Según publica Infobae, Rihanna decidió echar mano al instrumental de una tienda de tatuajes, y realizar algunos experimentos en la piel de dos de sus amigos. “Una persona dijo que quería un tatuaje realizado por ella y otros dos artistas se sumaron. Era un pequeño paraguas con la letra R debajo”, aseguró el dueño del establecimiento.
La difusión de la fotografía fue problemática para la artista, dado que es necesario poseer una licencia profesional para realizar tatuajes. Por tanto, Rihanna podría ser investigada por la policía, y recibir algún tipo de sanción.