El jefe de Hezbollah, Hassan Nasralá, rechazó el lunes desarmar a sus fuerzas "de forma prematura" y bajo "la presión o la intimidación", al mismo tiempo que proclamó una "victoria estratégica e histórica" para "todo Líbano", tras el cese de las hostilidades con Israel. Por su parte, el presidente Bush dijo que tras su "derrota", la influencia de Hezbollah decaerá en Líbano.
"Se trata de una victoria estratégica e histórica para Líbano, todo Líbano, para la resistencia y para la Umma", la nación islámica, manifestó en la cadena de televisión de su partido, Al Manar, contrariamente a la opinión del presidente norteamericano, George W. Bush, que consideró que la milicia chiita libanesa de Hezbollah "sufrió una derrota" en el conflicto con Israel, y predijo que la influencia del grupo en Líbano declinará.
"Hezbollah inició la crisis. Y Hezbollah sufrió una derrota en esta crisis", dijo Bush en conferencia de prensa desde el Departamento de Estado, aludiendo a la proyectada movilización de una fuerza multinacional en Líbano para prevenir ataques de la milicia contra Israel.
La intervención del líder de Hezbollah, por su parte, fue recibida con disparos de celebración en las calles de Beirut y de sus alrededores, así como en otras regiones en los que domina el Partido de Dios.
Nasralá alertó sin embargo sobre el desarme del movimiento chiita libanés.
"La cuestión del desarme no puede ser solventada de forma prematura y bajo la presión, la intimidación o la provocación; debe ser solucionada a través del diálogo entre libaneses", declaró.
La resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el viernes, hace hace referencia a otra, la 1559, que reclama el desarme y el desmantelamiento de Hezbolá y de las organizaciones palestinas prosirias.
De esta forma Nasralá replicaba a los ministros libaneses de la mayoría antisiria, que afirmaron el domingo que Hezbollah no quería entregar las armas.
El domingo fue pospuesta 'sine die' una reunión del gobierno libanés que debía estar destinada a tratar la cuestión del desarme de Hezbollah.
Estos ministros "nos piden que solventemos esta cuestión, pero ésta no debe ser arreglada de forma apresurada. Les aconsejo que no recurran a las provocaciones, porque el mayor ejército (Israel) fue incapaz de desarmar a Hezbollah", advirtió.
La resolución de la ONU también estipula que una fuerza internacional sea desplegada para respaldar las tareas del ejército libanés en Líbano sur.
Nasralá cuestionó que el ejército del país del cedro sea capaz de defender al país.
"¿El ejército podrá luchar si una guerra es impuesta a Líbano? ¿Y una fuerza interina de Naciones Unidas para Líbano reforzada podrá defender Líbano?", se preguntó públicamente el líder de Hezbolá.
"Esta cuestión concierne al futuro del país, no debe ser tratada a la ligera. Es una cuestión compleja", agregó la misma fuente.
Nasralá prometió por otra parte indemnizar "desde mañana" a aquéllos cuyas casas resultaron destruidas.
"No os preocupéis. Desde mañana pondremos a vuestra disposición una indemnización para reconstruir los domicilios destruidos o para permitiros alquilar una vivienda", aseguró.