El pasado sábado, Jaime F.R, un colombiano de 56 años que vive en Madrid desde hace 7 y se desempeña como obrero de la construcción, recibió una golpiza de parte de un grupo de "skinheads".

Según narró al portal 20minutos, fue un claro ataque racista, ya que no le robaron nada. "Me retrasé un poco y de repente cuatro chicos gritaron ¡Viva España! y empezaron a darme patadas", declaró.

Cuando su esposa se dirigió a ayudarlo, los agresores huyeron en un automóvil, con el cual casi atropellan a la mujer.

El agredido radicó la denuncia ante la Justicia, acompañado por la representante diplomática de Colombia en España.