Marcos
Carámbula

Nació el 23 de diciembre de 1947 en Las Piedras. Comenzó su militancia en el Partido Socialista en 1969. Fue diputado por el Partido Comunista en la década del 80, presidente del Sindicato Médico del Uruguay y electo intendente de Canelones para el período 2005-2010. En las elecciones de mayo de 2010 renovó su mandato para el período 2010-2015. Está casado y tiene cinco hijos.

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De vecino a vecino

De vecino a vecino: la importancia de la participación ciudadana.

El 21 de abril de aquel 1813, los diputados que habían llegado de todos los pueblos de la provincia oriental, comenzaban a dispersarse desde la Quinta de Manuel Sáinz de Cavia hacia sus lugares de origen.
Atrás habían quedado 15 días de intensas reuniones, en lo que después se conocería como el "Congreso de Tres Cruces"; al influjo de José Gervasio Artigas, habían decidido plantarse fuerte ante el gobierno centralista de Buenos Aires, apostar a un federalismo con respeto a la autonomía de las provincias, y de paso, nada menos, habían creado lo que en los hechos sería el primer gobierno patrio, el "Gobierno Económico de Guadalupe" (o Canelones).

Estaba en ciernes el proyecto nunca concretado de Artigas: la "Constitución de la Provincia Oriental", que dejaba plasmado en el papel el sueño de que cada pueblo tuviera su propio Cabildo, y que los vecinos en asamblea resolvieran los temas claves.

Casi 200 años después, por primera vez, el Gobierno va a estar así de cerca de los vecinos. El Frente Amplio, marcado por Seregni desde el primer discurso como el heredero del ideario artiguista, pone lo que tal vez sea el eje de su pensamiento: la participación ciudadana.

En Canelones afortunadamente, y lo decimos con orgullo, los cambios no serán tan dramáticos, ya que en estos años, y por primera vez durante todo un período de gobierno, pusimos en marcha las 29 Juntas Locales. El esfuerzo, créanlo, no fue menor, pero valió la pena.

Para nosotros como Frente Amplio, hubiera sido muy fácil mantener este esquema; sin embargo, en esto también, sin ninguna especulación de tipo electoral, elegimos ir por más. Por más democracia, por más participación, por más cabezas pensando cómo podemos hacer de este departamento, de este país, un lugar donde valga la pena quedarse y planear un futuro. Vamos por los 29 municipios, pero si nos toca trabajar con algún alcalde de otro partido, lo haremos con el mismo respeto y preocupación; sería tonto no hacerlo. Como nos dijo Tabaré en 2005 a los intendentes de todo el país: "si le va bien a las intendencias, le irá bien a Gobierno Nacional, y viceversa".

Como suele pasar en muchos órdenes, Canelones también será el gran banco de pruebas de toda esta revolución que representa el nuevo nivel de gobierno. Tendremos en el departamento más de la tercera parte de todos los municipios del país.

Los candidatos a alcaldes y concejales, harán el esfuerzo por llegar a cada uno de los vecinos, por pedir su voto, y eso los convertirá en un referente cercano e ineludible. El alcalde será el primero de los vecinos a la hora de reclamar soluciones para su zona al Gobierno Departamental, pero a la vez representarán la primera cara para explicar las limitaciones y motivos de éste.

Sin embargo, lo más innovador y revolucionario del proyecto demandará tiempo y un gran esfuerzo para explicar la verdadera esencia de esta formidable herramienta que impulsamos. Necesitamos imponer una nueva cultura, olvidándonos del "yo pago, yo reclamo", para pasar a una participación real, con propuestas, ideas y aportes, pero también control de la gestión, que pueda encontrar una rápida y fácil canalización a través de la cercanía del nuevo municipio.

En estos días, mantuvimos una reunión muy fecunda con los más de 70 candidatos a alcalde de todo el departamento, y establecimos algunas de las que serán las reglas básicas de trabajo: audiencias públicas para establecer los presupuestos y para rendir cuentas, compromiso de gestión de las alcaldías, administración de los recursos departamentales en función de su cumplimiento y el establecimiento de la "Casa del Gobierno Departamental", donde cada alcalde tendrá su lugar de trabajo junto al intendente.

El trabajo será enorme para quienes debemos explicar el alcance y las potencialidades que otorga una alta participación de la gente en las decisiones, como pasa en los países que han alcanzado el más alto nivel de desarrollo humano, en lo grande y en lo chico, así como nos gusta a los frenteamplistas, de vecino a vecino.

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