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ELECCIONES GENERALES EN ISRAEL

Sharon es favorito

Los israelíes comenzaron a votar hoy martes, en unas elecciones generales que según indican las encuestas de opinión, terminarían con una victoria del partido derechista Likud, del primer ministro Ariel Sharon, favorecido por su política dura contra la revuelta palestina, pero enfrentará el desafío de formar una coalición gubernamental estable.

Sharon probablemente se vea obligado a intentar forjar un gobierno de unidad nacional entre partidos rivales que no sólo reflejan las diferencias entre los "halcones" y las "palomas" frente al levantamiento palestino, sino también la creciente división entre agrupaciones laicas y religiosas en Israel.

Los últimos sondeos de opinión mostraron que el Likud aumentaría su fuerza a un total de entre 30 y 33 escaños en el parlamento israelí de 120 miembros. Su principal opositor, el centroizquierdista Partido Laborista liderado por Amram Mitzna, caería a un total de 18 o 19 bancas.

Sharon, de 74 años, se ha beneficiado por la inclinación del electorado israelí hacia la derecha durante los 28 meses desde el inicio de la revuelta palestina que busca la independencia, y en la que cientos de israelíes murieron en atentados suicidas palestinos.

Mitzna, candidato de 57 años que tiene un enfoque más conciliador, no ha logrado conseguir un apoyo fuerte de parte de una población traumatizada por el conflicto entre los israelíes y los palestinos.

La elección comenzó bajo un fuerte operativo de seguridad a las 0700 (0500 GMT) del martes, en 7.966 centros de votación. Los comicios terminarán a las 2200 (2000 GMT). Los resultados extraoficiales de la elección deberían conocerse en las primeras horas del miércoles.

El martes hubo nuevos hechos de violencia en la Franja de Gaza, cuando se produjo una explosión en el hogar de un militante palestino del grupo islámico Hamas, donde murieron tres personas.

Los funcionarios palestinos atribuyeron la explosión al impacto de un misil israelí, un método frecuentemente utilizado para matar militantes, pero fuentes de seguridad israelíes desmintieron cualquier vínculo con el hecho.

Algunas estaciones de radio israelíes dijeron que los tres que murieron estaban preparando una bomba.

En la historia de las elecciones de Israel, nunca hubo un partido que obtuviera una mayoría parlamentaria con sus propios votos.

En esta ocasión, el Shinui, un partido que defiende en forma estridente las ideas laicas, y que apunta al resentimiento de parte de los israelíes por ciertos privilegios otorgados a los judíos religiosos, se convertiría tras las elecciones en la tercera fuerza en el parlamento.

De esta forma, también se transformaría en un factor decisivo a la hora de configurar la coalición de gobierno, un papel que históricamente han tenido los políticos ultraortodoxos.

Las nubes de guerra que se ciernen sobre Iraq se agregaron a la intranquilidad que ya viven los israelíes, lo que los hace más proclives a elegir un líder con una historia de fuertes golpes contra los enemigos del Estado judío.

Pero ni siquiera los principales partidarios de Sharon han tenido muchas esperanzas de una mejora durante esta campaña.

"Necesitamos un hombre fuerte como Sharon", dijo Avraham Aren, que vende frutos secos en el principal mercado de Jersualén occidental. "¿Nos podrá sacar de esta situación? ¿Quién sabe realmente?", agregó.

Citando motivos de seguridad, el ejército israelí impuso una prohibición de viajes de palestinos en Cisjordania y Gaza, e impidió que los palestinos entren a Israel hasta que terminen las elecciones.

Cada votante deberá elegir una de las 28 listas que se presentan para las elecciones parlamentarias. Tradicionalmente, el presidente de Israel pide al líder del partido que gana la mayor cantidad de escaños en el Knesset que forme el gobierno.


Interrogantes
Las únicas interrogantes que quedan sobre la votación parecen ser el probable margen de victoria de Sharon y el tipo de gobierno que conformará.

Al depositar su voto, Sharon declaró a la prensa: "Este es el día para la democracia. En los últimos años, hemos estado en esta situación muchas veces, tal vez demasiadas veces. Confío en que esta será la última vez que tenemos elecciones en los próximos cuatro años y ocho meses", dijo el primer ministro en alusión al período completo de un mandato de gobierno.

Sin embargo, parece improbable que su gobierno pueda durar tanto.

Los últimos sondeos muestran que el partido Likud ganaría entre 30 y 33 escaños, en lo que representaría un retroceso de los al menos 40 ó 45 escaños que anticipaba la agrupación al comenzar la campaña electoral en noviembre, que estuvo plagada de escándalos que debilitaron la ventaja de Sharon y su partido.

Por su parte, se preveía que los laboristas encabezados por Mitzna ganen de 18 a 19 escaños en el parlamento (Knesset), donde actualmente ocupan 25 bancas.

La campaña de Mitzna, asolada a su vez por luchas internas en el partido Laborista y errores, tuvo por eje la promesa de retirar los asentamientos y tropas israelíes de Gaza y reanudar inmediatamente las negociaciones con los palestinos.

Mitzna ha dicho que si estas negociaciones no funcionan, levantaría un cerco que separe a Israel de la Ribera Occidental. Gaza ya está rodeada por un muro.

Los sondeos muestran que a los israelíes les agradan las ideas de Mitzna pero solo confían en que Sharon las ejecute.

Sharon ha dicho que no negociará con el presidente del gobierno autónomo palestino, Yasser Arafat, y que solo reanudará las conversaciones cuando los palestinos cesen en su violencia contra los israelíes. Sharon fue elegido por una abrumadora mayoría en el 2001 con sus promesas de seguridad.

Sin embargo, desde su asunción del poder, el levantamiento (intifada, en árabe) palestino ha dejado cientos de muertos de ambos pueblos. El gobierno israelí respondió con la reocupación de buena parte de la Ribera Occidental. Los miles de millones de shekel (la moneda israelí) gastados en la defensa han causado la recesión de la economía del país.