EEUU y Francia acordaron un proyecto de resolución que pide un "cese total" de hostilidades entre Israel y los guerrilleros de Hezbollah; pero el Líbano rechazó el texto considerando que favorece "al agresor" israelí.
Líbano rechazó el proyecto franco-estadounidense de resolución, que debe ser sometido a votación en el Consejo de Seguridad de la ONU con el propósito de poner fin al conflicto con Israel, considerando que favorece a Israel y no resuelve las causas fundamentales del conflicto.
Para el gobierno libanés, el texto norteamericano-francés representa un neto retroceso con respecto a sus reivindicaciones: no prevé en efecto un alto el fuego ni un retiro inmediato de las tropas israelíes del Líbano, ni tampoco garantías de la ONU para la entrega de las Granjas de Chebaa, un pequeño sector que Israel conquistó a Siria en 1967 y reivindicado por el Líbano.
El presidente del Parlamento libanés Nabih Berri anunció que el Líbano iba a pedir a los países árabes, cuyos cancilleres se reunirán el lunes en Beirut, que le apoyen en su rechazo al proyecto de resolución.
Dicho proyecto, que prevé "un cese de las hostilidades sin retiro inmediato de los soldados israelíes, es rechazado por el Líbano", indicó a la AFP una fuente en el seno del gobierno.
"El proyecto de resolución no soluciona el conflicto ni para el Líbano ni para Israel. Este último no obtiene fronteras seguras y el Líbano no recobra su territorio ocupado", es decir las Granjas de Chebaa, hizo saber el primer ministro libanés Fuad Siniora a la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice en una entrevista telefónica, según la fuente.
Siniora, por el contrario, propuso a Rice una fórmula que se podría aplicar rápidamente: "un alto el fuego concomitante con una retirada israelí más allá de la Línea azul, que sirve de frontera entre el Líbano e Israel, y un despliegue inmediato del ejército libanés en el sur del río Litani con el apoyo de los cascos azules de la FINUL y de una fuerza internacional de 2.000 hombres rápidamente movilizables".
Según el gobierno libanés, cuatro países han hecho saber ya que podían enviar rápidamente tropas en espera de una fuerza multinacional que se despliegue en el sur en las Granjas de Chebaa, como lo prevé el plan libanés.
Esos países son Turquía, Malasia, Indonesia y Francia, siempre según la misma fuente. "Si el proyecto de resolución quiere decir que Israel permanece en el Líbano y que el gobierno libanés está encargado de desarmar al Hezbollah, entonces no se ha hecho más que complicar las cosas en lugar de solucionarlas", añadió la fuente.
Siria e Irán también se apresuraron a denunciar ese proyecto de resolución. Teherán lo calificó de "injusto" y sin posibilidades de resolver la crisis en Líbano, según dijo este domingo un alto responsable iraní, Ali Larijani.
"El proyecto de resolución de la ONU no podrá resolver la crisis libanesa, pues responde a los requerimientos de una sola parte del conflicto", dijo el secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional en conferencia de prensa.
Por su parte el canciller sirio, Walid Muallem, estimó que el proyecto de resolución franco-estadounidense no servirá para detener el conflicto líbano-israelí y puede conducir a una guerra civil en Líbano, declaró este domingo
Este proyecto de resolución "lleva a proseguir la guerra porque es injusto para el Líbano y puede desatar una guerra civil", afirmó el ministro a la prensa, tras una entrevista con el presidente libanés Emile Lahud.
Sin tregua
Israel bombardeó nuevamente este domingo los barrios del sur de Beirut; mientras que afirma haber detenido a uno de los miembros del comando de Hezbollah, que secuestró el 12 de julio a los dos soldados en territorio hebreo, desencadenando la ofensiva.
Los cazabombarderos israelíes realizaron 11 operaciones de combate contra varios edificios de Haret Hreik, Ruweis y Ouzzie, de los que aún se elevan densas columnas de humo y polvo.
Hasta el momento, se desconoce si estos ataques han causado víctimas en la zona, castigada casi a diario desde que el pasado 12 de julio estallara la guerra entre Hezbollah y el Ejército israelí.
Poco después, aviones israelíes también abrieron fuego contra la ciudad meridional de Tiro y diversas áreas del sur del Líbano y el valle de la Beka.
Los bombardeos han tenido lugar escasas horas después de que la Resistencia Islámica, brazo armado de Hezbollah, lanzara varios cohetes sobre el norte de Israel que segaron la vida de al menos 12 militares judíos.
Por otra parte, el ejército israelí afirmó el domingo que detuvo a uno de los miembros del comando de Hezbollah que secuestró el 12 de julio a dos de sus soldados.
"Capturamos a un terrorista de Hezbollah, y después del interrogatorio comprobamos que pertenecía al comando que secuestró a nuestros dos soldados", declaró a la AFP un portavoz del ejército israelí.
El portavoz militar rechazó indicar el lugar y el momento en que ese combatiente de la milicia chiita fue capturado.