Salud

Viene bien dormir

"La tecnología está afectando tu superpoder: el sueño"

Así lo asegura el neurocientífico británico Matt Walker, especialista en el reino de Morfeo.

11.06.2019 15:03

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2019-06-11T15:03:00
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En una era en la que las empresas luchan por los empleados más talentosos y surgen conceptos como los de employer branding (la forma en que las empresas cambian conceptos antiguos para atraer talento), nunca como ahora fue tan importante tener a esos empleados satisfechos. Y nuca antes hubo tanta preocupación y tanta información científica sobre cómo debemos comer, dormir y vivir para tener mejores índices cognitivos y vivir mejor y más tiempo.

Matt Walker es precisamente un experto en el sueño y en la forma en que este influye en nuestras mentes, nuestra productividad y nuestro cuerpo. Es autor de algunos libros sobre la materia, y recientemente brindó una interesante exposición en el ámbito del TEDX 2019 en Vancouver, Canadá. Allí no sólo explicó por qué dormimos: también presentó pruebas de las ventajas que conlleva dormir siete o más horas al día.

La conferencia de Matt, recogida por la web especializada DN Insider, comenzó con un dato preocupante para los hombres: "aquellos que duermen cinco horas por días tienen testículos más pequeños que los que duermen siete horas o más, y quien duerme por norma 4 a 5 horas por noche tiene el nivel de testosterona de alguien 10 años más viejo ". El especialista resume, así, con ayuda de estudios, que la falta de sueño envejece en promedio a una década a los hombres en términos de bienestar. En el caso de las mujeres, la salud reproductiva es uno de los aspectos más afectados por la falta de sueño.

La Tecnología no ayuda

Walker, de 43 años e investigador en la estadounidense universidad de Berkeley, ha ejercido como consultor de sueño (sí, eso existe) para la NBA, la NFL (la liga de hockey sobre hielo estadounidense), los estudios de Pixar y para varias empresas. Desde su especialidad, hace una advertencia sobre el estilo de vida actual, donde la tecnología y la luz de los smartphones afectan al acto de ir a dormir y los ciclos y ritmos naturales del cuerpo.

"La epidemia silenciosa de falta de sueño es uno de los desafíos de salud pública que enfrentamos en el siglo XXI", dice Walker, que explica que en ese contexto es fundamental mantener las habitaciones libres de la tecnología con pantallas, de tabletas y smartphones, porque "la tecnología, especialmente por la noche, está perjudicando a este superpoder que es el sueño ".

El sueño, una solución para la memoria

Para ser más competentes en el trabajo y estar enfocados en nuestro día a día necesitamos buenas rutinas de sueño. Walker recuerda que en los últimos diez años la ciencia ha descubierto que el sueño está asociado también a las funciones de aprendizaje y memoria del cerebro. "Sabemos que necesitamos dormir después de aprender algo para conseguir grabar esas memorias y no olvidarlas, pero recientemente descubrimos que también hay que dormir antes de aprender para tener el cerebro preparado, casi como una esponja seca lista para absorber nuevas informaciones". Walker asegura que "sin dormir, los circuitos de memoria del cerebro quedan esencialmente inundados y no conseguimos absorber nuevos recuerdos".

En un estudio realizado por un equipo liderado por el mismo Walker, se analizaron los efectos de una noche sin dormir. A un grupo de voluntarios se le permitía dormir normalmente mientras un segundo grupo se veía afectado por la privación del sueño. Al día siguiente se hizo una resonancia magnética a los participantes e intentaron que aprendieran una lista de nuevos hechos. Mientras tanto, se escaneaba su actividad cerebral.

Los resultados fueron significativos: "el grupo que tuvo privación de sueño tuvo un déficit del 40% en la capacidad de formar nuevas memorias ". cuenta Walker. El especialista cree que los problemas de sueño afectan, por lo tanto, incluso a la población escolar. "Descubrimos que es lo que funciona mal en el cerebro para verificar estas dificultades de aprendizaje: hay una estructura que está a ambos lados del cerebro, llamado hipocampo".

Walker define a esta área cerebral como "una especie de buzón de entrada de la información en el cerebro", que ayuda a "recibir nuevos archivos de memoria y luego a grabarlos".

En el citado experimento, las personas que habían dormido toda la noche demostraron "mucha actividad sana relacionada con el aprendizaje en el hipocampo", mientras que aquellos a los que no se les había permitido dormir, "no tenían ninguna señal significativa".

"Era casi como si la privación del sueño les hubiera apagado el buzón de entrada de la memoria, y cualquier nuevo archivo que llegara simplemente fuera rechazado. No lograban asignar con eficacia nuevas experiencias a la memoria", concluye.

Montevideo Portal