Tropas israelíes volvieron a entrar en Ramallah en la Ribera Occidental y arrestaron a seis personas, horas después de haberse replegado tras un ataque en esa ciudad a la sede del presidente del gobierno autónomo palestino, Yasser Arafat. Tras las detenciones, entre ellas las de dos integrantes del grupo extremista Hamas, las fuerzas se retiraron. Horas antes, los israelíes lanzaron un ataque a la sede de Arafat.
El sitio al complejo ocurrió horas después de que un atacante suicida palestino matara a 17 israelíes en un atentado contra un autobús en el norte de Israel.
Arafat salió del complejo luego de la retirada de las fuerzas militares, denunciando la incursión israelí.
"Este es un mensaje para toda la comunidad internacional para que vea el fascismo y esta agresión a las oficinas centrales del pueblo palestino", dijo un desafiante Arafat, rodeado de reporteros.
"Nadie podrá derrotar al pueblo palestino que está defendiendo los lugares sagrados cristianos y musulmanes y estamos aquí para defenderlos y estamos listos para morir en su defensa", aseguró.
Uno de los guardaespaldas de Arafat murió y otras seis personas resultaron heridas de gravedad durante la incursión israelí, según la Media Luna Roja Palestina.
En un principio, fuentes militares israelíes se limitaron a decir que había "actividad en Ramallah", pero luego informaron que sus fuerzas estaban rodeando la sede del gobierno autónomo palestino. Según estas fuentes, hubo intercambio de disparos a primeras horas del jueves.
"Arafat no es el objetivo", precisó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Meir. "Esta respuesta es lo mínimo que los israelíes pueden hacer en legítima defensa tras los atentados terroristas contra civiles", agregó.
Fuentes de seguridad palestinas indicaron que el tercer piso del edificio de oficinas de Arafat fue destruido por los cañoneos, mientras que el despacho del propio Arafat, ubicado en el segundo piso, recibió disparos. Un puente que une la oficina del líder palestino y una sala de conferencias donde suele reunirse con los medios de comunicación también fue alcanzado y sufrió serios daños. Además, el edificio de la inteligencia palestina en el complejo habría sido destruido durante la operación, según las fuentes.
Por lo menos seis palestinos habrían resultado heridos, agregaron.
Según el funcionario palestino, entre 40 y 50 vehículos militares israelíes ingresaron a Ramallah desde tres lugares distintos. Otras fuentes palestinas indicaron que entre los vehículos había topadoras.
Horas antes, el miércoles, un atacante suicida palestino mató a 17 israelíes -- 13 de ellos soldados -- tras detonar un coche bomba junto a un autobús lleno de gente en un cruce de carreteras en el norte de Israel.
El grupo militante Jihad Islámica se atribuyó la responsabilidad del atentado en una llamada telefónica al canal de televisión de Hezbollah en Líbano. La llamada dijo que no se divulgaría el nombre del atacante por miedo a las represalias israelíes contra la familia de éste, pero añadió que el suicida era de la zona de Jenin.
Israel echó toda la culpa a Arafat y al gobierno autónomo palestino. Ra'anan Gissin, un vocero del primer ministro israelí Ariel Sharon, había prometido "medidas severas" en venganza por el ataque.
Esta no es la primera vez que los israelíes irrumpen en el complejo de Arafat. El pasado 29 de marzo, tropas israelíes invadieron y cercaron el lugar y dejaron bloqueado al líder palestino.
El cerco concluyó el día 2 de mayo luego de alcanzarse un acuerdo para que cinco palestinos que estaban en el interior complejo, buscados por Israel por su presunta vinculación con el asesinato del ministro de Turismo Rehavam Ze'evi, fueran trasladados a una prisión de Jericó bajo la custodia de Estados Unidos y Gran Bretaña.