Recibí las noticias de Montevideo Portal
Seguinos en:
MercosurInicio | Archivo | Noticias | Mercosur

CASO AMIA

Años después

La Justicia argentina dio por "prácticamente probada" la participación de la organización extremista islámica Hizbulá en el atentado terrorista que en 1994 destruyó la sede de la mutua judía AMIA en Buenos Aires.

Así lo manifestó el miércoles el fiscal del caso, Alberto Nisman, pocas horas después de revelar que el terrorista suicida que voló el edificio con un coche bomba era el libanés Ibrahim Hussein Berro, un militante de Hizbulá de 21 años.

"Está prácticamente probada la intervención del grupo operativo de Hizbulá que llevó adelante el atentado" contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que causó 85 muertos y más de 200 heridos, indicó.

La identificación del autor material del aún impune ataque fue posible con ayuda estadounidense, y "abre una nueva luz de esperanza en la investigación que la comunidad judía venía esperando desde hace once años", destacó el presidente de la AMIA, Luis Grynwald, al conocer la noticia.

En el mismo sentido se pronunciaron los familiares de las víctimas del atentado, quienes consideraron "sumamente importante" la identificación.

Nisman explicó que dos hermanos de Berro residentes en Estados Unidos aceptaron declarar como testigos en ese país y aportaron pruebas sobre el conductor de la camioneta cargada de explosivos que estalló frente al edificio de la AMIA el 18 de julio de 1994.

Aunque Hassan y Abbas Berro no dieron datos concretos sobre el atentado, proporcionaron dos fotografías del terrorista suicida y tres números telefónicos "que utilizaba su familia y posiblemente quien se inmoló en la AMIA", manifestó.

El fiscal destacó la colaboración de la Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de EEUU, "que lograron detectar la presencia de los dos hermanos de Ibrahim Hussein Berro como residentes en la ciudad de Detroit".

"Con autorización de las autoridades estadounidenses, en septiembre pasado viajamos a ese país e interrogamos a estas dos personas y sus declaraciones fueron muy provechosas y ricas en detalles", aseguró.

Nisman recordó que en el 2003 tanto los servicios secretos argentinos como los investigadores judiciales del caso ya contaban "con un informe que hablaba de que una persona de apellido Berro era la que se había inmolado en la AMIA".

"Pero a partir de esta novedad se desencadenan otras medidas de investigación y esperamos tener algún resultado. A once años no es imposible, más que optimistas somos realistas y llegaremos hasta donde se pueda", remarcó.

El ataque contra la AMIA fue el segundo atentado cometido contra objetivos judíos en Argentina, donde en 1992 la explosión de un coche bomba frente a la sede de la embajada de Israel en Buenos Aires causó 29 muertos y más de un centenar de heridos.

Ambos atentados fueron atribuidos a organizaciones extremistas islámicas apoyadas por Irán y el Gobierno argentino reclama desde hace varios años la captura de 14 iraníes presuntamente implicados en la voladura de la mutua judía.

En tanto, 22 argentinos, entre ellos varios ex policías, acusados de complicidad en el atentado contra la AMIA fueron absueltos por falta de pruebas en septiembre pasado, después de casi tres años de un juicio oral y público realizado en este país.

El fiscal Nisman dijo que su colega estadounidense Bárbara Mc Quade ha iniciado los trámites para realizar análisis genéticos a los dos hermanos de Berro, uno de los cuales aceptó someterse a esas pruebas.

"Nosotros vamos a tratar de tomar muestras del material genético hallado en los restos de la camioneta (utilizada como coche bomba en la AMIA). No sé si será posible, pero lo vamos a intentar", expresó.

El investigador señaló que a partir de la identificación del terrorista se comprobó que era falso que Berro hubiese muerto el 8 de setiembre de 1994 en otro atentado, como difundió en su momento una radio libanesa.

También consideró como un indicio probatorio el hecho de que al funeral sin cadáver del joven, realizado en Líbano, asistieron altos mandos de Hizbulá, entre ellos su secretario general, Hassan Nasrallah, cuya captura internacional ha sido reclamada por el juez argentino a cargo del caso AMIA, Rodolfo Canicoba Corral.

Según los datos reunidos por Nisman, dos de los siete hermanos de Ibrahim Hussein Berro murieron en ataques terroristas cometidos en territorio libanés y también militaban en la organización extremista islámica.

(Con información de EFE)