Israel suspendió el domingo sus bombardeos aéreos contra el sur de Líbano durante 48 horas, mientras se investiga el ataque contra la localidad de Cana, en el que murieron 52 civiles libaneses, casi la mitad de ellos niños.
Israel suspendió el domingo sus bombardeos aéreos contra el sur de Líbano durante 48 horas, mientras se investiga el ataque contra la localidad de Cana, en el que murieron 52 civiles libaneses, informó el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Adam Ereli.
"Israel aceptó una suspensión de 48 horas de la actividad aérea en el sur de Líbano", declaró Ereli a los periodistas en Jerusalén, tras una reunión entre la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y altos funcionarios israelíes.
Israel también podría coordinar con Naciones Unidas un período de 24 de "paso seguro" para los civiles que quieren abandonar la zona, agregó Ereli.
Las bombas israelíes mataron este domingo a más de 50 civiles libaneses, en su mayor parte mujeres y niños, principalmente en Cana, en el sur de Líbano, en el bombardeo más sangriento de la ofensiva del Estado hebreo, tras lo cual el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebró una reunión urgente.
La tragedia, en la que murieron 52 civiles, 30 de ellos niños, provocó la indignación y la condena de buena parte de la comunidad internacional, mientras Estados Unidos pidió un alto el fuego por primera vez.
"Creo que ha llegado la hora de obtener un alto el fuego", declaró la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en Jerusalén, donde el sábado se reunió con el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
Este, sin embargo, reiteró su negativa a un alto el fuego en Líbano, donde la ofensiva israelí causó hasta ahora 750 muertos, en su mayoría civiles, según fuentes oficiales libanesas.
"Pese al lamentable incidente (de Cana), no pediré a las fuerzas de defensa que paren su fuego o modifiquen sus operaciones. Seguiremos actuando sin dudarlo contra Hezbollah", dijo al término de un consejo de ministros.
El drama de Cana alteró bruscamente los planes en Oriente Medio de Rice. Este domingo, después de reunirse con su homóloga israelí, Tzipi Livni, tenía previsto trasladarse a Beirut, pero tras el bombardeo decidió renunciar a este viaje.
Rice llegó el sábado a Israel por segunda vez en una semana para tratar de impulsar una solución al conflicto entre Israel y el partido chiita libanés Hezbollah, con el que se enfrenta el Estado hebreo desde el 12 de julio.
Mientras, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas mantenía un encuentro de urgencia tras lo sucedido en Cana.
El secretario general de la organización, Kofi Annan, condenó los acontecimientos y pidió a los 15 miembros que actúen ya. "Debemos condenar esta acción en los términos más enérgicos y les reclamo que hagan lo mismo", dijo Annan.