te estás yendo, hablar mal de la política. Yo creo que hay de todo. Me he enfrentado a traiciones, sin duda, pero también hay muchas satisfacciones. Hay mucha gente muy leal, muy buena, que se acuerda de uno y que te sigue apoyando siempre. Lo que pasa es que la política es una cosa rara, porque el problema más grande muchas veces es con los más cercanos, entonces eso te duele de otra forma. El que te traiciona es el que está cerca y eso es... ojalá nunca me acostumbre, es de las cosas que más me golpearon en la política.

14) ¿Sentís que Amado te traicionó?

Mirá, yo no quiero hablar más de Amado ni de ninguno de esos. Lo que pasó todo el mundo lo sabe, por suerte había 18 personas adelante. Que cada uno siga su camino. Tampoco hay que ser ingenuo: el que piensa que viene a la política y esto no va a pasar es un ingenuo. Y yo soy grande, uno sabe que estas cosas pueden suceder.

15) ¿El Partido Colorado está muerto?

Espero que no. El Partido está procesando una renovación, con problemas, obviamente, pero esperemos que no.

16) ¿Te sentís responsable, como líder del Partido en los últimos años, de que no haya podido salir del pozo en el que cayó en 2004?

En realidad es así: uno se siente responsable si no hizo todo lo posible. En 2004 votó 9% y a mí me tocó en 2005, en Montevideo, votar 27%. En 2009 voté 17%.

“El resultado electoral del Partido Colorado en 2014 creo que tuvo mucho que ver con errores míos”

17) Pero en 2014 cayó de nuevo.

Sí, bajó a 13%. Obviamente que no le encontré la vuelta para llevarlo a otra situación. ¿Soy responsable? Era el candidato... si el candidato no es responsable ¿quién es?

18) Desde dentro del Partido Colorado hay voces -por ejemplo, la de Luis Franzini Batlle, que hace pocos días renunció al Partido- que dicen que Bordaberry le imprimió un giro conservador al Partido Colorado que lo alejó de sus raíces batllistas y su base electoral.

Está bien, pero yo lo que le digo a todos ellos es: ¿se presentaron en la interna? Si no se presentaron ¿por qué no lo hicieron? Si yo creo que mi partido está teniendo un giro que no comparto, ¿qué tengo que hacer? Presentarme a la interna y tratar de ganarla. No es que yo le di ese giro, lo que yo presenté fue lo que votaron los colorados. En 2009 me votó el 72% y en 2014 el 75%. Ahora, que mis propuestas son conservadoras... yo invito a quienes dicen eso a que vean el programa de gobierno que presentamos, que lo hicimos entre todos. Hasta desde el oficialismo dijeron que era el programa más completo. El Frente Amplio ha hecho algunas de las cosas que proponíamos ahí.

19) Has puesto mucho énfasis en la denuncia de la corrupción. ¿Crees que las cosas que hoy pasan no pasaban antes o tu propósito es demostrar que el Frente Amplio es igual a los demás?

Corrupción hubo, hay y habrá. El que dice que no va a meter la mano en la lata o habla de gobierno honrado y país de primera... esos son eslóganes de campaña. Durante mucho tiempo se dijo que el Frente Amplio era el campeón contra la corrupción, y la verdad... procesaron a un ministro de Economía en funciones, procesaron a un presidente del Banco República en funciones, hay un vicepresidente que tuvo que renunciar y está enfrentando a la justicia. Así que nadie puede decir que no ha habido corrupción en los últimos años. El tema no es nuevo para mí; en el período pasado presenté un proyecto de ley creando el delito de "enriquecimiento ilícito". Otro estableciendo que no prescriben los delitos de corrupción, otro que crea las figuras del arrepentido, el informante, el agente encubierto, esas figuras que han permitido descubrir casos de corrupción en Brasil y Argentina. Presenté un proyecto que establece incompatibilidades entre el trabajo privado y en el Estado, hace poco éste que no permite que los familiares ingresen. Es decir, no es de ahora.

20) Pero se te ve muy activo en esto, en los últimos tiempos.

Ahora saltó mucho más. Hace dos años pedí una comisión investigadora para investigar lo que podía haber pasado en el Uruguay a partir de lo que pasaba en Brasil y Argentina. El Frente Amplio me dijo que no. Uruguay no es una isla, el señor (Leonardo) Fariña dice que venía a Melilla con bolsos con dinero ¿qué hacía con ellos? Bené (Benedito Rodrigues de Oliveira Neto), el arrepentido de Odebrecht, dice que le dio 3 millones de reales a Fernando Pimentel, ministro de Industria de Lula y gobernador que condecoró a Mujica, para que le consiguiera el contrato de OAS. ¿Vamos a investigarlo o no? Me dijeron que no, y me relajaron todo. La JUTEP mandó un informe, en 2013 o 2014, que decía que el Parlamento y el Poder Ejecutivo eran renuentes a aprobar las normas para combatir la corrupción. ¡La JUTEP! A mí me pagan para trabajar, entonces agarro los informes y presento proyectos. Yo soy uno de los ministros firmantes del decreto 30 del 2003, que prohíbe que familiares trabajen juntos dentro de una oficina pública. Año 2003.

21) Durante los gobiernos de Lacalle y de Batlle se tomaron medidas, incluso legislativas, para prohibir el ingreso al Estado. No entraban por la puerta, pero sí por la ventana. ¿Cómo? A través de contratos de arrendamiento de obra, por ejemplo, o incluso hubo casos en los que funcionarios se acogían a retiros incentivados en empresas públicas, y con esa plata compraban un auto que después el mismo ente contrataba.

Bueno, obviamente que va en el jerarca. Yo cuando llegué al Ministerio de Deporte y Juventud me encontré con 240 contratos caché. No los renové, porque eran la entrada por la ventana que vos decís. En el Ministerio de Industria no hice uno, en Turismo tampoco. Mirá que cuando me fui me hicieron dos auditorías... a mí que me revisen. Es como te digo, siempre ha habido y habrá. Hoy en día ¿qué hace el Frente Amplio? Las ONGs compañeras en el MIDES y en la Intendencia de Montevideo ¿qué son? Claro que el sistema se recicla, pero vos tenés que anticiparte y tratar de que no suceda. El gran tema de la reforma del Estado no es el de los funcionarios, ese es el síndrome de Gasalla. El tema es los que dirigen el Estado. Presenté un proyecto de ley que obliga a los jerarcas, dentro del mes de su asunción, a presentar ante el Parlamento el plan de lo que van a hacer, los resultados que esperan y cómo van a medirlos. Y al año, hacer una rendición de cuentas.

“Estos últimos años, como persona, no me ayudaron”

22) El manejo político en los entes del Estado nadie lo ha modificado hasta ahora, ni blancos, ni colorados, ni Frente Amplio. El 3 y 2. ¿Eso está bien o tendrían que nombrarse exclusivamente técnicos al frente de esas empresas?

Mirá, yo hice las dos cosas. En el primer período nombré técnicos de la oposición, y nombré tipos increíblemente buenos. Pero como estaban en la oposición tenían que hacer un control político. De todas formas, a mí me parece que el Uruguay se debe una profunda revisión del sistema jurídico regulatorio de las empresas públicas. ¿Cómo se llaman en general? Administración Nacional. Están pensadas como administraciones que eran las únicas en el mercado, entonces toda su regulación es muy pesada. Pero cambió el mundo y le dicen "vos tenés que ser una empresa", y como no pueden cumplir como empresas se van al esquema de las empresas privadas: hacen sociedades anónimas, lo que vos decías: "comprate un auto y te doy un contrato", todas esas cosas. ¿Y qué pasa? Huyen de esa administración tan pesada y se van al derecho privado, sin controles. Ahí tenemos un problema: o son empresas privadas y les ponemos controles de privadas, o son administraciones y no compiten. Lo que hay que hacer es darles (a las empresas públicas) las cosas buenas de uno y otro régimen. La cosas buenas de la flexibilidad de la actuación privada y las cosas buenas del control administrativo del derecho público. Hoy las empresas esas no saben para dónde arrancar.

23) ¿Insistirías con la privatización de empresas públicas?

Mirá, yo no digo que haya que privatizarlas, digo que hay que ponerlas a competir con privados, con las herramientas adecuadas. El Frente Amplio ha sido el que más ha privatizado en la historia del Uruguay. ¿Quiénes son hoy los generadores de energía eléctrica? ¿Qué hizo el gobierno del Frente Amplio? Algo en lo que estoy de acuerdo y lo apoyo: privatizó la generación de energía eléctrica. Imaginate un gobierno colorado diciendo que va a privatizar la energía eléctrica. Y la privatizó ¿sabés cómo? Asegurándole no solo la compra de la energía generada sino un precio, con lo cual podían ir a un banco y decir "dame la plata que tengo este respaldo". O sea, con la plata que les iba a pagar UTE construyeron los parques eólicos. ¿Estuvo mal? No, estuvo bien. ¿Dio resultado? Sí, claro que dio.

24) Cuando el doctor Batlle te propuso un importante cargo político y tú eras apenas un votante del Partido Colorado y supongo que tenías la misma visión que hoy acerca de los vicios de la política, de las dificultades de cambiar ciertas cosas, ¿pensabas en cambiarla desde adentro?

No... no. Yo había llegado a ser socio de un estudio jurídico, tenía mi vida bastante arreglada, y cuando el doctor Batlle y el doctor (Alfonso) Varela me llaman y me ofrecen la subsecretaría del Ministerio de Turismo, yo dije que tenía que hablar con mi señora y con mis socios. Lo que ganaba un subsecretario de un Ministerio en aquel entonces era menos de la tercera parte de lo que ganan hoy. En mi caso implicaba ganar siete u ocho veces menos de lo que ganaba en el sector privado. Entonces le dije a Batlle que tenía que analizar, y él me dice esto: "Hace 50 años que estoy en la política y conozco mucha gente que me dice cómo hay que arreglar el Uruguay. Ahora yo lo quiero arreglar y me encuentro con dos grupos de personas: los que prefieren quedarse en la comodidad de sus empresas y sus estudios privados, y los que vienen a dar una mano por su país. ¿Vos en qué grupo estás?" En el estudio teníamos una cláusula que implicaba dedicación total, pero conseguí un permiso de mis socios por el cual yo renunciaba a ir a las utilidades durante cinco años, pero me guardaban el lugar. Pero que en cinco años volvía. O sea que cuando entré lo hice pensando en dar una mano al doctor Batlle y al gobierno de mi país durante cinco años. No tenía ninguna intención política de nada.

25) Pero después la tuviste.

Cuando termino, junto con Stirling éramos los ministros con mayor aprobación, setenta y pico por ciento. El Partido votó en esa elección 9% y me dicen: "creemos que vos tenés que ser candidato a la Intendencia, porque sos el que tiene la mejor aprobación". Entonces le dije a mis socios: "yo dije que volvía el 1° de marzo; vuelvo el 1° de junio, ¿me aguantan?" Porque sabía que no podía ganar la Intendencia. Y llegó ese día y no hice más nada, volví al estudio. Recién a los dos o tres años me vienen a decir "queremos hacer un grupo nuevo y que vos seas candidato". Ahí me volví a meter.

26) ¿Pensabas que tenías que transar con todas las cosas que criticás de la política?

No, y nunca transé. Y Batlle no transaba... no transaba nada. Es más... más de una vez me enfrenté a algún tipo de situación en la que pensé "antes de hacerlo voy a informarle porque él tiene que estar enterado", y él no solamente se daba por enterado sino que apoyaba hasta el final. Ya te digo, cuando me encontré en el Ministerio de Deporte y Juventud con 240 contratos caché le dije al director general "no renueve ninguno, se acabaron". "No, pero..." "Sí, se acabaron, no se necesitan". Y para afuera. Y de esas tomé montones de decisiones. Siempre me acusan de que no tengo cintura para estar en la política.

27) ¿Y vos que creés sobre eso?

Creo que me falta... no tengo dudas. Pero creo que hay cosas sobre las que podés transar y otras que no. Hay determinados principios sobre los que no se transa nunca. Otra cosa es negociar y buscar acuerdos.

28) En aquella campaña a la Intendencia de Montevideo en 2005 en la que se usó solo tu nombre, Pedro, ¿hubo una decisión política, de marketing, qué fue lo que prevaleció?

Se va a reír mi amigo Diego Silva, que era el publicista que me acompañaba. Él me dijo "yo te conozco hace tiempo y vos sos un tipo cercano, pero la gente no te percibe así. Lo que tenemos que hacer es acercarte a la gente, y la forma es que te llamen por tu nombre y no por tu apellido". Esa fue la decisión. Tanto que cuando vi el "Vamos con Pedro", yo dije "pah, me van a decir que estoy ocultando el Bordaberry", y él me dijo "lo solucionamos". Y puso Bordaberry abajo, subrayado. Lo que pasa es que se popularizó el "Pedro". Hoy los cuidacoches, los mozos en los bares no me dicen "Bordaberry", me dicen "che, Pedro". Logró el objetivo Diego. Además es un instrumento muy utilizado en la política. ¿A Mujica cómo le dicen? ¿A Topolansky?

“(Lucía Topolansky) es impresionante. Yo me voy para casa a las siete de la tarde, fusilado. Pero ella sale y se va al comité”

29) Es cierto que se popularizó el "Pedro", pero no es menos cierto que te dijeron que estabas ocultando el apellido.

Claro que me lo dijeron. Y yo di esta explicación, porque es la verdad. Es demasiado ingenuo pensar que el apellido Bordaberry se puede ocultar. ¿Pienso que son todos nabos?

30) Antes de aquella elección departamental te entrevisté y me dijiste que dabas un hándicap porque en cada entrevista tenías que pasarte el 25% del tiempo contestando preguntas sobre tu padre...

Siempre he reconocido que no sería un buen periodista quien no me preguntara de esas cosas, si lo interpreta como algo interesante.

31) ¿Sigue siendo así?

Obviamente, cuando preguntás una vez, dos, tres, ya pierde interés la pregunta porque el público ya escuchó muchas veces la respuesta. Eso es lo que debe haber pasado.

32) ¿Estás enfrentado a muerte -entre comillas- con alguien en la política?

No, y cuando te vas, menos. No estoy, ni quiero estar enfrentado con nadie.

33) Tenés una buena relación con Lucía Topolansky.

Tenemos una buena relación de trabajo y de respeto. Yo estoy en 12 o 13 comisiones acá, los diputados están en una, y los senadores están en cuatro o cinco. Entonces, cuando estás en muchas comisiones te encontrás con la gente que está en muchas comisiones. Y Lucía, antes de ser vicepresidente... la señora Topolansky, antes de ser vicepresidente, estaba en muchas comisiones también y trabajaba mucho. Y ella ha dicho públicamente que yo trabajo, y yo reconozco que ella trabaja. Ella es impresionante. Yo entro acá a las ocho y media o nueve de la mañana y me voy a las siete de la tarde fusilado. Y me voy para mi casa. Pero ella sale y se va al comité... y tiene unos cuantos años más que yo. A veces la he puesto como ejemplo a gente de mi partido.

34) ¿Alguna vez hablaste con ella sobre temas del pasado?

No, no. No hemos hablado más que de temas de trabajo.

“Vivir para el bronce, estoy seguro que no era el objetivo de mi padre”

35) Hubo un hecho muy comentado, cuando la llevaste en tu camioneta hasta el Palacio luego de una reunión en el edificio Independencia.

Sí, fue muy divertido. Tenía que estar a las dos y yo salía de acá, ponele, dos menos cuarto. Y salgo y la veo a ella que está esperando un taxi. "Lucía ¿va para Presidencia?" "Sí" "¿Quiere que la lleve?" "Bueno". Yo creo que cuando me dijo "bueno", los dos pensamos "a la pucha, ¿qué hicimos?" (Se ríe) Pero fuimos. Yo creo que eso habla muy bien del Uruguay, hay una determinada base de relacionamiento que no hay que perder.

36) ¿Viste a tu padre sufrir en sus últimos momentos?

Y sí, claro, estaba enfermo...

37) Me refiero a cómo terminó: condenado...

(Interrumpe) De vuelta, yo esas cosas las dejo en el ámbito privado familiar. Pero obviamente que es imposible que fueran fáciles esos últimos tiempos. Nosotros en eso somos muy reservados, no pasamos cuenta de nuestros dolores. No ha sido una vida común ni fácil, en especial en esos últimos años de él.

38) ¿Esperás que el nombre de Juan María Bordaberry sea reivindicado en algún momento?

Mirá, a los que somos creyentes y católicos nos interesa mucho el final de la vida y qué es lo que viene después. Entonces, vivir para el bronce nunca fue ni será nuestro objetivo. Y estoy seguro que no era el objetivo de él.

39) ¿Crees, como católico, que él hoy está con Dios?

Bueno... a mí me gusta dejar las cosas de mi viejo en el ámbito de la familia. Pero quienes creemos en todo eso obviamente que tenemos siempre esa esperanza. Ojalá tuviera certezas de lo que viene después. Pero prefiero no hablar de eso, a mi viejo quiero recordarlo bien.

40) ¿Hay secretos que te vas a llevar a la tumba?

¿Yo? No, no... ¿qué secretos puedo tener? En el mundo actual, escuchame, Cambridge Analytica, Facebook, ¿qué secretos? (se ríe) Creo que a veces se hacen películas de esas cosas.

Montevideo Portal | Gerardo Tagliaferro
Fotos: Juan Manuel López