Bafanas y mariachis igualaron en el arranque del Mundial, con un encuentro más dinámico que lo que acostumbran ser los partidos inaugurales, y un score que no convenció a ninguno de los entrenadores.
El dominio durante el primer tiempo fue mexicano. Con velocidad por las bandas y mucha tenencia del balón, los aztecas tuvieron las mejores oportunidades para abrir el score, aunque no pudieron hacerlo por la poca puntería en los metros finales.
La defensa locataria fue desbordada con facilidad, sobre todo por el lateral derecho Paul Aguilar, quien se mostró como constante salida por su sector aunque no finalizó bien las acciones.
Carlos Vela era el hombre más incisivo del ataque y con su velocidad inquietó a una pareja de centrales compuesta por Mokoena y Khumalo, dos hombres tan fuertes en el mano a mano como lentos en sus desplazamientos.
Giovanni Dos Santos fue la manija de los dirigidos por Javier Aguirre, y contó con la primera posibilidad al minuto de juego cuando no pudo darle de lleno a la Jabulani tras un rebote en el área. Luego, a los 18', sacudió la zurda y su disparo pasó cerca del ángulo superior derecho.
El joven volante que se desempeña en Galatasaray de Turquía aprovechó el espacio a espalda de los volantes de contención y tuvo campo y pelota para encarar a los centrales.
Con el correr de los minutos, los sudafricanos se soltaron y ganaron metros en el terreno. Las subidas de Gaxa por derecha y Tshabalala por izquierda desnudaban falencias defensivas de la visita, que no mostró demasiado acople en su línea de tres zagueros.
Con alguna jugada vistosa por parte de los Bafana pero siempre mal definida, quedó a las claras que tienen buen trato de balón, aunque careció de peso de tres cuartos de cancha en adelante.
Recién después de los 40' aparecieron un par de situaciones que inquietaron el arco del Conejo Pérez, aunque el control del juego siguió siendo de los mexicanos, que protestaron sin razón un tanto de Carlos Vela, bien invalidado por posición adelantada.
Sin goles se fue la primera mitad, pero el panorama cambió en el complemento. El entrenador brasileño Carlos Alberto Parreira mandó a la cancha a Tsepo Masilela, quien tuvo problemas por su sector paracontener a Dos Santos y también a Aguilar.
Sin embargo, éste último fue sustituido por Andrés Guardado, el volante de Deportivo La Coruña que se perfilaba para aparecer como titular, pero no justificó su presencia en cancha ya que nunca entró en sintonía y se mostró displicente, como sin saber lo que estaba en juego.
A los 9' se abrió el score y fue delirio local. Tshabalala aprovechó un buen pase en profundidad al vacío de Dikgacoi, picó y a la carrera definió con zurda cruzado, al ángulo superior derecho del pórtico mexicano.
Tras el pintoresco festejo, los Bafana adoptaron la táctica murciélago y quedaron jugados al contragolpe. A su frente, Aguirre introdujo variantes ofensivas hasta que logró el empate a 12 minutos del final.
Primero entró Cuauhtemoc Blanco por Vela, y luego Javier Hernández por Guillermo Franco, el argentino naturalizado mexicano que no tuvo un buen partido.
La intención del Tri fue abrir la cancha, pero no tuvo un centro delantero definido. La tenencia del esférico no le alcanzaba para doblegar la retaguardia adversaria que se mostraba más sólida que en la primera mitad, hasta que falló y permitió la igualdad.
El polifuncional Rafael Márquez, recogió un envío desde la derecha que no pudo ser despejado por el único defensor que no tiró el achique, y con borde interno definió ante la desesperada salida del meta Khune, quien ya había hecho bastante por mantener el cero en su arco.
En los minutos finales, los aztecas siguieron atacando y buscaron, sin éxito, la victoria. El 1-1 terminó siendo, por lo visto en la segunda mitad, un resultado justo, aunque teniendo en cuenta la totalidad del encuentro, merecieron mejor suerte los dirigidos por Aguirre.
Ni cucos ni débiles. Ni monstruos ni horribles. Ambos equipos están al alcance de Uruguay, pero no le será fácil a los celestes conseguir una victoria frente a ellos.