Año nuevo, costumbre vieja![]() El serbio Novak Djokovic derrotó a Rafael Nadal 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 y 7-5 en la definición del Abierto de Australia. El número uno del mundo retuvo el título de 2011, quedó a dos partidos del español en el historial, y lo venció por séptima final consecutiva. Los dos mejores tenistas del mundo en la actualidad definieron el Abierto de Australia, luego de sus victorias en semifinales frente a Roger Federer y Andy Murray, en un partido épico que duró casi seis horas, transformándose en la final más larga de la historia de los Grand Slam. Novak Djokovic, campeón defensor, pudo repetir el título que en 2011 le permitió arrancar la temporada de manera inmejorable y arrebatarle el primer lugar de la clasificación a Rafael Nadal. El español, que llegaba con ventaja 16-13 en el historial entre ambos, le ganó al serbio por última vez en el Masters de Londres de 2010, cerrando la temporada, y luego cosechó en 2011 seis derrotas al hilo, todas en finales. Esta de Australia se suma a las de Indian Wells, Miami, Madrid, Roma, Wimbledon y el US Open, el mejor jugador del momento impuso su supremacía. En esta final, arrancó ganando Nadal 7-5 merced a un quiebre en el 12º game, pero Djokovic se quedó con la segunda manga 6-4 y la tercera 6-2. En la cuarta, el balcánico ganaba 4-3 y tenía triple posibilidad de quiebre, pero Rafa, sacando 0-40, se repuso y selló el 4-4 con el que se fueron a un pequeño descanso, dado que la lluvia obligó a detener el encuentro por unos minutos. Rápidamente se cerró el techo, volvieron a la cancha y el ibérico aprovechó el envión anímico que le dio haber salvado una situación prácticamente límite. Manteniendo cada uno sus respectivos servicios llegaron al tiebreak, donde estaba arriba el serbio 5-3 y un saque a favor. Dos puntos lo separaban del título, pero un sprint tremendo del 2 del ranking forzó un quinto set. Rafa se quedó con los cuatro puntos siguientes y a las cuatro horas y media de juego decía que, por primera vez, los dos mejores jugadores del momento tenían que definir un partido en un quinto set.En esa última manga, quebró Nadal para ponerse 4-2 arriba, pero en el game siguiente Djokovic le devolvió gentilezas y luego mantuvo el servicio para el 4-4. El español se iba salvando en situaciones límite, como la del cuarto set, y el serbio parecía desaprovechar sus opciones. Tuvo un break point para ponerse 5-4 arriba, pero no lo capitalizó. Luego dejó pasar otro cuando estaban 5-5, pero de inmediato dispuso de un nuevo break y no perdonó para quedar 6-5 y sacar para partido. ¿Fácil el último? Ni cerca. Estaba 30-0 arriba y se perfilaba para un game en blanco, pero metió tres puntos al hilo el español y quedó 30-40. Allí, afloró la clase del serbio, la faja que le jugó a favor, y cuando el reloj marcaba cinco horas y 53 minutos redondeó el 7-5 que le asegura seguir cómodo en el trono del ranking ATP por unos cuantos meses más. |
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