El tema que hoy me ocupa
Y que mas bien me preocupa
Es el proyecto de ley
de internación compulsiva
presentado por el gobierno
El proyecto dispone
que podrá ser internado
"el que fuere encontrado
en la vía pública
o espacios públicos
o privados no habitados,
en circunstancias
que hagan presumir
que se halla consumiendo
sustancias
estupefacientes,
o que acaba de hacerlo
o portándolas para su uso personal,
siempre que tal circunstancia
resulte un peligro para sí o para terceros"
¿Por que el Estado
decide internar a esta gente a prepo?
Porque los considera víctimas de su consumo.
Pero ademas, y aquí esta su reto,
porque los vincula
a la violencia callejera y social
que se vive en estos tiempos en Uruguay
Algunos explican
que el proyecto se refiere
solo a los adictos a la pasta base.
Y sin embargo la lista de sustancias
a la que refiere la propuesta
primero remite a un decreto del 74
que a su vez
refiere a una convencion
firmada en Nueva York en el 61,
que incluye sustancias como el cannabis.
El mismo cannabis
que el mismo gobierno
se apronta a legalizar, regular y controlar.
De entrada,
la ley presupone que los consumidores
de todas las sustancias ennumeradas en su lista
son potenciales enfermos y victimas de su consumo
y que por tanto pueden llegar a ser obligados
a seguir un tratamiento.
Pero tambien presupone que algunas de estas victimas
son un peligro para la sociedad,
por eso la ley señala que
"no resultan desconocidas las consecuencias sociales
originadas en las conductas asumidas
por tales personas"
El problema aqui es la definición
de "tales personas", ya que por ejemplo
segun el propio proyecto entre esas personas
se podría incluir a los consumidores de porro.
O a los mascadores de hoja de coca, ponele.
No queda claro tampoco
quien y como define su peligrosidad.
Ademas, si lo que esta latente en la ley
es internar de manera obligatoria
a los consumidores de pasta base
que podrían llegar a delinquir
y que son una parte ínfima
dentro del total de consumos,
¿que sentido tiene legislar
para una larga lista de otras drogas
de las que no hay ninguna evidencia
de su vinculo con la violencia?
Lo cierto
es que si se aprueba este proyecto de ley
tal como esta,
se podrá comenzar a penar el consumo
y hasta la tenencia personal.
Por lo que no hay que olvidar
que pese a su encare medicalizante del consumo,
el proyecto se presenta en el marco
de una batería de medidas de seguridad.
El matiz que se introduce con el nuevo proyecto de ley
es el paso que hay entre la garantía y la obligación.
Es decir, donde el estado debería
garantizar la salud de los ciudadanos,
ahora obliga a algunos de ellos,
seleccionados por mecanismos no demasiado claros,
a sanar a través del encierro compulsivo.
Por su bien y por el de los demás
Según Fernando Savater
este matiz estaría en la diferencia
entre "la vida entendida como funcionamiento
y la vida entendida como experimento".
La primera definición
se acerca a las ideas colectivistas
de izquierda y derecha
y en ella no es asunto del individuo
sino del colectivo
decidir si su funcionamiento es el correcto.
En la segunda definición,
la vida como experimento,
el único que puede evaluar si ese experimento
esta funcionando bien o mal
es el individuo
y el único límite social
es que dicho experimento
no perjudique a terceros.
Al final
y aunque parezca extraño,
quizá la diferencia estaría,
como Ricardo Arjona diría,
entre ponerle años a la vida
o ponerle vida a los años.