En sus palabras.
El compañero de la mujer accidentada en aerosillas de Piriápolis dio su versión de los hechos. “No la presioné ni ella intentó bajar. Nuca llegó a estar sentada en la silla”.
María Tortosa, de 50 años, cayó el domingo de las aerosillas del Cerro San Antonio, en Piriápolis, sufriendo varias lesiones. Las versiones de la prensa local referían que la mujer había accedido a subir a las sillas "no muy convencida" y sólo para acompañar a su esposo, y apuntaban a un accidente provocado por el pánico. De hecho, no sería la primera vez que alguien, presa del miedo, intentara bajarse una vez comenzado el recorrido.
Alberto, pareja de María y su acompañante el pasado domingo, habló con Montevideo Portal y negó estas versiones.
En principio, rechazó las versiones de testigos que referían que él la había presionado a usar las sillas. "Antes de subir discutimos porque estábamos cortos de tiempo para hacer el checkout del hotel, no por otra cosa. Ambos subimos por propia voluntad" aseguró.
En cuanto al accidente, su versión discrepa de la difundida en primera instancia.
"No sabíamos que había que subir a las sillas en movimiento. En ese momento no había más nadie que nosotros y los dos muchachos que ayudan a subir. Les preguntamos si entrábamos los dos en una sola silla, y dijeron que sí". Alberto subió primero, y advirtió a los trabajadores que ambos no iban a caber en el mismo asiento. "Ella pesa más de cien kilos, y los muchachos no debían pasar de 70", refirió.
Así las cosas, los trabajadores no habrían logrado que la pasajera quedara debidamente sentada, pero la silla siguió su recorrido. "Quedó enganchada, atravesada en la silla, y así avanzamos unos metros, hasta que se cayó. Es mentira que ella levantara la baranda o quisiera bajar, porque nunca llegó a sentarse en la silla. La baranda nunca llegó a estar colocada", aseguró.
La silla nunca se detuvo.
Alberto niega también que el mecanismo se detuviera de forma instantánea luego del accidente. "llegué hasta arriba del todo en la silla e inmediatamente me tomé otra para bajar".
En cuanto a su mujer, cayó sobre la calzada y -según su propio relato- se libró por poco de que la atropellara un auto.
"Tiene un brazo fracturado en varias partes, fractura de pelvis y rotura de hígado, y está en Casa de Galicia en estado reservado", contó el hombre a Montevideo Portal.
Reclamo por seguridad
Para Alberto, el origen del accidente estriba en el modo en que funcionan las sillas.
"Uno sube con la silla en movimiento, e inmediatamente está en el aire. No hay chance para saltar o hacer algo" en caso de que el pasajero no logre colocarse bien, como en el caso de su compañera.
Además, "tendría que ser como en la montaña rusa, donde una vez que uno sube no hay manera de que se caiga", apuntó.
La versión del concesionario
En declaraciones al semanario fernandino La Prensa, el concesionario de la atracción aseguró que las sillas cumplen con todas las normas de seguridad, y que ante el accidente se aplicó el protocolo previsto.
Asimismo, afirman que fue la propia Tortosa quien, luego del accidente, manifestó que "no quería subir" al paseo. Además, subrayó que ambos pasajeros cabían en las sillas.


%%NNotComUsrRegNick%%
%%NNotComFechaHora%%
%%NNotComTexto%%