Hermanas vivían en cautiverio voluntario
El claustro
La policía allanó una vivienda en Maldonado luego que un hombre denunciara que había dejado de ver a dos hermanas que vivían allí. Al ingresar, los efectivos descubrieron que vivían encerradas dentro de la casa -una de ellas con síntomas de desnutrición- por "acuerdo" de su familia para evitar que fueran víctimas de discriminación racial.
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Hace poco más de un mes se produjo un curioso caso en un barrio de Maldonado, luego de que un vecino notara la súbita desaparición de dos jóvenes hermanas.
En principio, funcionarios de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica de Maldonado pensaron que las veinteañeras habían sido encerradas contra su voluntad por padres con trastornos psiquiátricos, por lo que obtuvieron una orden de allanamiento para ingresar a la casa.
Según informa una crónica de Fm Gente, en base a fuentes de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica (UEVD), "las muchachas estaban dentro de la casa con síntomas de encierro, parecía que hacía mucho que no veían la luz del sol y presentaban una psicología bastante afectada por su forma de vivir".
Una de las chicas estudiaba por correspondencia y otra, según Fm gente, tenía algunos síntomas de desnutrición.
Aunque se pasó el caso a la Justicia, no hubo procesamiento porque el fiscal de la causa entendió que la situación no configuraba un delito penal, sino un modo de vida al que llegó la familia por "acuerdo", harta de las muestras de discriminación que sufrían las dos jóvenes, de raza negra.
El caso estuvo a cargo de la jueza penal Adriana Graziuso, que pasó el expediente a la órbita de Familia para que un equipo de psicólogos y asistentes sociales trate a los integrantes de la casa.
El hermano de las jóvenes y su padre trabajaban, mientras la madre y las dos chicas permanecían encerradas en la casa. Para la Justicia no se trató de un caso de tortura o de reclusión forzada, sino "una forma de crianza, que avalaban todos, para preservar a las muchachas", según las fuentes.
De acuerdo a los reportes de la familia, las hermanas habían sido víctimas de burlas y discriminación en varios lugares, principalmente en el liceo, que terminaron dejando para encerrarse.
Las pericias psiquiátricas y psicológicas descartaron la existencia de castigos o tortura, pero "esa familia necesita una orientación y una guía para cambiar su estilo de vida, para que no sea más patológico", opinó una fuente judicial, que se refirió al "exceso de protección de sus padres".