Yamandú Cardozo estuvo en El Portal y miró la estela de una ola en la que todavía viaja por los tablados, ahora trasmutados en teatros, cines, discotecas y festivales folclóricos. La Catalina está de moda y "debe ser muy fácil reconocer a un tipo de La Catalina caminando por la calle, seguro que se está riendo todo el tiempo y no puede creer lo que le está pasando ", dice.
- Están viviendo un momento increíble, están actuando en todos lados
Yamandú: Está buenísimo. Es raro porque no nos pasaba antes y nos cambió no sólo el entorno sino también el techo y el piso sobre el que estábamos parados, nos cambió rotundamente, para bien. Ahora es bravo ajustar detalles, horarios, todo ese tipo de cuestiones con gente que hace otras cosas, que labura, estudia y tiene una familia. Fijate que el fin de semana pasado se postergó un toque que teníamos en Argentina, y como no habíamos agendado otros en Montevideo, no tuvimos nada; ese fue el primer fin de semana libre que tuvimos desde octubre que estamos ensayando para carnaval. Es rarísimo y estamos súper contentos.
- Como que todavía no hubo tiempo para digerir todo, siguen en la misma ola que pasó por el tsunami del primer premio de carnaval y siguen...
Yamandú: Si, nos atravesó el pecho... increíble, la definición es esa: una ola gigante y nosotros ahí arriba. Mi hermano Tabaré dice que es muy difícil relatar el partido cuando uno lo está jugando y es un poco lo que nos está pasando. Seguimos en esa ola gigante de toques y actuaciones, con gente que viene y que nos ve, el disco y una sorpresa tras otra que no tenemos idea donde nos va a dejar, pero mientras estamos acá la estamos disfrutando como locos.
- Están actuando en escenarios particulares, por lo menos para una murga, están teniendo todo tipo de públicos, están saliendo al interior ¿cómo es esa historia?
Yamandú: Increíble. Salvo Rivera, Tacuarembó, Durazno y Flores fuimos a todos los demás departamentos. Antes del carnaval habíamos ido solamente a Maldonado y Canelones. Estuvimos en todo tipo de escenarios, teatros del interior, en festivales de folclore a los que hacía años que no iba una murga. En Minas estuvimos en la discoteca Sueños y nos dijeron lo mismo. La gente es increíble y eso es lo que más nos sorprende, lo que nos da fuerza y es una retroalimentación como para no aburrirse y seguir con el espectáculo, sin pudrirse de hacer siempre lo mismo.
- Eso te quería preguntar ¿Cómo hacen ustedes después de meses con el mismo espectáculo? ¿Cómo es la relación de los murguistas con el producto?
Yamandú: En esencia es el mismo, pero es raro, porque al mismo tiempo no tiene nada que ver. Si ves "Los Sueños" del último ensayo antes del primer tablado y los ves ahora... no quiero decir un disparate, en realidad no se cuánto porcentualmente, pero hay una gran parte que cambió porque lo ha ido haciendo la gente, con mechas o situaciones cómicas o productivas del momento de una actuación que se han ido incorporando y quedan como un sedimento arriba de la actuación. Así, capa tras capa, se va formando una nueva corteza del espectáculo.
Es muy diferente cómo reacciona el público en Melo, en Minas, en Rocha o en Bella Unión. Si bien en general todos reaccionan favorablemente lo hacen de distinta manera, porque vivimos diferentes realidades que nos hacen reírnos más de una cosa que de otra. Como cada show es distinto, la gente te hace sentir que hacés un espectáculo igual pero con ciertos toques de distinción respecto a los otros espectáculos.
- ¿Se sienten recicladores del género murga? Digo, por estar en la cresta de la ola del fenómeno de murga joven y por haber logrado ese impacto en la gente.
Yamandú: Capaz que es demasiado... o capaz que no, no para nosotros en particular (La Catalina). Me parece que la movida joven en general es un poco recicladora, cada murga a su manera. Por suerte nadie hace la misma murga. Cada letrista, cada tipo que hace la puesta en escena, cada vestuarista la pasa por su filtro personal a la murga. La movida joven tiene características en común que han logrado reciclar algunas cosas que estaban en desuso, desempolvar otras cosas que estaban ahí y agregarle elementos nuevos, de situaciones de nuestra generación que la han ido modificando. Eso está buenísmo porque a mi me parece que para que permanezca el género murga es necesario seguir cambiando muchas cosas.
- Esa inclusión de la mirada generacional, por lo menos en los repertorios del Carnaval 2005 se vio muy claro en la forma de digerir el cambio de coyuntura política desde las murgas. Ustedes lograron una buena síntesis....
Yamandú: Está bueno aprovechar eso. Porque por ejemplo, las murgas tradicionales o las que están más establecidas tienen muchas cosas que si nosotros nos ponemos a cantar desde la situación generacional de ellos no nos va a quedar muy bueno. Yo no pudo cantar "y este botija que está ahí abajo... " no puedo, porque ese botija soy yo que hace un par de años era uno de esos botijas. Y eso está bueno aprovecharlo, por ejemplo nosotros en la canción final hacemos un agradecimiento a la generación de nuestros padres, no sólo los de la gente de la Catalina, un homenaje de nuestra generación a la de nuestros padres que por los '60 y '70 se imaginaron otro modelo de país y lucharon por eso, pagaron también y hoy estamos mucho más cerca de eso. Nos parecía que estaba bueno. Surgió en una charla con Carlitos Tanco, la idea de aprovechar esa posibilidad que nos da el ser de la generación que somos. No podíamos ponernos a decir "¡Qué suerte, hay un cambio de gobierno, que nosotros, que estuvimos siempre...!", si nosotros muchas cosas las vivimos regaladas. Nuestros padres nos dejaron en las puertas de esto, si bien nacimos en dictadura, éramos niños y transitamos nuestra infancia en la dictadura. No estuvimos en las marchas con las pancartas, estaban nuestros padres y para ellos nuestro agradecimiento. Está bueno asumir eso y que tu canto esté de acuerdo a tu generación.
- En cuanto al feeling generacional se notan muchas coincidencias pero también muchas diferencias en la forma de interpretar el sentimiento generacional entre las dos murgas jóvenes del momento, La Catalina y La Mojigata ¿Desde La Catalina, qué imagen tienen de La Mojigata?
Yamandú: Impresionante. Yo siempre digo que yo soy admirador de La Mojigata, profundamente y me siento hincha y representado muchas veces en lo que dicen y hasta en cómo lo dicen. Es más, yo entré a pensar seriamente la posibilidad de juntarme con unos amigos y meterme en el encuentro de murga joven gracias a lo que vi, entre otras cosas, de la Mojigata. Había estado laburando fuera del país y llegué en el 2000 y vi lo que fue la Mojigata y me quería volver loco. Y dije "bo, yo quiero eso, quiero estar ahí, quiero ser la murga que tienen estos hijos de puta porque es impresionante". Era lo de El País de las Sombras y casi me muero, me encantó. Mi primer relación con La Mojigata es eso, verla desde abajo y fascinarme con el espectáculo y todo el entorno de la movida joven. A partir de eso nos juntamos con unos amigos y salió... Después tuve la suerte de contárselo a los muchachos (de la Moji) de los que hoy tengo la suerte de ser amigo.
Ellos saben -por la relación que desarrollamos después- que por ejemplo la presentación del 2004, que era increíble, muy graciosa, yo no la haría nunca en La Catalina. Jamás, porque es una presentación comiquísima, super inteligente, pero a mí me gusta como presentación -por cómo vivo una murga yo- que sea un saludo tradicional y me interesa transitar por ese camino tradicional del saludo al barrio. Si lo hubiera utilizado enseguidita de la presentación como un cuplé, sin tocarle una letra, o si un día saliera en la Mojigata lo cantaría con el mayor de los orgullos y lo defendería como loco. Y se que es recíproco, se que hay muchas cosas que ellos disfrutan de La Catalina pero que jamás harían en La Mojigata.
Está buenísimo que las murgas jóvenes tengamos una base en común, que entiendo que mucho se lo debemos a la cabeza que puso Intendencia en organizar y entender que se puede concursar de manera diferente sin tener que salir a matar a nadie. Que se puede encontrarse con las otras murgas y disfrutar de los espectáculos. Creo que eso se lo ha trasladado al carnaval a través de las murgas jóvenes. Está buenísimo que tengamos toda esa base en común pero que seamos muy diferentes; que podamos decir muchas cosas que le pasan a nuestra generación con cabezas completamente distintas. Esa variedad está muy buena porque da una riqueza terrible.
- También se pueden decir que reciclaron la idea del profesionalismo en la murga, con el tema de la murga cooperativa ¿no?
Yamandú: Por como funciona la cosa en La Catalina logramos divertirnos en el escenario haciendo lo que hacemos lo mejor posible. Desde todo punto de vista, coral, textual, y así. Una vez que sentimos que estamos haciendo el mejor espectáculo que podemos de la mejor manera que podemos lo entramos a gozar. Desde el punto de vista del cooperativimso es una manera que nos está funcionando muy bien. Hay que tener claro que una cooperativa no significa que cobremos todos igual o que por que cobremos todos igual somos una cooperativa. También tiene que ver con que si cobramos todos igual trabajamos todos igual, cada uno desde su función. Y bueno, La Mojigata también es cooperativa, Queso Magro también y la Gran Siete tiene una forma de cooperativa también.
A nosotros es una forma que nos dio resultado hasta ahora. De repente tendríamos que afinar los detalles porque arrancamos siendo lo que somos ahora sin estas perspectivas. Es lógico y natural que, siendo un grupo de amigos, si hay una plata lo que nos surge es compartirla. Con los primeros quinientos pesos que nos vinieron de una actuación tuvimos el dilema de si comprar unas muzzarelas y unas cervezas o repertirlos. A mi particularmente me parece que por la cuestión del cooperativismo y la solidaridad pasa un poco la vuelta de encontrar una solución como país. Me parece que hay que explorar por el lado de la solidaridad y de ver como hacemos para poner el hombro entre todos.
- ¿Cómo viven el proyecto de sacar este disco?
Yamandú: Increíble. Ya nos había pasado el primer año. La gente de Montevideo Music Group nos llamó para hacer un disco que grabamos en Guambia con Daniel Canoura y estuvo buenísimo. Era una alegría bárbara porque hasta ahí sólo habíamos grabado en ensaladas y tener un disco nuestro era una emoción tremenda. Y este año más, porque lo grabamos mismo en carnaval, en el tablado de Tres Cruces, el último día, ya muertos de la garganta, completamente destrozados pero con toda esa alegría extra de haber ganado y hecho una cosa que era imposible. Y este disco tiene todo eso, la sorpresa tremenda de encontrarnos con una alegría inesperada... y bueno, nos encantó sacarlo. Por suerte, aparte el vértigo de esta ola que no para más nos sigue dando cosas. Ahora cuando estemos en el Plaza nos van a entregar el disco de oro. Jamás en mi vida había soñado eso, que iba a sacar un disco con mis amigos y nos darían un disco de oro por eso. Debe ser muy fácil reconocer a un tipo de La Catalina caminando por la calle, debe ser un tipo que se está riendo todo el tiempo y no puede creer lo que le está pasando.
Letra de la despedida de la Catalina - Los sueños imposibles
Corro por los pasillos de una casa abandonada Subo las inmensas escaleras y llego a un gran salón A un museo de sueños olvidados, que me miran quietos tras los cristales del silencio, embalsamados. Camino pisando la piel de mis viejas ilusiones. Detrás de una ventana luminosa alguien se ríe y canta , y me invita a bailar con mis sueños imposibles. Abro la ventana.
Detrás de las murallas Que vigilan nuestro andar Cruzando la implacable realidad Detrás del calabozo Donde espera su final El sueño de la libertad Vaga un extraño corso de sueños Barcos piratas de un luminoso mar Los sueños imposibles que envejecen de esperar que al fin los vayas a soñar
Venciendo centinelas invencibles los sueños imposibles regresan hasta mí en un desfile vienen a buscarme todos los sueños que una vez perdí Es una caravana interminable que vuelve del olvido con flores de papel Y entre mis manos el barro del destino se hace caminos para recorrer
Y así soñar despiertos Subir al aire en túneles de luz Que escapan del desierto Escandaloso de la multitud Soñar que el mundo para Y que remonto el tiempo para atrás Y suelto las palabras Que se nos marchitaron sin hablar
Que la espada incandescente de la dignidad atormenta a los traidores por la eternidad Soñé que encuentro Los abrazos que me sostendrán Y que juntos compartimos La felicidad Y el frío y el viento Y el fuego y el vino La luna, los hijos y el tibio pan
Sueño que un pequeño país con las alas bajo la piel rompe su coraza de olvido Vuelve a nacer No dejar de soñar que el león de fuego de la justicia rugirá, reinará sobre los castillos de la codicia Que una lluvia de paz calma a los que esperan sedientos
Sueño que le gano a la feroz soledad Que siempre que cantamos espantamos la muerte Que dura mi alegría y este instante Con tu risa y con tu voz para siempre
Sueño que más veces volveré de las que marcharé Que cada día nacen más que juegan por jugar Que nadie puede encadenar mi sueño de volar Y que a punto de caer de nuevo repito el intento de gritarle a los vientos que no existen los sueños imposibles de soñar
Se va la murga... lairairá Se va la murga... Salú, salú A la barriada divina Salú
Ya se va la Catalina Salú, salú Alguien cantó en una esquina Salú, Ya se va la Catalina Adiós, adiós, adiós
Ya se va, su canción Vive entre las noches que se fueron Ya se va , y el camión Sale a perseguir Los carnavales que vendrán Lágrimas plateadas Como corsos de cristal Cruzan por las máscaras pintadas Mueren los payasos En el fondo de un disfraz Rugen las gargantas en la hora del final
Adiós, nos queda un instante De sueño de eternidad Adiós, que el viento proteja Mi fugaz felicidad
Adiós, se marcha la murga Adiós y adiós otra vez Adiós de La Catalina Que se va para volver Adiós, nos queda un instante...