La población judía de Israel conmemora a partir de esta noche la jornada del Yom Kipur o Día del Perdón, la más sagrada del calendario hebreo. La jornada coincide con la retirada de las últimas fuerzas israelíes que estaban en el Líbano desde el 12 de julio pasado.
El Ejército israelí decretó el cierre de los territorios palestinos durante 48 horas, y los servicios de policía estarán en estado de máxima alerta tal y como ocurre desde que comenzó la Intifada de Al Aksa en el año 2000.
La jornada coincide también con la retirada, esta madrugada, de las últimas fuerzas israelíes que estaban en el Líbano desde el 12 de julio pasado, cuando estalló una guerra de 34 días que concluyó en un alto el fuego con la guerrilla Hizbulá el 14 de agosto.
En esta jornada, cuya celebración aparece mencionada en el Levítico, los judíos de todo el mundo suelen observar un estricto ayuno de 26 horas y asistir a prolongadas oraciones en las sinagogas.
Para los judíos más seculares se trata de una jornada de descanso ya que con todos los locales de esparcimiento cerrados y a falta de transmisiones por los canales de televisión, desde el viernes han "saqueado" literalmente los videoclubs, donde hoy era casi imposible encontrar alguna película.
La tradición judía describe el "Día del Perdón" como "Sábado de sábados", y era el único del año en el que el Gran Sacerdote entraba en el sancta sanctorum del bíblico Templo de Jerusalén y pronunciaba el nombre prohibido de Dios -Yehová- ante miles de israelitas arrodillados.
En Israel, todas las actividades serán paralizadas poco antes de caer el Sol, cuando también se cerrarán todas las fronteras internacionales y miles de feligreses saldrán hacia sus sinagogas con zapatos de lona -como exige la tradición- y sus mantos de rezo o "taledos".
Por las calles circularán únicamente patrullas de la Policía y vehículos de emergencia, lo que permitirá a los más pequeños salir con sus bicicletas y patines.
Se trata ésta de una tradición que surgió en el moderno Estado de Israel, ya que el "Yom Kipur" o "Día del Perdón" está dedicado en realidad al arrepentimiento, la expiación y la reconciliación.
Por ello, las oraciones comenzarán con la plegaria del "Kol Nidré" (Todos los votos), en la que los judíos piden a Dios anular todas las promesas personales incumplidas del último año.
Según algunos historiadores, el texto fue compuesto por judíos de Sefarad (España) en los tiempos del rey visigodo Recaredo (586-601), quien les exigió la conversión al catolicismo, lo que muchos hicieron en contra de su voluntad.
Al llegar la jornada del Yom Kipur, estos judíos se reunían clandestinamente para orar y el mayor de la comunidad se ponía de pie para declarar que "todos los juramentos y promesas hechos (al rey, en alusión a la conversión) eran nulos y vanos pues lo hicieron obligados".
Antes de que todos los varones acudan al templo para recitar la plegaria de pie con el "taledo" sobre sus hombros, los padres bendecirán a sus hijos deseándoles que sean inscritos en el "Libro de la Vida", que el Creador "sella" en esta jornada de expiación, según la tradición.
Las plegarias concluirán el lunes por la noche cuando aparezcan las tres primeras estrellas en el firmamento, y tras hacer sonar el "shofar", un instrumento bíblico de viento hecho con el cuerno de un carnero y con el que los judíos "llaman" a Dios a perdonarles todos sus pecados antes de sellar el "Libro de la Vida".
Retirada
El Ejército israelí anunció que se ha retirado de la casi totalidad del Líbano, a excepción de una pequeña aldea en la frontera, donde permanece un pequeño contingente.
Fuentes militares confirmaron que Israel ha retirado todas las tropas que quedaban en el territorio libanés y que se encontraban en ese país desde que el 12 de julio estallara la guerra con la milicia pro iraní de Hizbulá, que duró 34 días.
La retirada hizo en virtud de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.
La resolución estipula que 15.000 soldados libaneses, con la cooperación de 15.000 de la Fuerza de Interposición de la ONU (FINUL), impondrán la soberanía del Gobierno central de Beirut al sur del río Litani, territorio que de hecho controlaba la milicia de Hizbulá antes de la guerra.
El Ejército israelí ha confirmado que un pequeño contingente se encuentra aún en la parte libanesa de la ciudad dividida de Ghajar, donde no hay verja fronteriza para no dividir el pueblo.
Según el diario israelí Haáretz, en los últimos días quedaban en el Líbano varias decenas de soldados en posiciones en los sectores central y oriental de la frontera.
La retirada ha estado precedida en el último mes por el despliegue de una fuerza internacional, así como por efectivos del Ejército regular libanés.
La radio pública israelí informó de que un oficial de la FINUL, que coopera con el Ejército libanés en el sur de ese país y en la frontera, prestará servicios y servirá como enlace en el comando del norte de Israel.