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16.03.2010 11:40
No debemos Íbamos a comenzar diciendo: "Como un símbolo del futuro..." pero es más exacto decir: Como un símbolo del presente, el 1º de marzo recién pasado, nuestros Presidente y Vicepresidente, asumidos ambos cargos, se dirigieron desde el Palacio Legislativo a la Plaza Independencia en un coche eléctrico.
Sucede que el presente en Uruguay anda casi siempre atrasado. No precisamente por falta de información ni de capacidad. Las dos empresas privadas que en forma asociada transformaron ese coche y así lo lucieron, pasaran a la historia por el evento pero también por el enorme cambio que representan. Es verdad que antiguamente hubieron en este país vehículos eléctricos (tranvías y trolebuses por ejemplo), a leña (gasógenos), alcohol, querosene, gas, aire comprimido... Pero no se trataba de una opción de envergadura mundial como la de ahora. Diversas contaminaciones, entre ellas las del calentamiento global, inseguridades geopolíticas, aumento de precios y agotamiento del recurso, han dado ancha base a una decisión nítida de las grandes empresas mundiales en este rubro y también de los gobiernos en los más grandes Estados del planeta. Estamos ante un cambio dramático de la matriz energética que como siempre se supo, abarca los combustibles, la generación eléctrica, los modos de transporte, los del despilfarro y los de hacer casas y demás edificios. Israel coloca 500.000 enchufes y a partir del 2011 comienza a "pasarse" a este sistema; Dinamarca hará lo mismo; en la costa oeste de los EEUU ya hizo eclosión desde hace un tiempo; la Unión Europea toma decisiones y adopta metas concretas y drásticas... A Coruña, por ejemplo, está colocando 15.000 enchufes. El País Vasco no solo eso sino que analiza también el uso de la futura flota de transporte como un gran mecanismo regulador de la demanda de energía eléctrica. ¿Y por casa como andamos? Aunque corremos el riesgo inminente de convertirnos en una extraviada y mala revista del corazón. Las previsiones y proyecciones de demanda y por ende de generación eléctrica siguen estando equivocadas. Pertenecen a un mundo que "ya fue" y a un país quieto. No podemos seguir perdiendo tanto tiempo. No debemos seguir siendo pasivos receptores de decisiones caprichosas y ajenas. Muy en especial de aquellas que no tenemos por qué recibir pero que nos encajan por nuestra propia culpa. %%Noticias_asociadas_INI%%
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