Política

En el nombre del padre

"Habrá decenas de casos" como el de la hija de Andrade en esta campaña política

Para Alain Mizrahi, del Grupo Radar, los precandidatos no pueden sorprenderse de estos ataques, teniendo en cuenta que usan trolls contratados en las redes sociales.
11.03.2019 12:50
2019-03-11T12:50:00
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Todos los precandidatos presidenciales manifestaron su apoyo al frentista Oscar Andrade tras lo ocurrido con una foto de su hija, cuando era menor (hace cuatro años). En las redes comenzó a circular en los últimos días una imagen de Mahia Andrade con una ametralladora, subida por ella misma en las redes, acompañada por una frase que escribió: "Cuando era chica ya estaba lista pa la revolución".

El arma era de juguete y la joven estaba vestida para un cumpleaños de disfraces, pero la foto se difundió masivamente sin contexto y con muchos mensajes asegurando que se trataba de una AK-47 real, por ejemplo, o acompañada de la palabra "Asesinos".

Todos los precandidatos coincidieron, en sus mensajes de apoyo a Andrade, en que hay límites que no se deben pasar y que jamás se debe usar a la familia para atacar a un candidato. Sin embargo, pese a que desde todos los sectores se advierte que esta campaña puede ser más sucia que las experimentadas hasta ahora y que todos coinciden en que no se deben cruzar ciertos límites, este episodio no es el primero ni el último de su tipo, como tampoco la exposición de episodios familiares para defenestrar a una figura política.

Semanas atrás, también circuló en las redes una foto de Verónica Alonso en una fiesta de casamiento, tomada por alguien del perfil de Instagram de una de sus hijas y difundida sin contexto alguno.

Lo ocurrido tanto en este caso como en el de Andrade no constituye exactamente un ejemplo de "fake news", como se dijo (que es difundir información falsa como si fuera veraz, apelando a fuentes con apariencia confiable), pero tiene el mismo objetivo: usar las redes sociales en forma engañosa para deslegitimar a rivales y sacar provecho.

No alimentes al troll

Alain Mizrahi, director del Grupo Radar, aseguró a Montevideo Portal que la del 2019 será una campaña efectivamente más sucia, ya sea por las manifestaciones espontáneas de los usuarios de redes sociales, que tienden a la descalificación, o -especialmente- por el trabajo de trolls contratados.

"Eso (el uso de trolls) está armado. No nos hagamos trampas al solitario. Basta con fijarse en las cuentas de Twitter de varios precandidatos, por ejemplo, para notar que han contratado decenas de trolls para actuar en las redes y jugar sucio", señaló Mizrahi, en referencia a las cuentas que tienen solo cuatro o cinco seguidores y comentan permanentemente los mismos temas.

"Algunos usan las redes inteligentemente y otros no, con mala intención. Y el propósito de usar trolls para ensuciar la campaña es una estrategia deliberada", dijo. Un caso podría ser perfectamente el de la hija de Andrade, pero "habrá decenas de episodios como este", comentó.

"No sé de qué nos extrañamos. Pasa hace años en otra partes del mundo; Trump ganó la elección abusando de esta estrategia, ¿por qué no pasaría en Uruguay? Se intenta tapar el sol con la mano", agregó el politólogo.

Para Mizrahi, que todos los precandidatos denuncien este tipo de campaña revela cierto nivel de hipocresía, porque estos ataques "salen de algún lugar" y porque muchos equipos o integrantes de equipos usan estas estrategias, la sepan o no los precandidatos. "No quiero saber lo que será esto en octubre y noviembre, con un país partido a la mitad en la campaña del balotaje", opinó, aclarando que habrá "cosas mucho peores que estas".

"Nada de esto es inocente", aseveró Mizrahi, que no cree que se trate solo de impulsos individuales. La otra pata del problema es que buena parte del público "no comprende el fenómeno" y no verifica la información y sus fuentes, redistribuyéndolo como si fuera verdad.

Si bien usar a familiares para perjudicar el valor de una figura no es nuevo (tanto Luis Lacalle Pou como Pedro Bordaberry, entre otros, se han visto enfrentados a ello) Mizrahi cree que se está volviendo más habitual, además de que ya se utiliza directamente a personas que no son figuras públicas sino estrictamente del ámbito familiar (como este caso). "No vemos que esto será una realidad que va en aumento y que hay que buscar mecanismos para hacer un pacto general en el que participen políticos y también periodistas, para que no se crucen algunos límites. Una vez que empieza uno, es una avalancha", concluyó.