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01.04.2009 09:09
¿Cuánto quiere que le dé? Si en el partido del miércoles contra Chile, los delanteros celestes actúan con el mismo sentido de la oportunidad que demostró el gobierno uruguayo para cambiar la forma de llevar las Cuentas Nacionales, seguro que ganamos.
Uruguay padecía un gran atraso en la metodología usada para medir la actividad económica. Había que actualizarse. Las Naciones Unidas –que son las que se ocupan de estas cosas- están poniendo a punto un nuevo procedimiento, que se dará a conocer este año.
Si esperábamos unos meses para “hacer los deberes” largamente postergados, íbamos a tener la oportunidad de adoptar la “tecnología de punta” en la materia. Pero la urgencia actualizadora era irrefrenable. El gobierno no quiso esperar la nueva versión de las Naciones Unidas y optó por cambiar ya, adoptando para ello una metodología que data de 1993. O sea: para actualizarnos tomamos como referencia criterios definidos hace 16 años y que están a punto de dejar de usarse. Una típica modernización “a la uruguaya”... Las ventajas del cambio metodológico están a la vista. En un año electoral, en el que se está discutiendo si estamos o estaremos en recesión, la nueva forma de contar demuestra que en el último trimestre del año anterior la economía no se contrajo un 1,23%, como lo decían los “viejos” indicadores, sino que creció un moderado pero positivo 0,8%. Y eso no es nada. De acuerdo con los “viejos” criterios, prestigiosos analistas estimaban que la economía uruguaya se achicaría un 1% en este año 2009. Pero con las nuevas reglas, los mismos analistas vaticinan crecimiento cero: la torta no se agranda...pero tampoco se achica (Bafico y Michelín, suplemento Economía & Mercado de El País, lunes 30 de marzo, página 7). La nueva metodología es amortiguadora, mientras la vieja era amplificadora. O sea: los datos del crecimiento en los gloriosos años de Astori fueron anunciados por los altoparlantes de una metodología primitiva; los datos de la recesión en la era García serán difundidos con el “efecto sordina” de las nuevas reglas de cálculo. Lo que me parece mal, francamente, es que el presidente de la república se haya enterado de estos cambios igual que un ciudadano común, es decir, por la prensa. Si al presidente le hubieran avisado, seguro que en el “Informe y Memoria Anual de la gestión del Gobierno Nacional” elevado a la Asamblea General el pasado 17 de Febrero, así como en el vibrante discurso que pronunció en la Avenida 18 de Julio el 7 de Marzo, habría usado los nuevos datos: habría dicho que el año pasado el crecimiento del PBI fue del 8,9% y que para este año los pronósticos no son favorables, por decirlo de algún modo y no ser alarmista....Pero no: al hombre no le dijeron nada, se ve, por lo que echó mano de las cifras calculadas según los antiguos métodos y dijo que el crecimiento del producto había sido del 10,6% en el 2008 y que para este año se espera un crecimiento del 3%... Me quedo pensando que, por suerte, la forma de contar los votos está establecida en la ley, que si no, entre la primera y la segunda vuelta nos “actualizan la metodología”... ¡y entonces sí que estaríamos en el horno! %%Noticias_asociadas_INI%%
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