El planteamiento de la representación uruguaya ante ese tribunal "destruyó cualquier argumento que quisiera presentarse en el sentido de que Botnia contamina, cosa que no es real", dijo Vázquez en la entrevista con el diario El País, realizada en el curso de su visita a Estados Unidos, que concluyó este jueves.
Hoy también terminaron las alegaciones de Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para defender sus derechos ante la denuncia presentada en ese Tribunal por Argentina, país que expuso su posición la semana pasada.
En esta última jornada, Uruguay pidió a los jueces de la CIJ que permitan continuar las operaciones de la planta de celulosa de la finlandesa Botnia para poner fin al conflicto con Argentina y restablecer las "relaciones amistosas" entre ambos países.
El Gobierno argentino y grupos ambientalistas y vecinales de ese país acusan a Botnia de contaminar el río Uruguay en la zona donde se alza la planta de celulosa y a la Administración del presidente Vázquez de violar el tratado bilateral sobre ese cauce fluvial que sirve de frontera común.
La delegación uruguaya resaltó hoy que Argentina no ha presentado en realidad ningún informe independiente sobre los efectos medioambientales de la fábrica (en marcha desde noviembre de 2007) sobre el río Uruguay y su ecosistema.
En la entrevista difundida hoy, el jefe de Estado uruguayo dejó claro que, en cualquier caso, su país aceptará el resultado del veredicto de la CIJ. "Esperamos que del lado argentino se cumpla también lo que establezca el Tribunal, y que con este veredicto pongamos punto final al tema", agregó.
La cuestión de "si Botnia contamina o no, y si Uruguay cumplió o no cumplió con los estatutos del río Uruguay, está en el terreno del Tribunal de La Haya y todos debemos esperar a que emita su veredicto y todos acatarlo", señaló Vázquez.
"Hay más de 300.000 uruguayos radicados en la Argentina" y "si algo los uruguayos somos es solidarios y agradecidos", subrayó.
Por eso, "este triste desencuentro que hemos tenido, que lamentablemente me tocó en el ejercicio del Gobierno que presido, hay que dejarlo como una experiencia negativa que no debe ser repetida entre nuestros países", reiteró.
En su discurso realizado ayer ante la Asamblea General de la ONU, Vázquez destacó que Uruguay "es un país responsable, transparente y confiable", también en el terreno de la protección ambiental, con la aplicación de "la normativa internacionalmente reconocida y exigiendo el uso de las mejores tecnologías disponibles".
Tras su estancia en Estados Unidos y su participación ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Vázquez viajó hoy a Isla Margarita (Venezuela) para asistir al segundo encuentro entre los países de la Unión Africana (UA) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
La Asociación Forestal Mesopotámica (Afome), una entidad que reúne a productores madereros de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, dio a conocer ayer un documento crítico respecto a los alegatos de la Argentina ante la Corte Internacional de La Haya.
Recordemos que el conflicto está en la fase de alegatos, actualmente con turno para Uruguay.
Según el comunicado de Afome que dio a conocer el diario La Nación, los argumentos argentinos "carecen de rigor científico, no se ajustan a la realidad y corren el riesgo de constituir un verdadero papelón (…) Los argumentos esgrimidos son flojos en su contenido y carecen de rigurosidad científica".
"Entre otros puntos, nuestros representantes [en la corte] sostienen, por ejemplo, que en febrero último, en el río, a la altura de Botnia, se detectó una concentración de algas; atribuída al funcionamiento de la pastera. Pero resulta que luego se comprobó la existencia de muchas manchas de algas aguas arriba, cerca de Colón, en Concordia, en el embalse de Salto Grande, en Monte Caseros, llegando incluso hasta en la toma de agua de Panambí, en Misiones, a más de 1000 kilómetros de distancia", explica el comunicado.
"Otro verdadero disparate es la denuncia acerca de concentración de metales y demás elementos contaminantes en la desembocadura del río Gualeguaychú atribuídas a Botnia, basada en un informe que data de 1997, diez años antes de la instalación de la fábrica", afirma tambiñén Afome
El documento está firmado por el ingeniero Jorge Pujato y hace referencia también al argumento de que Botnia podría ocasionar problemas a la actividad turística en la zona. "Sabemos que desde 1982, la industria celulósica Alto Paraná comenzó a operar en la localidad misionera de Puerto Esperanza, a corta distancia de las Cataratas del Iguazú; cuya actividad turística viene creciendo en forma sostenida con la llegada de visitantes de todo el mundo y nunca se vio afectada por la misma".
"En materia de medio ambiente debemos empezar por casa", afirma también el comunicado. "En Entre Ríos nadie controla los efectos que provocan sobre el ecosistema los criaderos de pollos, las fábricas de jugos cítricos, los frigoríficos y otras industrias cuyas aguas se vuelcan al río Uruguay sin control alguno".
(EFE y Montevideo Portal)
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