Los ataques israelíes continuaron hoy en el sur y este del Líbano, con un recuento de tres muertos y varios heridos, mientras el gobierno libanés intenta superar sus diferencias y mostrarse unido entorno a su primer ministro, Fuad Siniora.
Los cazabombarderos israelíes descargaron sus proyectiles contra las regiones sureñas de Nabatiye y Tiro, así como en el este del país, según fuentes policiales y medios locales. En la última región, y en concreto en la localidad de Yabur, tres personas murieron y varias más resultaron heridas por los bombardeos israelíes de esta mañana.
En el sur de Nabatiye fueron numerosos los pueblos atacados, pero debido a que la mayoría ya están despoblados, solo hubo cinco heridos. Hezobollá respondió con disparos de katiushas al norte de Israel, en las regiones de Akka y Rudina, sin que se sepa si hay víctimas.
Asimismo, continúan los intensos combates alrededor de la localidad meridional de Bint Yebeil, que los israelíes tratan de tomar desde el domingo, después de haberse hecho con el control de la estratégica colina de Marún el Ras, también en el sur.
El gobierno libanés aprobó anoche por unanimidad el plan presentado por el primer ministro Fuad Siniora en la conferencia de Roma, mientras continúa la guerra no declarada entre Israel y Líbano, que ya se cobró la vida de unos 600 libaneses.