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SITUACIÓN EN MEDIO ORIENTE

En la mira

Israel consideraba este martes que la negativa del movimiento chiita Hezbolá a renunciar a sus armas constituye una primera prueba para el gobierno libanés y la comunidad internacional en la aplicación de la resolución de la ONU que permitió el cese de hostilidades en Líbano.

El jefe de Hezbolá, Hassan Nasralá, rechazó el lunes el desarme de sus fuerzas "de forma apresurada" y "bajo presión", pocas horas después del cese de las hostilidades con las tropas israelíes en el sur de Líbano.

La resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU prevé precisamente el desarme de la milicia chiita tras el despliegue de unos 15.000 militares del ejército libanés, respaldados por otros 15.000 'cascos azules' de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL).

"Es una prueba para la comunidad internacional y el gobierno libanés, que ha afirmado querer aplicar la resolución", declaró a la radio militar Aharon Abramovitch, director general del ministerio israelí de Relaciones Exteriores.

Un portavoz gubernamental, Avi Pazner, señaló a la AFP que "el despliegue del ejército libanés y de las fuerzas internacionales será mucho más difícil de llevar a cabo si Hezbolá no se desarma". El primer ministro, Ehud Olmert, ya ha advertido en varias ocasiones que Israel no permitirá a los milicianos de Hezbolá instalarse nuevamente en la zona cercana a la frontera libanesa-israelí.

Antes de la ofensiva lanzada el 12 de julio por Israel, los milicianos armados chiitas estaban a veces a tan sólo pocas decenas de metros de las posiciones israelíes. Sin embargo, por parte libanesa, el ministro de Defensa, Elias Murr, ya señaló el lunes que el papel del ejército de su país no es desarmar a Hezbolá.

No obstante, Murr precisó que, una vez desplegado en el sur del país, allí no habrá otras armas distintas a las del ejército libanés. Un alto responsable militar libanés afirmó que el ejército comenzará en los próximos días su despliegue hasta la frontera con Israel, en una zona que hasta ahora había estado bajo control del movimiento chiita.

Por su parte, el ejército israelí proseguía este martes con la retirada de sus efectivos del sur de Líbano, informó una portavoz militar.

Israel tenía desplegados a unos 30.000 hombres en el sur de Líbano, hasta el río Litani, antes del cese de las hostilidades, a las 05H00 GMT del lunes. Interrogado por la AFP, Pazner se negó a dar información sobre la fecha en que quedará terminada la retirada hebrea.

La resolución 1701 de la ONU prevé la adopción de "un dispositivo de seguridad que impida la reanudación de las hostilidades" mediante el establecimiento en la frontera entre Israel y Líbano "de una zona de exclusión de todo personal armado", excepto "el desplegado por el gobierno libanés y las fuerzas de la FINUL".

También incluye "el desarme de todos los grupos armados en Líbano", ya solicitado en una anterior resolución de Naciones Unidas. Además solicita la prohibición "de toda venta o suministro de armas a Líbano", excepto si dichas operaciones cuentan con la autorización del gobierno libanés.

Con información de AFP