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Entrevista a Mario Bardanca

Uno en línea

12.05.2010 10:37

Inaugurando un ciclo de entrevistas con periodistas deportivos antes del Mundial, Mario Bardanca analiza las posibilidades de Uruguay en Sudáfrica, la relación del Maestro Tabárez con los medios, el fútbol de la celeste y la cobertura del evento deportivo más importante del año. Por Iván Castagnello.

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Al igual que cuatro años atrás, hoy se lo encuentra nuevamente en el rol de comentarista de Canal 4 para el Mundial de Sudáfrica. Dice que la convocatoria al proyecto le produce satisfacción porque entiende que "este medio es chico" y llegó a pensar que nunca iba a volver. Asegura que Uruguay está capacitado para hacer un buen Mundial fruto del trabajo que viene realizando con el "Maestro" Tabárez, y cuestiona la inmediatez de resultado que existe en algunos periodistas y dirigentes. Mario Bardanca inaugura un ciclo de entrevistas a periodistas deportivos de cara al Mundial, en la que cuenta sus sensaciones con respecto al seleccionado uruguayo.

"A nivel periodístico y dirigente se perdió la referencia de lo estructural, y se juzga por la inmediatez del resultado"

Por: Iván Castagnello

La entrevista estaba pactada a las 10.30 de la mañana en los estudios de radio SODRE, pero aún Mario no había llegado. Precisamente el día anterior, el periodista había arrancado un proyecto en televisión junto al "Profe" Piñeyrúa y Marcelo Capalbo (ex jugador de básquet), con el programa "Línea de tres" que emite Tevé Ciudad. Justamente, en su primera edición se trató el tema de la iniciativa que había encarado Oscar Washington Tabárez al frente de la selección nacional. En esa ocasión, el invitado fue el actual presidente de la AUF, Sebastián Bauzá, que explicó los porqués de la decisión de bajar al Maestro del proyecto que apuntaba a la formación de jugadores en todas sus categorías (sub 15, 17 y 20). Algunas de esas explicaciones, a Mario no lo convencieron y lo manifiesta en esta entrevista.

Luego de unos minutos, Mario llegó a los estudios de la radio, bajó las escaleras rápido y pidió perdón por la tardanza. Su cara describía el momento que estaba pasando; intenso y con muchos proyectos nuevos. A un mes del evento, Mario se encuentra como comentarista del Mundial de Sudáfrica en Canal 4, conduce su programa radial diario "Derechos Exclusivos" junto a José Carlos Álvarez de Ron y Sergio Farto, se encarga de la sección deportiva de Informe Capital (de Tevé Ciudad) y los lunes opina en el programa Estadio Uno junto a Sánchez Padilla. Confiesa que estos meses está tapado de cosas y declara que "a veces no le da la cabeza para todo". A pesar de ese poco tiempo, se hizo un espacio para hablar con Montevideo Portal, sobre el Mundial que se viene para la selección uruguaya y sus sensaciones personales respecto a este evento deportivo.

Preguntarte cómo vivís el mes de Mundial parece bastante obvio...

(Se ríe) Realmente lo vivo muy intensamente. Por un lado, como aficionado y amante del fútbol. Es la referencia y el punto de encuentro de los más grandes del mundo. Y en la parte laboral, se ha planteado nuevamente la posibilidad de trabajar en el mes del Mundial con canal 4, y eso determina una dedicación mayor, sin descuidar los demás trabajos que me toca hacer en el rutinario. En canal 4, uno ya conoce a la gente, el propósito y el funcionamiento de la forma de trabajo y eso significa un beneficio para mí. Es una valoración que te convoquen de participar en el evento más importante en materia de fútbol, siendo parte de un equipo y de un medio prestigioso. Más aún, cuando este es un medio muy chico y tener acceso a los canales privados después de haber estado, es difícil. Yo pensaba que nunca más iba a volver.

A pesar de ocupar el rol de comentarista en canal 4, ¿no extrañás estar presente en Sudáfrica, en el lugar de los hechos?

La verdad no. Perdí un poco los hábitos de los viajes. Por trabajo, la última vez que viajé fue en el año 2007 en la Copa América de Venezuela. Ya en ese entonces, había perdido la dinámica que en algún momento fue hasta exagerada porque había oportunidades en la que vivía viajando. Por ejemplo, hubo momentos que llegué a viajar hasta 5 o 6 veces a un mismo país. También recuerdo que para el Mundial de Francia 98 estuve 56 días afuera Hice un recorrido previo y después realicé la disputa del Mundial. Es verdad que perdés un poco la adrenalina, pero también aprendí a disfrutar del lugar que te toca estar. Los viajes te impiden más tiempo propio y alteran el funcionamiento de tu realidad. Sin embargo, es verdad que te hacen crecer y la experiencia es intransferible. Te da y te quita al mismo tiempo. Pero no me quejo, porque viví intensamente cuando me tocó estar presente en el lugar y tampoco me desespero por ir. Si yo no voy al Mundial a mi no me cambia la vida. Lo que agradezco es que tengo la posibilidad de trabajar y de seguir desempeñándome en la profesión que a mí me gusta. Pero, no me voy a poner a llorar por no ir a un campeonato del mundo.

¿Qué impresión te causa la cobertura de los mundiales por parte de los medios de comunicación de nuestro país?

De acuerdo a la realidad que vivimos, creo que hay un despliegue importante y hay un mejoramiento en la calidad de la información. Recuerdo que cuando me tocó ir a Francia estaba solo con José Correa -camarógrafo de canal 10- quien se encargaba de llevar todos los santos días un equipo U-Matic en su mochila, la cual era pesadísima. Y justo nuestra primera cobertura era el entrenamiento de la selección brasilera con todas sus figuras. No sabés lo que era eso, un enjambre de periodistas. Allá nosotros en el medio de toda esa masa de periodistas y aficionados, pechando y empujando para ganar lugar, enganchados de un cable, cuando los demás trabajaban con un micrófono inalámbrico o con una "jirafa" que te permitía ganar espacio. En ese borbollón había que arrimar el micrófono como se pudiera. Sin embargo, cuando conseguíamos la palabra del protagonista tenía un sabor especial debido a que luchamos con las limitaciones en procura de obtener legítimamente el producto pretendido.
Tampoco a cualquier precio, pero sí legítimamente. Creo que se ha evolucionado en la cantidad de gente que viaja en procura de un mejoramiento del producto, aunque debo admitir que todavía estamos muy lejos con respecto a los demás países. Las veces que me tocó ir al Mundial veía el funcionamiento de grandes cadenas en los propios estadios y en los centros de prensa que montan sus estudios tal cual como si estuviesen en su país y generan un despliegue humano-tecnológico que asombra. Eso mismo también te permite la referencia y le da valor a lugar que te toca estar y al hecho de poder estar ahí presente.

Hablando un poco de la selección uruguaya, ¿cómo viste algunas críticas de una parte del periodismo hacia el Maestro Tabárez?

Las críticas mientras tengan fundamentos son legítimas. Cuando se analiza el juego, me parece que se puede estar de acuerdo o se puede discrepar, son las reglas. Desde mi posición, en la función no existe los mandatarios, cada uno resuelve como le parece y camina por dónde elige. En nuestro país, creo que a nivel periodístico y dirigente se perdió la referencia de lo estructural. Acá se quedó muy limitado a sí la pelota entraba o no en el arco, o si íbamos al Mundial. Se quedó en la inmediatez del resultado sin entender que en este caso había un proyecto de base que se gestó no de la forma ideal, con la designación de Eugenio Figueredo (ex presidente de la AUF) que quería salvar su pellejo porque el gobierno lo quería sacar, y entonces, en una jugada estratégica primero le prometió el puesto a Jorge Fossati y después le dijo que no, para poner al Maestro Tabárez que tenía aceptación popular y gubernamental. Lo puso para salvarse, pero él ni siquiera analizó la propuesta del Maestro. Por lo tanto, el tiempo te hace perder la referencia de todo esto, y a la hora del análisis nosotros los comunicadores juzgamos el momento, de ver si jugamos bien o mal, o si ganamos o perdimos, y no vimos que acá había algo más de base apostando a un futuro, permitiendo una siembra que iba a determinar una cosecha inmediata, cuando el propósito del mismo era de una mirada larga.

Somos así. A veces la opinión se tiñe con malhumores que pasan especialmente por la forma de ser del entrenador. Yo tuve mis puntos de encuentro y desencuentro con Tabárez a lo largo de este tiempo, pero no voy a dejar de reconocer su seriedad, organización y planificación de trabajo. Sobre todo, porque supo marcar distancia sobre la base del respeto con dirigentes y periodistas. Tabárez lo que hace desde su lugar es permitir la acción de los demás, pero marcando distancia. Y eso me parece bien y es saludable, cada uno en su lugar. Muchas veces se trata de invadir en terreno ajeno que no corresponde. Entonces, si el hombre no se presta para el dialogo cuando vos querés o de repente no atiende la sugerencia que vos pretendés largar públicamente o no sé, capaz que no está dispuesto al café "off de record" para que te escuche o para que le cuentes sus cosas, esas personas se enojan. Y no va por ahí el tema, cada uno en su lugar y en la función que le toca desempeñar.

¿Cómo tomaste la decisión de los integrantes de la AUF, en la cual Tabárez no formará más parte del proyecto?

Me parece lamentable, porque se venía realizando un buen trabajo y ahora se lo cortó. Tabárez lo que tuvo bueno fue que vino con un proyecto y un plan elaborado que apuntaba básicamente en la institucionalización del proceso de las selecciones nacionales de la formación integral de sus jugadores. El hombre lo que había conseguido era una mecánica con vínculo fluido entre categorías sub 15, sub 17 y sub 20, siendo él la cabeza del proyecto, y el responsable que permitió lentamente funcionar, sabiendo que a lo que se pretendía era trabajar desde la base hasta lo más alto, el seleccionado mayor. Se pretendió generar, fruto de esa formación más amplia del jugador, el compromiso de participación. Esto provocó que se corrieran para un costado las renuncias sistemáticas de los jugadores. Hoy en día, los jugadores vienen dispuestos a jugar a la selección, pero aparte, lo que se hizo fue echar bases para cosechar en un mediano o largo plazo. No pretendamos que Uruguay vaya al Mundial y sea campeón del mundo. Quizá en el juego determine que Uruguay llegue lejos, yo creo que no. Pero sí estoy convencido que va hacer un buen Mundial.

Aunque lo más importante es que este Mundial le va dar un barniz muy especial a los jugadores más jóvenes de la selección, que son en su mayoría. Probablemente, Uruguay mientras logre funcionar de forma armónica y seria, tenga la posibilidad de participar en un par de mundiales más porque son jugadores muy jóvenes. El gran punto aquí, es que eso se estaba consiguiendo. Incluso, durante la Eliminatoria que es larga y desgastante con un Uruguay irregular en su juego, logra la participación de jugadores jóvenes como lo son Luis Suárez, Edinson Cavani, Martín Cáceres, Diego Arismendi, Nicolás Lodeiro y Sebastián Coates. Todos ellos fueron parte del proyecto y subieron de las distintas categorías juveniles. Pero no sólo eso, Tabárez consiguió aislar a la selección de todos los líos organizativos que tiene la Asociación Uruguaya de Fútbol. Mientras transcurrió todo este proceso, la AUF ¡cambió cuatro veces su presidente! Eso es reflejo de una realidad que marca claramente que de las pocas cosas rescatables que tiene este fútbol últimamente, unas de esas cosas es este proyecto del Maestro. Que ahora parece lamentablemente terminarse.

¿Qué argumentaron los dirigentes?

Argumentan que el propósito es separar el funcionamiento de las selecciones a nivel formativas de la estructura de la selección mayor, para evitar que un mal resultado de la mayor no haga peligrar la estabilidad de todo un proyecto. Lo que dicen es entendible, pero ellos mismos tendrían que emplearlo. Aquí tenían la posibilidad, teniendo toda la mecánica armada y me parece que tampoco esa mecánica podía entrar en riesgo por lo que fuese a pasar ahora en el Mundial. Hoy en día, aún no se sabe si Tabárez va a seguir en su cargo y eso va a depender justamente de cómo le vaya en el campeonato del mundo. Se lo va a juzgar de acuerdo a esa concepción resultadista que existe en nuestro país. Sin embargo, creo que acá lo que se debería valorar es lo que Tabárez realizó y sí eso tuvo frutos positivos. Después ver si se sigue por el mismo lado o hay que realizarse algunos ajustes.

Pero si hablamos de resultado, el cometido de clasificar al Mundial se cumplió

Exactamente. Además, si querían resultados, los tuvieron. Solamente cuatro selecciones en todo el mundo se clasificaron para los tres Mundiales sub 17, sub 20 y la mayor. Entre ellas está Uruguay, junto a Brasil, España e Italia. El tema es que estamos tan desenfocados y tan desacostumbrados a que las cosas funcionen de manera sólida y estable, que lo que se está haciendo bien, lo destruimos. Esto significa entrar en riesgo y en regresión nuevamente. Porque hoy vos detenes la fábrica y eso implica empezar de cero otra vez. Si tenías todo funcionando bien, ¿para qué lo rompés? Esas son las cosas que no se pueden entender.

¿Para qué está la selección en el Mundial?

Uruguay está capacitado para hacer un buen Mundial. Igual me parece que hay selecciones muy superiores al seleccionado celeste. España, Brasil y por ejemplo Inglaterra están unos escalones por arriba. Aún cuando en un Mundial juegan muchas circunstancias, en donde las selecciones que tienen más peso son las que definen. En nuestro caso, el seleccionado está capacitado sobre la base del trabajo realizado en el convencimiento y en el conocimiento de sus jugadores. Le ha tocado un grupo de serie parejo, duro y muy competitivo. Pero igualmente, se tiene que ir a competir con el desafío de ganar. Desde la frialdad del análisis, creo que Uruguay está en condiciones de hacer un buen papel, que eso significa que juegue ordenado, y que pueda dar pelea con cualquiera de sus rivales.

¿Coincidís que el debe de esta selección esté en el manejo del balón?

Sí, coincido. Aunque una buena señal de eso fue el partido amistoso ante Suiza (3 a 1) y capaz que tiene que ver con el despojarse del stress competitivo que significa la Eliminatoria. En mi opinión es mucho más degastante la Eliminatoria que el propio Mundial. Te hace perder la referencia porque se juega en un formato de 2 años y se pierde un poco el origen de la competencia. Algunos jugadores empiezan el proceso y otros se van sumando al final, cómo fue el caso de Lodeiro que jugó los partidos de repechaje contra Costa Rica. También, a veces había poco tiempo de trabajar con los jugadores antes de los partidos como para hacer una preparación adecuada. Yo creo que despojado de ese stress, Uruguay está en condiciones de mejorar ese rubro que ha estado un poco en el debe. Sin embargo, es verdad que esta selección en los momentos más complicados ha logrado tener una respuesta de gran dosis anímica. Hubo momentos como por ejemplo después de haber perdido contra Argentina de visita, se empató en la altura de la Paz contra Bolivia y se consiguió un punto importante para seguir con chances. Otro partido clave fue el de Ecuador de visitante, que se ganó de forma agónica y con el plus que tienen los jugadores uruguayos. El equipo sacó pecho y tuvo personalidad, sin olvidar que es un seleccionado joven. Más allá de los toques de experiencia con jugadores como Abreu, Lugano, Forlán, Scotti, estamos hablando de una selección que en su mayoría son de veintipico de años. Qué insisto que todavía no están en el tiempo de maduración para jugar semejante competencia, pero en la medida que Uruguay logre un buen funcionamiento a nivel futbolístico y dirigencial, estos muchachos nos darán frutos en los próximos mundiales.

Iván Castagnello

 

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