El líder del Movimiento de Resistencia Islámico Hamas, Abdel Azis Rantisi, se convirtió en la última víctima de la política de asesinatos selectivos que Israel lleva a cabo desde la última etapa del gobierno del laborista Ehud Barak.
El automóvil en el que viajaba por Gaza Abdel Aziz Randisi, que sucedió hace menos de un mes a Yasin en el liderazgo de Hamas, fue alcanzado por un cohete israelí, este sabado por la noche. La explosión también causó la muerte a dos de sus guardaespaldas, entre ellos su hijo Muhamad.
Al grito de "¡venganza!", 200.000 palestinos rindieron este domingo en Gaza y Cisjordania un último homenaje al jefe del Hamas, Abdelaziz al Rantissi, el movimiento radical palestino amenaza con desatar un "volcán de venganza" contra el Estado hebreo.
La mayoría de los países del mundo, con excepción de Estados Unidos, condenó este domingo el asesinato del jefe de Hamas en los territorios ocupados.
En otro asesinato estrategico del ejercito israelí el pasado 22 de marzo fue asesinado en Gaza el líder espiritual de Hamas, el jeque Yasin, junto a otros ocho palestinos, al ser alcanzado por un misil tierra-aire cuando salía de una mezquita.
Con estas muertes, se eleva a 3.912 el número de víctimas mortales desde el inicio de la Intifada, a finales de septiembre de 2000, entre ellas 2.944 palestinos y 899 israelíes.