En 1979 se estrenó la película Mad Max que llevó al estrellato a Mel Gibson planteando un mundo desolado tras agotarse el petróleo. Las pandillas de motociclistas luchaban despiadadamente por los últimos restos de combustible.
Por Eduardo Blasina
En 2002, el partido político de Fernando Henrique Cardoso perdió las elecciones en gran parte por una crisis energética que obligó a restricciones en el suministro eléctrico a la población. Bolivia se vio sacudida por una violenta rebelión que terminó con la caída del gobierno en 2003 tras anunciar que exportaría gas a Chile.
El mayor dolor de cabeza que le tocó al gobierno de Kirchner este año, fue la escasez de energía. Chile se enfurece porque no consigue gas ni de Argentina ni de Bolivia. Los uruguayos nos salvamos por ahora de apagones que eran inminentes en abril porque llegaron lluvias salvadoras, pero no escaparemos de otro aumento en las tarifas en los próximos días. El precio internacional del petróleo está en el nivel más alto en 21 años y cunde la alarma mundial ante una nueva crisis mundial vinculada al hidrocarburo. La Organización de Países Exportadores de Petróleo tiene como objetivo que el barril tenga un precio de entre US$ 22 y US$ 28. Pero el mismo está fuera de control, por encima de los US$ 40.
EEUU y Gran Bretaña lograron controlar el comercio mundial hasta 1960 cuando se fundó la Organización de Países Exportadores de Petróleo conformada en ese entonces Iran, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela. A fines de 1971, (con el barril a US$ 3) se incorporaron otros seis países: Qatar, Indonesia, Libia, Emiratos Arabes Unidos, Argelia y Nigeria. En octubre de 1973 Egipto y Siria entraron en guerra con Israel que previsiblemente tuvo el apoyo de EEUU y Gran Bretaña. Para castigar a los aliados de Israel, los países árabes empezaron a limitar la producción y el precio tuvo su primera gran disparada.
Los terremotos económicos provocados por el petróleo son periódicos desde entonces. El precio del petróleo estuvo ligado al nivel de conflictividad en Medio Oriente. Así, hubo una escalada de precios en 1980 como consecuencia de la revolución iraní y la guerra entre Irán e Irak, en 1991 con la primera invasión de EEUU a Irak.
La crisis actual se relaciona con la enorme tensión que genera la guerra en Irak, y todo Medio Oriente, pero es diferente a las anteriores. Tiene también que ver con un nivel de demanda cada vez más insostenible en un marco de reservas de hidrocarburos cada vez menores.
¿Hasta cuándo alcanzará el petróleo, recurso absolutamente no renovable? Las respuestas de los geólogos difieren. Algunos afirman que la producción empezará a declinar irreversiblemente a partir de 2010 y que de allí en adelante los precios no pararán de subir. Esto provocaría una catástrofe económica y social comparable a la que relata Mad Max.
Otros analistas ven más probable un segundo escenario. Afirman que esos pronósticos son alarmistas, que hay reservas importantes y que otras más se descubrirán como para cubrir las necesidades durante varias décadas más. Esta segunda posibilidad desemboca en otro grave problema.
En tanto se siga usando el petróleo como fuente básica de energía, el calentamiento global seguirá aumentando, los polos se seguirán derritiendo con riesgo de aumento en el nivel del mar y de graves alteraciones climáticas.
Ese escenario es relatado por el director cinematográfico Roland Emmerich, quien estrenará el viernes en EEUU el filme "The Day After Tomorrow" (Pasado mañana). La película da una visión de lo que podría ocurrir si se persiste en el uso de los derivados del petróleo y continúa el calentamiento global. En la película, Nueva York se inunda completamente y la población del sur de Estados Unidos emigra hacia México en sólo siete días.
Hollywood aparte, nadie sabe a ciencia cierta si hay petróleo disponible en relativa abundancia por unos pocos años más, o por algunas décadas. En cualquier caso, es urgente explorar las fuentes alternativas de energía. Tanto más en un país con viento, sol y sin petróleo como es Uruguay.