Este sábado delegaciones de Uruguay y Argentina se reunieron en Nueva York, en lo que podría llegar a ser el último encuentro antes de la finalización del conflicto.
"Ha sido un paso positivo en el camino del diálogo directo", dijo hoy el embajador de España ante la ONU y facilitador de la negociación, Juan Antonio Yáñez-Barnuevo, al tiempo que agregó que salía "esperanzado y animado para seguir trabajando" con las partes.
Las delegaciones fueron dirigidas por los cancilleres Jorge Taiana y Reinaldo Gargano y la española por su titular de Exteriores, Miguel Angel Moratinos.
Fuentes diplomáticas indicaron que la reunión se inició con un encuentro de los técnicos y a que ella se sumaron más tarde los tres ministros y el embajador de España ante la ONU, Antonio Yañez Barnuevo, que actúa como facilitador de la negociación.
Esta tercera ronda de negociaciones, después de una primera en Madrid y la segunda también en Nueva York, fue precedida por unas declaraciones del presidente de Argentina, Néstor Kirchner, que causaron ciertas expectativas.
Kirchner, que esta semana estuvo en Nueva York para asistir a la apertura de la 62 Asamblea General de la ONU, dijo el jueves aquí que "no había nada que hacer" en la controversia por la instalación de la planta de Botnia y que sólo restaba esperar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
"La planta ya está ahí. No hay nada más que hacer, sino esperar a La Haya. Para mí se va a resolver ahí. Hay que acatar el fallo que sea y el tema se terminó", consideró Kirchner.
Estas palabras fueron interpretadas por los medios de prensa argentinos como una aceptación por parte argentina de que la solución a los roces con Uruguay pasa por el arbitraje internacional.
Los medios de comunicación argentinos recogieron también que la esposa de Kirchner, senadora y actual candidata a la presidencia de su país en las próximas elecciones, Cristina Fernández, elegiría Montevideo como primer lugar a visitar de resultar ganadora de los comicios del 28 de octubre, como gesto para recuperar las buenas relaciones.
Taiana, por su parte, afirmó que el Gobierno de su país asistía a esta nueva reunión con ánimo de "trabajar" y con "la mejor disposición de colaborar con el proceso de facilitación" española.
Por su parte, el presidente Tabaré Vázquez, aclaró el pasado lunes que su gobierno está "dialogando, pero no negociando" con el de Argentina por el conflicto de la planta de celulosa.
"Estamos dialogando amistosamente, pero sin negociar nada", afirmó Vázquez en declaraciones a medios locales.
La mediación española viene auspiciada por el rey Juan Carlos, que aceptó la petición de facilitar el diálogo entre las partes durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Montevideo a fines de 2006.
Argentina y Uruguay acordaron el pasado 20 de abril en Madrid seguir los contactos directos para intentar solucionar la crisis desencadenada por la construcción de Botnia.
Esa decisión se plasmó en la llamada "Declaración de Madrid", en la que los dos países aceptaron que los contactos se desarrollen en dos niveles, técnico y político.
También acordaron centrar las conversaciones en cuatro áreas: la construcción de la planta, la circulación por las rutas y puentes que unen a ambos países, la aplicación de los estatutos de uso del río Uruguay y medidas de protección del medioambiente en la región y de desarrollo sostenible en la zona afectada por la papelera.
Las posturas se mantienen prácticamente inamovibles desde que Argentina acusó a Uruguay en 2006 ante la Corte de La Haya de autorizar unilateralmente la instalación de la planta a la vera de un recurso fluvial que es de administración común.
Nuestro país contestó con otra demanda en La Haya, debido al corte de los puentes entre ambos países que hacen grupos de vecinos de la provincia argentina de Entre Ríos.
La decisión de la corte internacional sobre este caso se producirá probablemente en el primer semestre de 2008.