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BLANCOS PIDEN LA LIBRE IMPORTACIÓN DE COMBUSTIBLES

Lacalle importa

El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, dijo ayer a El País que la colectividad va pedir que "se abra la libre importación de combustibles lo más rápido posible" de manera de verificar si efectivamente "es cierto que sería más barato" el costo de los mismos.

Al término de la cita de la reunión del ejecutivo nacionalista, Lacalle informó que el tema será planteado a la Agrupación Parlamentaria del Partido Nacional.

El asunto surgió como consecuencia del quinto aumento de los combustibles en el presente año.

Los representantes blancos en Ancap, Pablo Abdala y Fernando Saralegui, comparecieron en la víspera ante el Directorio nacionalista, en donde expusieron datos sobre los costos de importación y refinación.

"Llegó el momento de plantear la libre importación de los combustibles", dijo Lacalle durante la reunión del colegiado blanco. En el mismo, el diputado Gustavo Penadés (Herrerismo) también abogó a favor de la iniciativa.

La ley de asociación de Ancap, aprobada sobre fines del año 2001, estableció el compromiso de fijar precios similares a los de la región en 2004 y la libre importación de los combustibles a partir del año 2006.

Lacalle y Penadés coincidieron en que "las variables han cambiado" y que es preciso "adelantar los plazos" de importación.

Asimismo, en ese contexto, el Directorio encomendó a los delegados blancos en Ancap a elaborar un informe sobre todo lo referido a los costos del ente y qué pasará si se libera la importación. En ese orden, los últimos estudios de Ancap en profundidad se realizaron antes de la variación de la política cambiaria.

Abdala dijo a El País que se tienen que tomar en cuenta los costos de flete, financieros y de almacenaje, entre otros elementos. El director de Ancap dijo además que es preciso valorar cómo afecta la situación sobre todos los productos que refina la empresa pública.

Abdala aseguró que se necesitaría una ley para derogar el monopolio de importación que dispone hoy Ancap y que está previsto que caiga en el 2006. Acotó también que "lo más razonable" si se libera la importación, es permitirle a Ancap "operar en régimen de derecho privado" para que pueda competir en igualdad de condiciones.

En tanto, el director Saralegui explicó que según la actual estructura de Ancap, los incrementos que se han dispuesto son ineludibles.

Por tanto, concluyó que la decisión sobre una posible importación de combustibles "depende de una definición política", pero en ese caso, expresó, habrá que determinar el destino de la refinería. Saralegui dijo que la refinería ha costado U$S 120 millones más impuestos. A principios del año próximo terminarán las obras, que habilitarán la refinación de 50.000 barriles diarios.

Oposición.

Mientras, el tema ya levantó oposición en el seno del propio Partido Nacional. El senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) dijo a El País que continuará "afiliado a la ley" de Ancap en cuanto a la libre importación, al argumentar que abrir ahora el mercado "destruiría" la arquitectura del proyecto, dado que el plazo del 2006 opera para elevar la oferta del posible socio y "posicionar" a la empresa pública para la competencia.

En materia de precios, Uruguay tiene diferentes comportamientos con respecto a la región. En el caso del gas oil --el combustible por excelencia del agro y el transporte-- los precios están equilibrados en comparación con los vecinos Argentina y Brasil. Si se toma la relación con Argentina, la nafta super está a U$S 0,50 por litro y en Uruguay U$S 0,74. Y la nafta común U$S 0,45 en Argentina y U$S 0,67 en Uruguay. Cabe precisar que la pasada semana subieron los combustibles en Argentina (4,7%) y en el último tiempo, mientras en el vecino país hubo dos aumentos, en Uruguay se registró uno. En tanto, la devaluación en Uruguay provocó la baja del precio del combustible en términos de dólar.

Los defensores de la apertura destacaron en oportunidad de la discusión de la ley de Ancap que el costo de salida de refinería duplica el precio de importación en el caso de las naftas. En el gas oil, la diferencia es menor.

El pasado viernes, el presidente de Ancap, Jorge Sanguinetti, explicó que ante los aumentos que se produjeron en el barril de petróleo y el tipo de cambio en el último mes, correspondía una suba de 23,11% en el precio al público. El incremento fue de 11.5%.

"El 25 de julio, cuando hicimos el último aumento, el barril de petróleo en pesos valía 543,15, pero al 22 de agosto ya valía un 51% más, o sea $ 818,57. Sin embargo, Ancap decidió hacer un aumento mucho menor, que nos deja con un barril de petróleo a $ 662,5", indicó el jerarca.

"La diferencia entre el precio del barril que definimos y el precio real, hará que en las próximas jornadas estemos perdiendo U$S 230.000 por día. Nuestra esperanza es que el petróleo baje y esa pérdida disminuya" señaló.

Apoyo.

Asimismo, el Directorio del Partido Nacional oficializó su respaldo a los directores blancos de Ancap en cuanto a promover un ámbito de negociación que abra la posibilidad de la devolución total o parcial de la imposición al gas oil.

Abdala dijo que el agro sería un "destinatario natural" del esfuerzo, teniendo en cuenta que su participación en el Imesi es relativamente baja: 20% en la totalidad de la recaudación. El otro destino sería el transporte, pero en ese caso la participación es del 70%.

Abdala explicó que la devolución podría ser "lisa y llana", o una sustitución del Imesi por IVA, o mecanismos compensatorios que aseguren que no se pierde recaudación.

Por su parte, Saralegui dijo que está cerca la instrumentación del convenio con el Banco República, que dispondrá la entrega de vales para la compra de gas oil a los productores, como adelanto a manera de crédito para los cultivos de verano, fundamentalmente maíz, soja y girasol.

Un menor recorte a inversiones

La Cámara de la Construcción planteó ayer al Directorio del Partido Nacional que el nuevo recorte a las inversiones previsto en la ley de Rendición de Cuentas "sea el menor posible", teniendo en cuenta la fuerte pérdida de puestos de trabajo desde el año 1998 a la fecha.

El presidente de la Cámara, Eduardo Apud, dijo que se perdieron 50.000 empleos en ese lapso y la aspiración es que, a partir de octubre, "se pueda conservar un tercio de los puestos" que había a finales de la década del noventa.

En ese sentido, destacó que la llamada "megaconcesión" es fundamental para mantener a la industria de la construcción.

Asimismo, Apud dijo que otro tema planteado al Directorio blanco fue la reestructura del Banco Hipotecario, para la que proponen que el financiamiento de las viviendas en el largo plazo sea realizado por un fondo de inversión de derecho privado y no por entes públicos. El BHU, explicó, financiaría la etapa de la obra.

"Los fondos de inversión tendrían en su activo inmuebles e hipotecas, y en su pasivo valores a largo plazo. Esos valores podrían ser adquiridos por el público y por inversores institucionales (como las Afap).

Apud remarcó que durante el año 2002 se han perdido 1.800 puestos laborales por mes.