La selección deja Kimberley
Nuevos horizontes
29.06.2010 07:19
La delegación de Uruguay deja de ser el diamante más preciado de la ciudad de Kimberley, un lugar que nació hace 130 años junto a un yacimiento de estas piedras preciosas y que recibió a la selección durante un mes en su concentración del Mundial.
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La selección uruguaya se marcha a Johannesburgo para disputar el partido de los cuartos de final ante Ghana en el estadio Soccer City. Si se clasifica para las semifinales viajará a Ciudad del Cabo para jugar ante el vencedor del encuentro Brasil-Holanda y si pierde emprenderá viaje de regreso a casa.
Los dirigentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol que preside Sebastián Bauzá están satisfechos por el trato recibido y por ello han anunciado la firma de convenios de colaboración con la ciudad, tanto para potenciar el fútbol con la llegada de técnicos uruguayos, como para apoyarla en otras materias no deportivas.
Kimberley, donde los uruguayos permancieron casi un mes, es la capital de la provincia sudafricana del Cabo Norte, la más grande del país con más de un millón de kilómetros cuadrados.
La ciudad, situada muy cerca del límite con el Estado Libre, está situada en el centro de Sudáfrica y empezó a existir como tal cuando en una pequeña propiedad, perteneciente a los hermanos De Beer, se encontraron diamantes.
Corría el año 1871. Poco después, en 1872, ya habían llegado 50.000 personas interesadas en trabajar en la extracción de las piedras preciosas.
El lugar donde se encontraron se conoce como el "Big hole" (el gran agujero) y tiene la forma de un lago de gran profundidad situado en el fondo de un agujero, con cerca de doscientos metros de diámetro y ubicado a escasos metros del centro de la ciudad actual.
La mina, que tuvo actividad hasta el año 1914, generó una frenética "fiebre del diamante". De inmediato conformó una ciudad en torno al yacimiento parecido a un poblado del Lejano Oeste y que en la actualidad se encuentra restaurado, por lo que se puede visitar, al igual que la mina, convertida ahora en museo.
La mina empezó a funcionar el 16 de julio de 1871 y durante sus 43 años de actividad se extrajeron diamantes por un peso de 2.722 kilogramos, para lo que fue necesaria la extracción de más de veintidós millones de toneladas de tierra excavada.
La profundidad de la mina alcanzó los 215 metros alrededor del agua del "Big hole", cuyo lago tiene 41 metros de profundidad. La excavación se amplió hasta un perímetro de 1.600 metros en torno al lago.
Para realizar su actividad, los mineros que bajaban a extraer los diamantes trabajaban doce horas al día, de seis de la mañana a seis de la tarde.
La excavación desvió la atención desde las minas de Brasil hacia las de Sudáfrica, a pesar de que cuando empezó la explotación, el geólogo inglés James Gregory afirmó con escepticismo que el material extraído hasta entonces no proporcionaba indicios de que hubiera depósitos importantes de diamantes en esta zona.
Esta afirmación no impidió que en muy poco tiempo llegaran a la ciudad mineros procedentes de América, Inglaterra, Australia, Rusia, Alemania y países del Lejano oriente, así como de diferentes lugares africanos situados al norte de la actual Sudáfrica.
Fue un trabajo de explotación realizado no tan sólo por habitantes negros de la zona sino por gente de muchas razas llegada desde cualquier rincón del Mundo, quienes con mucha rapidez conformaron una ciudad con actividad, que ofrece algunos edificios de carácter colonial en su centro y que tiene algo de turismo.
Posteriormente, fue un foco de actividad bélica importante durante la Guerra Anglo-Boer (1899-1902) que enfrentó a los británicos y los afrikaners de origen holandés que se establecieron en el país en el Siglo XVII.
En los alrededores de Kimberley tuvo lugar alguna de las batallas importantes de la guerra que finalmente ganaron los británicos y que dio pasó a la creación formal del actual estado sudafricano en 1910.
En este ambiente de pequeña ciudad fronteriza, con un pasado intenso y con historia trabajó con sosiego Uruguay, selección a la que la ciudad consideró un nuevo diamante, el más preciado de los hallados en el Siglo XXI, cuando en el "Big Hole" ya no se buscan y en la que el equipo encontró el camino a los cuartos de final.
Con información de EFE