La empresa estadounidense iPass, proveedora de software y servicios de acceso a Internet, llevó a cabo un estudio sobre 1.700 "cobayos humanos" de ambos sexos en Norteamérica y Europa, que arrojó algunas conclusiones sorprendentes.

De acuerdo con el sondeo, el 40% de los participantes señalaron a la conexión wifi como "la cosa más indispensable, destacada y útil en su día a día", situándola por encima de la intimidad con la pareja.

Por detrás quedó el sexo, señalado como prioridad por el 37%. Asimismo, un 14% puso por delante de todo al chocolate, algo que no cambiarían ni por el wifi, ni el sexo, ni por nada de este mundo. Un 9% dio la misma respuesta pero en referencia al alcohol.

"El Wi-Fi no es sólo el método más popular de conexión a Internet: también suplantó a muchos otros lujos y necesidades humanas", subraya Patricia Hume, responsable comercial de la compañía, enfatizando que esta realidad resultaba impensable hace algunos años.

Impensable y preocupante, reconoce el estadístico británico David Spiegelhalter, que apunta el uso constante de internet y de los smartphones como los principales culpables de las penurias en las camas de todo el mundo.

"Hemos cambiado con frecuencia a nuestras parejas por el nuevo episodio de Game of Thrones o Stranger Things. A este paso estaremos sin sexo en el año 2030", prevé el profesor de la Universidad de Cambridge, consciente de que Internet influye en la mayoría de las elecciones que las personas toman a diario.

Esta influencia abarca los viajes y desplazamientos, confirma el mismo estudio de iPass, según el cual el 72% de los encuestados admitió haber elegido hotel alguna vez en base a su oferta de Wi-Fi, mientras que el 21% admite hacer siempre esto.