Luego de que el presidente de Irán dijera que "Israel debe ser borrado de la tierra", la comunidad internacional reacciona y Shimon Peres pide la expulsión de Irán de la ONU.
"Irán está llamando a un genocidio y eso es un crimen contra la humanidad, una violación de la Carta de las Naciones Unidas", dijeron el primer ministro israelí Ariel Sharon y el vicepresidente Shimon Peres, tras escuchar el discurso del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, exhortando a "borrar a Israel del mapa".
El viceministro Peres opinó que "es inconcebible que un jefe de Estado, miembro de las Naciones Unidas, formule una declaración demente de esta clase".
"No puede seguir siendo miembro del organismo internacional. Irán está llamando a un genocidio y eso es un crimen contra la humanidad, una violación de la Carta de las Naciones Unidas".
Peres escribió una misiva especial a Sharon y al canciller Silva Shalom, señalando que se debe tomar medidas para que Irán no pueda seguir formando parte de la ONU, en declaraciones recogidas por la cadena BBC.
El primer ministro no confirmó si tomará medidas, pero coincidió con Peres: "Un país como ese (Irán) no puede ser miembro de las Naciones Unidas", fueron sus palabras tras reunirse con Sergey Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia.
Las declaraciones del mandatario iraní no sorprendieron a Israel, sino que reafirmaron lo que israelíes piensan desde hace mucho del liderazgo de dicho país desde la Revolución Islámica de 1979.
A su vez, tanto Europa como Estados Unidos condenan fuertemente las palabras del presidente de Irán, particularmente George Bush, que hizo un llamado de atención sobre el programa atómico de dicho país.