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A CINCUENTA AÑOS DE LA MUERTE DE EVITA PERÓN

Única en cincuenta...

Este 26 de julio se cumplen cincuenta años de la muerte de Eva Perón, Evita, una de las figuras más influyentes en la historia contemporánea de Argentina y que medio siglo más tarde sigue generando amores y odios.

Algunos la consideran una santa por la labor social que desarrolló al frente de la fundación que llevaba su nombre. Otros, por el contrario, creen que la suya fue una tarea de demagogia a favor del proyecto político que encarnó su esposo.

Sus enemigos aseguran que no fue más que una actriz mediocre con aires de grandeza, que buscó vengarse de quienes la humillaron durante su juventud casándose con el hombre más poderoso del país.

Su muerte, a las ocho y veinticinco de la noche del 26 de julio de 1952, dio nacimiento al mito. Su leyenda recorre el mundo y el 50º aniversario de su muerte revive la controversia que siempre rodeó a la niña pobre que se convirtió en un ícono.

Una tumba venerada

El cementerio de La Recoleta, en el barrio del mismo nombre, es uno de los más tradicionales de Argentina. Muchos de los nombres grabados en los panteones pertenecen a personajes importantes de la historia del país.

En medio de estas ricas construcciones funerarias hay una, más bien modesta, cubierta en mármol negro, con la inscripción "Familia Duarte". Y a pesar de que no se puede comparar con la magnificencia de las que la rodean, es la más visitada del camposanto.

Decenas de argentinos y visitantes extranjeros pasan frente a ella cada año para conocer el lugar en el que finalmente descansan los restos de la legendaria Eva Duarte de Perón, mejor conocida como Evita.

"Estoy de turista en Buenos Aires y quería ver la tumba, porque he escuchado muchas cosas sobre Evita, fue como la Salvadora de los pobres", dice Trina, una estudiante canadiense.

Carolyn viajó desde Dinamarca a Argentina y una de las primeras cosas que hizo fue pasar por La Recoleta. "Creo que no se puede venir a Argentina y dejar de visitar la tumba de Evita", comenta.

"Vine a visitar mis muertos y aproveché de pasar por el panteón de la familia Duarte", cuenta Alfredo, quien tuvo oportunidad de ver a Eva Perón cuando era apenas un adolescente. "Era una señora alta y de muy buena presencia física".

Alfredo cree que "un gran porcentaje de la gente que viene a Recoleta, viene a ver su tumba, que no es muy lujosa, ni muy vieja, pero guarda los restos de una señora que hizo una labor social muy grande".

Agustín es encargado de Servicios Generales en el cementerio. Durante sus años de trabajo en el lugar ha aprendido a reconocer a aquellos que vienen con actitud de conocer un lugar turístico y los que van a rendirle tributo a la mujer que muchos consideran santa.

"Los que vienen a rendirle tributo, lo hacen con emoción, le ponen flores, lloran, besan la puerta. Los turistas, en cambio, vienen a sacar fotos y a conocer el lugar, muchas veces por la famosa película que se hizo sobre su vida".

La herencia de Evita

Cincuenta años después de su muerte, la segunda esposa del Teniente General Juan Domingo Perón sigue presente en el recuerdo de muchas personas.

Este 26 de julio se inaugura en Buenos Aires el museo "Eva Perón", donde se podrán ver muchas de sus pertenencias personales, pero también las fotografías, los libros y los objetos que dan testimonio de su época.

"Por ejemplo, los registros de los hogares de tránsito (albergues financiados por su fundación), donde se asentaban los nombres de las personas que vivían temporalmente en ellos", explica Carolina Barry, del Instituto de Investigaciones Históricas "Eva Perón".

Muchos de estos objetos "desaparecieron" entre 1956 y 1974, cuando el gobierno de la época proscribió el peronismo y ordenó que los diarios se refirieran al gobernante exiliado como "el tirano prófugo".

Más allá de esta herencia material, los admiradores de Evita creen que su legado sigue presente y que, definitivamente, modificó la historia de Argentina durante el último medio siglo.

Nélida, que fue militante del llamado "Partido Femenino", recuerda que "Eva Perón fue la impulsora del voto de la mujer, le abrió las puertas del trabajo a todas las mujeres, en fin, nos dio mucho impulso y todavía lo tenemos".

Imágenes históricas

Otros, en cambio, creen que Evita y su esposo iniciaron un estilo de gobierno populista, que derrochó la riqueza de la nación únicamente en función de su proyecto político, repartiendo riqueza en lugar de generarla.

"Al final de la Segunda Guerra Mundial, el Banco Central estaba lleno de lingotes de oro. Esa riqueza se acabó, se dejó de distribuir y se produjo un derrumbe en la Argentina", dice el diputado de izquierda, Luis Zamora, quien se define como crítico del matrimonio Perón.

Sin embargo, el recuerdo de una época de abundancia todavía es aprovechado hoy en día por los políticos a la caza de votos. Evita es todavía una referencia para los que añoran el regreso de un gobierno que reparta zapatos y ropa entre los niños pobres.

"La imagen de Eva fue usada para ganar votos incluso antes de su muerte -dice Carolina Barry-, muchos tergiversan la historia para aparecer como muy cercanos a ella y no tengo la menor duda de que la van a volver a usar".

"Evita todavía es muy respetada por un gran sector de la población y sacar su nombre y su trayectoria por parte de medios oficiales tiene que ver con el uso de los muertos cuando no pueden dar la cara los vivos", opina el diputado Luis Zamora.

Para el senador Antonio Cafiero, que se desempeñaba como ministro de Comercio Exterior en el primer gobierno de Perón, "hoy en día hay dos clases de argentinos: los que seguimos amando a Evita y los que no la aman ni la reconocen, pero la respetan".