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A redoblar

El método de Marie Kondo para organizar tu hogar una vez y para siempre

Partiendo de la base de que el desorden es un síntoma de que tu vida necesita un cambio, este método promete una mejora integral con cuatro lecciones básicas.
20.02.2019 11:23

Marie Kondo es la creadora del método KonMari, autora de cuatro libros sobre ordenar, y estrella del programa "A Ordenar! Con Marie Kondo" en Netflix. La serie de televisión se centra en distintas familias que buscan la ayuda de Marie para aprender a ordenar sus hogares. La trama parece bastante aburrida, pero a medida que se desarrolla podemos encontrar mensajes mucho más profundos de los que esperaríamos de un reality show. La protagonista afirma que el simple hecho de ordenar puede cambiar vidas; su serie muestra cómo el desorden es un síntoma de que tu vida necesita un cambio.

¿Cuándo el desorden se transforma en un problema?


¡El desorden es algo natural y nos sucede a todos! La idea de Marie no es tener una casa perfecta en todo momento, sino abordar los problemas que originan de la acumulación de objetos. Podemos tener, a simple vista, un hogar pulcro y arreglado, pero si no se puede abrir un cajon de la cocina sin que desborden los utensilios o agarrar un buzo sin que se nos caiga medio placard encima, tenemos un problema.

El desorden es engañoso porque crece gradualmente; nos prometemos que vamos a atajarlo, sin embargo las cosas se siguen reproduciendo y el espacio nos queda cada vez más chico. Casi sin darnos cuenta nos adaptamos al nuevo status quo, acaparamos más pertenencias y el ciclo comienza otra vez.

Lo que la mayoría de nosotros no logramos entender es que después de la emoción inicial de conseguir algo nuevo viene el estrés de ordenarlo. Tener más posesiones que lugar dónde ponerlas lleva al caos en el hogar, tiene el poder de distraernos y causarnos ansiedad. El método KonMari nos ayuda a reducir el ruido de fondo para enfocarnos en lo que realmente nos es valioso y darle el lugar que amerita.

  • Atacando el problema desde la raíz 

Los objetos que ya no son útiles ni brindan alegría pasan a ser un peso a la vista, en nuestra mente y en su espacio físico. Para desprenderte de este peso debes identificar los problemas que el desorden está causando en tu hogar.



En el programa de Netflix vemos cómo el desorden puede ser una causa de mal humor y peleas, o una alerta de que una relación no funciona. Para una pareja, reorganizar la casa representó un paso hacia la madurez; otra familia descubrió lo negativo que es volcar toda la responsabilidad del hogar sobre una persona. Lo que todas tienen en común es la necesidad por un cambio que trascienda el simple hecho de ordenar.
  • Lección número 1: Hacer lugar para lo que realmente importa

El primer paso del método KonMari es visualizar el espacio que se quiere lograr al despejar el desorden. Pueden ser objetivos claros:

"Quiero limpiar este estante para mostrar fotos enmarcadas."

"Necesito saber exactamente qué prendas de ropa tengo y dónde."

"Me gustaría convertir este cuarto en un taller/oficina/cuarto para visitas."



O logros más amplios:

"Deseo vivir de una forma más minimalista."

"Me gustaría estar rodeado de cosas que me traigan recuerdos."

"No quiero sentirme agobiado por las tareas del hogar."

También requiere que reconsideres tu estilo de vida. Si tuvieras la casa más ordenada, que harías? Quizás invitarías amigos más seguido, adoptarías una mascota, tendrías una vida más creativa... la idea es que liberes tiempo y espacio para lo que quieras lograr. Marie asegura que al descartar cosas, minimizamos el tiempo que vamos a pasar ordenando y limpiando en el futuro.

  • Lección número 2: Guardar solo lo que nos de felicidad

La base de la metodología de Marie Kondo es lograr reconocer qué objetos nos dan alegría, guardarlos cuidadosamente y descartar los demás. Debemos sostener cada objeto en nuestras manos, rotarlo, observarlo desde distintos ángulos, y pensar: "Cómo me hace sentir? Cómo me sentiría si no lo tuviera?".

Marie describe el sentimiento como una chispa. Si al mirar el objeto sentís una conexión emocional, ya sea porque te da alegría tenerlo o te duele la idea de regalarlo, seguramente deberías conservarlo. También juega el sentido común; deberías quedarte con un par de sartenes para poder cocinar, aunque ninguna te entusiasme, y a la inversa; si tus diez sartenes te dan alegría quizás deberías ser más exigente.

Juega mucho la intuición y casi siempre tu primer impulso es el correcto. La gurú del orden asegura que el sentimiento se va afinando a medida que avanzamos con la práctica, entrenándonos para reconocer la "chispa" más fácilmente. Por eso, Marie delinea un orden específico en el que se debe realizar el proceso:

Ropa

Libros

Papeles

Komono (misceláneos)

Objetos sentimentales

En vez de ordenar por habitación, el método KonMari se realiza por categorías. Podes tener ropa guardada en distintas habitaciones, pero Marie aconseja amontonarla toda en una gran montaña para tomar conciencia de la cantidad. Se debe tomar la decisión de conservar o descartar cada objeto de una categoría antes de continuar con la siguiente. Este orden asegura que estemos mejor entrenados para decidir sobre los objetos más difíciles.



  • Lección número 3: El día de mañana nunca llega

Según Marie, guardar algo por si "el día de mañana lo necesito" es una gran mentira que nos decimos a nosotros mismos. Tenemos que luchar contra las mil excusas por las cuales "necesitamos" conservar algo y pensar si de verdad nos aporta valor. Ella afirma que los objetos pierden su dignidad si no son utilizados, y si es así mejor dejarlos ir.

La culpa de tirar un regalo que alguien nos hizo alguna vez, la ansiedad de desperdiciar dinero que se gastó (aunque nunca utilicemos eso en lo que se gastó), el "por las dudas" o el "me quedo con este pantalón de hace cinco años para cuando baje diez kilos" no son razones positivas, por lo tanto no son válidas en este proceso.

  • Lección número 4: Trata a tus pertenencias como si estuvieran vivas

Aunque sea un concepto extraño, básicamente significa que deberíamos tener más cuidado con las cosas que elegimos conservar. Por ejemplo, al guardar ropa de cualquier manera, apretándola contra el fondo del armario y tratando de hacer entrar lo más posible, es que se forma el primer y más común desorden. Justamente así es que perdemos conciencia de lo que tenemos.

Una forma de asegurar que lo que logremos con el método KonMari perdure en el tiempo, es tratar a nuestras posesiones con más cariño, respetándolas por el uso que nos dan. Esto implica designar un lugar específico para cada objeto, con su propio espacio, en donde quede visible y sea fácil de encontrar.

Completaste el proceso cuando hay un lugar para todo y todo en su lugar

Marie Kondo dice que nos apegamos a los objetos materiales por dos razones: un miedo al futuro y para preservar el pasado. Una de las recompensas más lindas de pasar por este proceso es poder encontrar recuerdos olvidados que alguna vez guardaste, atesorarlos nuevamente con otros ojos, o dejarlos ir.

Ordenar un hogar es una tarea ardua pero satisfactoria. Marie Kondo asegura que el método KonMari se aplica una vez y funciona para siempre, porque una vez que ordenas tu hogar de esta manera tomas conciencia de las consecuencias del caos y la acumulación. Lo cierto es que nos brinda una perspectiva distinta sobre nuestra relación con los objetos.