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La vuelta del Leviatán

El caso Tróccoli en Italia

Mientras la Justicia italiana quiere reabrir el caso de Jorge Tróccoli, el ex represor uruguayo se mudó de balneario en Italia. Al ser localizado por la prensa italiana respondió: “Olvídense de mí. De hecho, considérenme muerto”.
15.09.2014 10:58
2014-09-15T10:58:00
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El ex capitán de navío uruguayo Jorge Tróccoli fugó a Italia cuando era probable su procesamiento junto al ex dictador Gregorio Álvarez en Uruguay, en el marco de los crímenes cometidos durante la dictadura en Uruguay.

No compareció en el último interrogatorio judicial y fue requerido internacionalmente por el juez penal Luis Charles tras su fuga con pasaporte italiano. Fue detenido luego en Salerno, acusado por la desaparición de uruguayos descendientes de italianos durante los años setenta, y liberado posteriormente por demoras en los trámites realizados por la embajada uruguaya en Italia.

Tróccoli se instaló con su esposa en la localidad de Camerota, al sur de Nápoles, donde los residentes locales lo conocían como "George".

Sin embargo, en las últimas semanas Tróccoli desapareció de Camerota, según reveló una investigación publicada este fin de semana por la revista La Stampa. El artículo, titulado "La doble vida del jubilado que torturaba a los desaparecidos", reveló que Tróccoli se mudó a un balneario cercano, Battipaglia. El ex represor sólo respondió a los periodistas, al ser localizado: "Olvídense de mí. De hecho, considérenme muerto".

La "escapada" de Tróccoli puede tener que ver con el intento de la Justicia italiana por reabrir su caso, lo que podía llamar la atención de unos cuantos vecinos que no conocían su pasado y que creían que era simplemente un jubilado con devoción por los perros. El ex represor incluso hizo la solicitud para percibir una pensión en Italia.

Mucho tiene que ver un documento de 24 páginas presentado por el fiscal Giancarlo Capalbo en el mes de julio, en el que Tróccoli admite la existencia de las torturas realizadas en los años '70 en nuestro país, aunque no reconoce su responsabilidad. De esta forma, Capalbo pretende reabrir el caso contra Tróccoli.

"Era sólo un teniente joven, respondía a sus superiores", dijo su abogado, citado por La Stampa.

El documento recoge distintas declaraciones de Tróccoli a la prensa e incluso en su libro "La ira de Leviatán".

Entre otras declaraciones, su reconocimiento de que la tortura era un procedimiento normal en su unidad. "Sabía, como todo el mundo sabía. La tortura era un procedimiento normal en el Fusna. Los cautivos estaban varias horas de pie sin comer y beber", es citado.

El documento del fiscal incluye algunos casos dramáticos, como el de Aida Celia Sanz Fernández, a la que "se le aplicó la picana a través de la intrusión en la vagina de una cuchara que causó el nacimiento prematuro de su hija Maria de las Mercedes Gallo, nacida en cautiverio el 27 de diciembre de 1977".