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Quién dijo que es fácil

Seis errores comunes durante las dietas y cómo combatirlos

Cuando decidís hacer una dieta debés contar con un Plan de Acción para que cumplir tus objetivos sea más fácil y puedas estar más organizado.

11.12.2015 07:59

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2015-12-11T07:59:00
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La improvisación es lo que a veces te hace fallar. No alcanza con la voluntad de unos pocos días para que la dieta funcione, tenés que ser constante y trabajar tu motivación para poder lograr tus objetivos:

A continuación encontrarás seis posibles errores que podés cometer cuando estás haciendo dieta:

• Lo primero que tenés que hacer es fijarte una meta realista. Si querés perder una cantidad de kilos muy grande o alcanzar un peso que nunca has tenido, es posible que te desmotives y al final no consigas nada. Es mejor que te vayas marcando objetivos a corto plazo dividiendo la pérdida de peso en el tiempo, por ejemplo: "esta semana voy a perder un kilo", o "este mes voy a perder 4 kg" y así poco a poco hasta que consigas lograr tu objetivo. Así mismo, debés mejorar tu consciencia y autocontrol para darte cuenta qué y cuánto comés y en qué momento o circunstancia.

Compartí tu reto con tu entorno. Es importante que la gente que te rodea sepa que estás a dieta. Podrán ayudarte en caso de que vayas a picar algo que no debés o podrán adaptar el menú si vas a comer o cenar en sus casas. El apoyo de tu gente es muy importante, te darán aliento cuando lo necesites y comprenderán tu situación en caso de que tu humor esté un poco alterado. Quién sabe, a lo mejor hasta alguno se anima y pueden hacer la dieta juntos, que siempre es más agradable y divertido. Si te animás, compartí tus objetivos en las redes sociales: cuanto más te comprometas, más difícil será que rompas tu compromiso.

Establecé un sistema de recompensas por escrito que no tenga relación con la comida. Es importante que te premies para que el esfuerzo que estás haciendo sea más placentero, por ejemplo: "cuando haya perdido 10 kg me compraré una cartera, o me iré de fin de semana...". Debés llevar por escrito tu progreso, medirte y pesarte una vez a la semana por la mañana en ayunas. Ver cómo baja el peso poco a poco pondrá tu motivación por las nubes y no habrá quien te pare.

Detectá tus pensamientos negativos y cambialos por positivos. Esto es muy importante, tu mejor amigo eres tú, pero también tu peor enemigo. No te boicotees, cuando el desánimo aparezca, no luches contra él, pensá en otra cosa o desactivalo pensando en algo más positivo o animado, por ejemplo: "no voy a poder adelgazar todo lo que quiero" por "voy a poder adelgazar aunque me llevará tiempo".

Tomá cada fracaso como un aprendizaje, cada vez que falles analizá por qué pasó, qué cambió ese día para que te hayas saltado la dieta, ¿quizás no cmoiste cada cuatro horas? ¿o te quedaste con hambre en la comida? ¿o saliste con unos amigos y no te pudiste resistir? Lo importante es saber el detonante que alteró tus hábitos, una vez localizado será más fácil ponerle remedio la próxima vez.

• Recordá que los remordimientos engordan, ya que activan las mismas vías metabólicas que el estrés crónico. Si te saltaste la dieta recuperá la normalidad en la siguiente comida, hacé un poco más de ejercicio y ya está.

Fuente. Dieta Coherente