El joven en cuestión fue un poco más allá. A los 20 años, S.G.F.I. se bautizó como Gabriel Ihlenfeld y se autoproclamó miembro de la organización "Médicos sin fronteras".
Llegó a Artigas a principios de este año, junto a una funcionaria del Ministerio de Salud Pública que lo presentó como nuevo médico del barrio Las Láminas. Como ella era conocida, no desconfiaron.
María Elena Curbelo, coordinadora departamental de Salud de Artigas, firmó su autorización. Dijo que tenía el título registrado, revalidado en Cuba y con la autoridad suficiente como para atender pacientes, informó El País.
El 20 de febrero, la misma funcionaria que lo presentó sufrió un accidente automovilístico en Salto. Se fracturó el tórax y dos costillas. Unos días después, Ihlenfeld coordinó su traslado en un avión de la Fuerza Aérea a un centro asistencial en Montevideo.
En la Coordinación de los CTI de Salud Pública, Fuerza Aérea y el hospital salteño, este joven alegó ser un representante de Tabaré González, director de Administración de los Servicios de Salud del Estado.
A partir de ahí surgieron sospechas sobre la identidad del médico. Como el avión carecía de instrumental médico, le otorgaron equipos en préstamo. Al firmar colocó un sello que no coincidía con los usados por profesionales uruguayos. Además, la salud de la accidentada no ameritaba un traslado aéreo. El 26 de abril comenzó la investigación administrativa.
Se supo que el supuesto doctor llevaba una gran vida cuando estaba en Montevideo, viajando en remises y mandando a los choferes a cobrar a una encargada de pagos del Ministerio de Salud Pública.
La policía tuvo indicios de que Ihlenfeld atendió varios sectores del Hospital Pereira Rossell. Fuentes del hospital negaron que hubiera atendido pacientes, pero confirmó que retiró recetas de la farmacia. Ahora tratan de probar que se habría llevado una ambulancia cargada de medicamentos desde San Jacinto.
El propio director del Pereira Rossell presentó una denuncia contra el joven. Además de lo conocido, el joven realizó varias estafas, haciéndose pasar por especialista y pidiendo un adelanto de 90 dólares por futuros tratamientos que nunca llegaban. A un anciano internado en un geriátrico le gestionó un préstamo para pagar su atención, quedándose con el dinero.
Médicos sin Fronteras, que había tenido noticias de una falsa página de internet de Ihlenfeld, volvió a tener noticias de él por el cobro del alquiler de un auto, que quiso ser derivado a esa organización. Reconocieron al impostor. La agencia de alquiler hizo la denuncia policial, luego de que Ihlenfeld chocara el automóvil en Florida.
La justicia decidió procesarlo sin prisión, por el cargo de "usurpación de título". Sin embargo las instancias continuarán en otros juzgados, donde también existen denuncias.
Aldorio Silveira, ex diputado blanco y médico de Bella Unión, llamó a los ciudadanos de Artigas que hayan sido atendidos por Ihlenfeld a presentar una denuncia penal conjunta.
Montevideo Portal